Un festival de dramas

Aunque no lo haya buscado, los estrenos en la gran pantalla de lo que va de año que más han removido el interior coinciden con títulos y elencos que han alcanzado notables galardones pero, ante todo, con historias que tienen la gran virtud de que, cuando abandonas la sala, abrazas tu puñetera vida como un verdadero descanso.

En la primera de ellas, la más redonda para mi gusto dentro del muestrario, la información sobre el pasado del prota va administrándose con cuentagotas, del tal modo que lleva lo suyo descubrir porqué ese hombre joven todavía arrastra una existencia tan angustiada que, incapaz aparentemente de comunicarse salvo para saltar a la primera, opta por encerrarse en sí mismo incluso en el trance de insinuársele una chavala encantadora en la barra del bar. Cuando la memoria se remueve y desvela el alcance de lo ocurrido, lo que sorprende al espectador y sobretodo a él, que por eso está así la criatura, es que pueda permanecer de pie aún en este mundo.

Al poco me acerqué por razones obvias a una que en el encabezamiento contiene la palabra alegría. la madre que parió a Panete. una alegría loca que no es otra cosa que una expresión descarnada de aquello en lo que desemboca la bipolaridad. Sí, sí, unas aventuras de tristes figuras que habrá a quienes les resulte desternillantes pero que no son más que divagaciones disparatadas de dos mujeres que cargan con traumas guapos.

La tercera que sirve de ejemplo venía muy recomendada y la verdad es que los primeros trazos de una pareja estable, compenetrada y repleta de sueños me hizo concebir esperanzas. Pero pronto, una agresión ajena quiebra la convivencia y, entre la sed de venganza de él y la necesidad en ella de superar lo ocurrido, acaba por destruirla teniéndote en la butaca con el corazón en vilo. de modo que como el señalamiento de la cartelera advierte que la próxima es «el más bello y triste suicidio», me he autorrecetado cinco sesiones de Con faldas y a lo loco. Igual son pocas.

El efecto llamada

Uno de los grupos de guasá entra en ebullición y, en un pis pas, se pone las botas a base de memes. El primero, con la iconografía propia del sorteo, arroja el siguiente resultado: «Hoy no ha habido imputado en el pepé. Se acumulará en el bote del jueves», a lo que una nueva entrada arroja la imagen del gran Carlos Floriano sujetando una pancarta con el anagrama agaviotado que expresa una sentida demanda: «Solicitamos el acercamiento de nuestros presos políticos a Suiza». Aportar solo que la llama del incandescente cruce de ocurrencias la encendió un simpatizante del partido.

Pero una cosa es el festín propio de la coña virtual y, otra, la cruda crudae. Y quien de verdad viene pasándolo mal es una amiga, progresista ella, que no solo lleva años haciéndosele bola cada vez que acecha el compromiso de acercarse a las urnas sino que cuenta con la nacionalidad francesa por lo que, además de las citas propias de nuestra denominación de origen, acaba de afrontar la primera vuelta y está pendiente de la segunda y de las legislativas. Por supuesto que no es humano y que nos preocupa el estado en el que anda sumida. Si Sánchez ganase las primarias y al genuino superviviente de los memes le da por convocar elecciones aprovechando el cacao maravillao inoculado en el aparato rival(?), se le vendría una más encima sin saber a quién votar. Ni que decir tiene que estamos muy pendientes, arropándola en lo que se puede.

A otra lady cercana que, como su propio nombre indica es hispano/inglesa, ducha en sugerencias culinarias, le traje torrijas de marca y, tras confesar la ignorancia, admitió al probarlas que, de conocer sus paisanos ciertas propuestas a fondo, habrían sido más dulces con el brexit. Nada tory ella, deberá acudir a la llamada de May sin un Macron siquiera que llevarse a la boca. Como aquí después de que el eurodiputado de Ciudadanos Nart fardase de propiciar un encuentro de aquél con Rivera y de que éste negara la mayor. Es lo que preside este temporadón: las torrijas.

