Un caso perdido

Parada y fonda de Miguel Ríos en Cartagena después de haber sorbido festivales por tierras catalanas y haber dejado huella desde Andalucía a Galicia pasando por la meseta en la enésima gira de su vida. A los 82 tacos, el rockero de nuestras entretelas sigue jugando a las cuatro esquinas.

      Y eso que a mediados de junio subía unas escaleras en casa con una bandeja a bordo, se desequilibró y la caída trajo consigo un leve traumatismo craneal. Vamos, «p’a haberse matao». Pero nada, suspendió un par de conciertos y de vuelta a la carretera. A principios de los ochenta llenó estadios, aunque más que ahí donde me hubiese gustado participar también es diez años antes en alguno de los «Conciertos de rock y amor» conformándome con una de las primeras grabaciones hechas aquí en directo de la que, después de treinta años sin escucharla, clavo la espectacular presentación que el tío se marca de la banda. Miguel ha sido un pionero que no ha parado de indagar en la variedad de ritmos que se salían al paso haciéndole tilín. Y de los cuatro amigos que se juntaron en «El gusto es nuestro» para despedir el siglo y repetirlo veinte años más tarde, con todos los respetos el más vigoroso seguía siendo él.

     Tras el accidente y la resurrección salió escopetado hacia los escenarios para la reconquista de su mundo. En Marbella mismo, donde más aroma a jeque hay por metro cuadrado, se colocó un kufiya, el pañuelo palestino. Alguien desde su asiento se lo reprochó y la que le cayó por parte del resto de presentes fue tal que no le pidió la enseña al cantante de milagro. Pocos días después tocaba en la cacereña Coria y cuando acudió al recinto se topó con que localidades preferentes lucían el cartel de «reservada». Los que le conocen saben que al intérprete esto lo pone de los nervios por lo que es de imaginar que los componentes de la banda, conscientes de que el maestro no tiene filtro, pensarían «¡Uy! La que nos espera». Y, en efecto, en cuanto Miguel volvió a mojarse políticamente y los asistentes privilegiados rehusaron el aplauso con cara de circunstancia, el del «Himno a la alegría» se puso hecho un basilisco, invitándoles a que se marcharan, alcaldesa incluida, que luego le dijo lo suyo desde las redes mascullando seguramente lo que se hubiese ahorrado de haber traído a Bertín, encantada en ese caso de escuchar lo que piensa el galán. Sin embargo, el granaino venía de apoyar la campaña de María Jesús Montero, que ya hay que tener moral. La que, junto a su fuerza y convicciones, ha traído hasta aquí al puñetero.

Cuidado con el giro

Coque Malla ha querido compartir en su perfil de Instagram las sensaciones experimentadas tras el ingreso por las complicaciones de salud de su hijo pequeño, una vez que recibió el alta: «Quiero una sanidad que me cure a mí y a los míos, pero a partir de ahora quiero, sobre todo, una sanidad pública sana, fuerte y justa para que esos ángeles (en referencia a los sanitarios) descansen como tienen que descansar, cobren lo que tienen que cobrar y vean recompensado de manera justa y generosa todo el esfuerzo sobrehumano. Una sanidad pública para devolverles lo que hacen por nosotros». Entiendo lo que ha sentido el cantante. Con apenas nueve meses a nuestra hija le picó probablemente un alacrán en el jardín de la casa familiar en la que nos alojábamos cerca de Torremolinos, la pierna se le oscureció hasta límites propios del eclipse, aunque con una tonalidad que daba miedo al igual que la cara de los facultativos del entonces Carlos Haya cuando vieron el panorama. Fueron horas, días, siglos repletos de angustia en los que solo podíamos pasar a verla un par de instantes. Buscando respirar nos acercamos al centro a tomar churros y, en el único charco existente en pleno agosto en la calle Larios, la madre de la criatura patinó y terminó en silla de ruedas por el hospital. No sabíamos cómo agradecerle a los especialistas que le hubieran salvado la vida a la pequeña, mientras la mayor se despedía con la pierna enyesada. Pese a que no paramos de reirnos tardamos veinte años en volver a Málaga por si acaso.

     Un usuario le puntualizó al músico y cantante que la Fundación Jiménez Díaz no es un centro público, sino privado concertado. Hay quienes estiman que esta fórmula es una privatización encubierta frente a aquellos que ven en ella una salida lógica. Sería mucho pedir que, ante una cuestión nuclear como es esta, los españolitos coincidiéramos. Tendríamos que volver a nacer y entonces el colapso sería aún mayor. La cuestión es que en el pasado ejercicio de este territorio más de veinte mil intervenciones quirúrgicas se derivaron al plan de choque. La sintomatología tiene pinta de estar bastante clara, en el instante en que acabo de leer que, en uno de nuestros establecimientos, una auxiliar de enfermería es la encargada de dar cobertura a 34 pacientes en el turno de noche. Lo natural es que, a no tardar, la que necesite atención sea ella.

      Cuidado con el giro que está tomando esto, que empieza a imponerse la voz de alarma. En otra red social me salta el testimonio de una joven compatriota que, residiendo en Nueva York, cuenta cómo pilló una cistitis fuerte, la ingresaron porque afectó al riñón, pasó dos días en el hospital y, al salir, le dieron una factura de