Propensión a los encajes

De nuevo se suceden las jornadas de esplendor para Rajoy Brey. Son tantas… pero lo sustancial es la impronta. Ya lo dijo en aquella puesta en escena rodeado de su séquito: «esto no es una trama del pepé; esto es una trama contra el pepé». Sí, señor. No todo el mundo es capaz de soltarlo con expresión severa en el rostro. Por eso, aunque el citado a declarar por la audiencia nacional es él, no se quiebra; porque solo hay que verlo hacer footing para comprender que el ritmo al que se desenvuelve no puede ser más desasosegante para el resto de competidores de fondo que, por cierto, brillan por su ausencia.

Tres cuartos ocurre con su querida Esperanza Aguirre, que fue quien destapó Gürtel. Sobre que es una trama en contra que fue ella quien desenmascaró creo que existen pocas dudas. pruebas, indicios, testimonios, encarcelados, barandas que andan sueltos, cuentas y demás así lo atestiguan. ahora bien, y lo de Ignacio González, ¿qué? Hombre por Dios, el que no lo vea es porque no quiere verlo. ¿En tiempos de quién se llevó a cabo una obra como el canal de Isabel II? pues en los de la sucesora de Fernando VII. ¿Ustedes saben lo que se cuenta que dijo la reina tras obligarla el Gobierno a casarse con su primo el duque de Cádiz? pues, «¿qué podía esperar de un hombre que en la noche de bodas llevaba más encajes que yo?». Pero ahí está el desagravio de González haciendo que rezume como nunca el líquido por el canal. Si es que lo que viene destapándose estaba escrito tras ser conocida la soberana como «la de los tristes destinos» y «la reina castiza». Bien es verdad que espabiló y, en trance de grave crisis económica, la Borbón dispuso que se enajenasen bienes del real patrimonio para el socorro de la nación a lo que Castelar replicó que la ilustre dama se quedaba con el 25 por ciento de comisión por lo que el profesor fue expulsado de la uni. Cuántas lecciones podía haberle dado Marhuenda.

Isabel II estaría más que orgullosa porque, mientras ella tuvo que irse por piernas al exilio, esta dinastía ni con agua caliente.

Entre vidas prestadas

Los destinos vacacionales suelen dar para mucho, incluidos esos momentos íntimos en los que uno hasta se entrega con gusto a revistas del corazón de cualquier fecha y condición. Ha sido el caso. En la primera con la que topo se cuenta que María José Campanario ha sido ingresada de urgencia con fuertes dolores cervicales. después de lo de Bustamante y Paula, que no hay manera de no saber que se ha roto y de aquella manera, contemplo absorto cómo Jorge Javier Vázquez cuelga en Instagram su desnudo ante el ventanal de un rascacielos neoryorkino y concluyo que, efectivamente, un dolor de espalda no es lo peor con lo que te puedes encontrar. Dos días seguidos me cruzo por la calle con Francisco Rivera que, tras soltar por esa boquita que está claro que «para ser antitaurino hace falta no ducharse» a raíz de lo que le montase la peña en puertas del pregón de semana santa eldense, ha vuelto a los primeros puestos del jiparei. Y la que merecería una portada como la Puerta de Alcalá es Cristina Cifuentes quien, nada más confesar que «cuando te reúnes con hombres y te haces la rubia, consigues muchísimo más», se ha visto forzada a tratar de arreglarlo y lo ha hecho como suelen: «son frases habituales que mi equipo y yo utilizamos de manera coloquial. Eso de que sin tacón no hay reunión o que si somos rubias es una expresión que la utilizan las mujeres de mi equipo y también los hombres diciendo nos hacemos los rubios». Sí, ¿qué varón no ha dicho eso al entrar a despachar con el jefe? En la mayoría se trata ya de una especie de latiguillo. Igualmente llega por esa vía instantánea que ha adelantado por la izquierda y por la derecha al papel couché el infarto a de Coronado y el tuit solidario de Banderas indicándole al colega que se impone volver a andar. Es entonces cuando, puede que sugestionado, leo en uno de los números amontonados algo que no me rechina en absoluto y es que «Fran Rivera celebra su 43 cumpleaños en Lourdes». Pero no. Era con Lourdes.

Un bufón anda suelto

Boadella es un caso clínico. Sólo alguien así es capaz de exiliarse por la persecución que según él sufría del nacionalismo imperante y plantarse encima en Madrid a poner en marcha los teatros del Canal, bajo el reinado nada menos que de Esperanza Aguirre en esa Comunidad. Desde Catalunya, los sectores que le pu- sieron la cruz pensarían que con ese paso l ́enfant terrible se retrataría para los restos y cavaría su propia fosa y, sin embargo, ya ha traspasado un encargo al que ha dotado de una manifiesta lozanía. En su des- pedida del año pasado, bajo los acordes de Paquito el Chocolatero, fabricó el enésimo testamento: «la nostalgia es un sentimiento que detesto. es el momento de recuperar mi libertad, que es la de nadar a contracorriente de la moral y los tabúes. lo más atractivo y emocionante de montar unos teatros ha sido sentir al público. es la droga dura que ha mantenido aletargada mi personalidad asilvestrada, rebelde y desobediente». Y ahora se pasea por los escenarios de la Piel de toro haciendo una introspección de sí mismo, de todo lo que ha llevado a cabo en décadas de dar la vara con charme y de la gente con poder que lo ha sufrido y se ha revuelto a través de un trabajado monólogo envuelto en El sermón del bufón. Un gamberro, un provocador, un exhibicionista dotado de tal grado de sutileza como para consignar que «la venganza también tiene su lado higiénico y por eso hay que hacerla siempre en sentido inverso. se trata de responder con un gran favor a alguien que te ha puesto a parir. esta venganza es sibarítica». Casi se expresa ya como Dalí, uno de los genios al que tampoco pasó por alto. los estrenos de Els Joglars siempre trajeron una sacudida. Respecto a sus bandazos, se le cayeron mitos cuando se escapó de la cárcel con ocasión de La torna y la izquierda antifranquista prefería tenerlo dentro. Afortunadamente resulta imposible que una criatura de esta naturaleza se someta a disciplina alguna. De cualquier forma hay que concluir que, tras lo que viene descubriéndose, con Pujol anduvo algo tenue.

Manejo de las tradiciones

El último Consejo de Ministros rechazó la petición de la cofradía malagueña de Jesús el Rico de liberara un reo y de ese modo se ha roto un hábito de 160 años. Sí, ya sé, choca todo. Choca que se perturbe una costumbre de siglo y medio y choca ese privilegio en el ámbito de hermandades con el ejecutivo, la audiencia, los fiscales y el director de la prisión de interlocutores para alcanzar el logro en cuestión. En otras latitudes manejan tradiciones mucho más raras. se lo juro a ustedes.

A uno de los historiadores más reputados que conozco, tipo vehemente pero cabal donde los haya y anticlerical hasta los tuétanos, no puedes llevártelo una tarde de procesiones porque te la arruina. Y no hablo en sentido figurado, qué va. se te ocurre pedirle que te acompañe a ese momento que para miles de mortales es sublime y, si se trata del esperado encuentro entre el señor y la madre, se te pone a gritar en voz alta, pero como un poseso, cuestionando la liturgia que está escenificándose. He intentado decirle por activa y por pasiva que no racionalice la historia, que a él debería costarle menos porque su cofradía –la de los historiadores– no es precisamente una unidad de destino en lo universal ante unos mismos hechos que mezamos ahí delante y, ya antes de deslizar lo que acabo de exponer, lo más suave que suelta es que tú lo que eres es un don Guido, ya saben, «gran pagano/se hizo hermano de una santa cofradía/ el jueves santo salía llevando un cirio en la mano/ aquel trueno vestido de nazareno». Pero si a un renacuajo de 14 meses lo sacan con capirote, se le mete en vena y su evolución personal lo lleva por diferentes recovecos, ¿qué culpa tendrá él de acabar agnóstico y capillita perdido? en los desfiles que toman esta semana las calles coexiste un sedal católico incuestionable con otros componentes que poco tienen que ver con él. Y dentro de tan variopinto mar- co se preguntarán ustedes por qué el Gobierno ha negado el indulto. Pues, porque se trata de un preso…¡¡¡por corrupción!!! no me digan que no es para creer en dios.

Minuto y resultado

Bastantes empresas en China han puesto a disposición de sus empleados camas nido y sofás por si quieren quedarse a dormir con vistas a que la productividad sea aún más resultona y muchos currantes se quedan tres/cuatro días a la semana de cualquier manera fritos porque la distancia a casa también es verdad que quita el sueño. tras enterarme, una duda me ha invadido: ¿Antonio García Ferreras es chino? y no porque la bandera del país asiático y el propio Mao se identifiquen con un espacio titulado «al rojo vivo», sino porque el aludido cada vez amanece antes en los estudios. no hace tanto puse la cadena a las once y ya estaba cuando tenía entendido que hasta una hora después no aparecía en antena. y en esa ocasión se había metido con un monográfico en torno a la discriminación al mundo del cine por lo del iva, con lo que tampoco es que hubiera prisa porque al Gobierno se le ha metido entre ceja y ceja y no da la impresión de que vaya a replegar velas en breve. La Sexta ha apostado por convertirse en el referente de la tele informativa y va a saco. En el 99 arrancó CNN+ con un canal que emitía información las 24 horas del día y duró un década. en 2011, uno después de la desaparición del anterior, surgió Ferreras que, al paso que va, pronto será un 24 horas. la diferencia estriba en que el actual formato, que se ha hecho con el pastel, añade espectáculo a la información mientras que el otro intento apostó por convertirse en un noticiero a palo seco. y está claro que, desde hace tiempo, aquí nos va el bulle/bulle de los platós para destripar lo que sea. además de los comentaristas, que cada uno son de su padre y de su madre, «al rojo vivo» se afana con contar lo que hay con minuto y resultado. eso le ha ocurrido al director general de la degeté, que es que además no aprenden. y como el asunto lo destapó la pareja de Ferreras en la vida real, las conexiones con Ana Pastor han sido matinales, vespertinas y nocturnas en distintos programas. así que no solo puede que sea chino, sino que la familia acabe desestructurada.

Los nietos de los cojons

Murcia es noticia por tanto como ha tardado su presi en asumir el tiempo que llevaba muerto y Valencia porque la siempre resuelta Rahola ha tenido la ocurrencia de tildar de «blavera» a Mónica Oltra tras su recriminación a Rajoy por la pasta gansa destinada al incordio catalán, con lo que a la segunda de la Generalitat que no es la de Puigdemont le quedan un par de empujoncitos de ese tenor para proclamarse fallera mayor del Regne, que es a lo que aspira, por si a no tardar al susanista Ximo Puig se lo lleva la corriente. Y como entre estos dos grandes núcleos siempre cuesta sacar tajada, Alicante ha traspasado fronteras llamando la atención a espuertas. en este caso, un racimo de nietos ha vuelto a poner en órbita a Falange, que ya es decir y que ya son ganas. los mozos han pintarrajeado las sedes de las formaciones de izquierda, no por nada concreto, sino porque les ha salido de ahí. Como si las fachadas de las ciudades, y lo que no son las fachadas, necesitaran de estas criaturitas para padecer incontinencias. Aparte del yugo y las flechas y de los patrióticos «¡Arriba España!» y «Zona nacional», han estrellado huevos y cristales. tampoco nos volvamos locos, es la forma que tienen de hacerse notar. Falange española y de las Jons viene contando con unos 13.000 votos en toda España mientras que upeuydé, que muy rollizo no es que haya andado nunca, alcanzó un millón y pico en 2011 y en las europeas de 2014. también es verdad que, para obtener mayor respaldo, los antecedentes de estos malcriados callejeros, buenos no son. en su discurso fundacional, José Antonio Primo de Rivera ya abogó porque «desaparezcan los partidos…bien está la dialéctica como primer instrumento de comunicación, pero no hay nada más admisible que la dialéctica de los puños y las pistolas cuando se ofende a la justicia y a la patria». Con idearios proclamando que trocear en 17 autonomías el estado es un cachondeo figuran en el Registro de Partidos, no obstante, 13 grupos falangistas. Pues menos mal que están por la unidad.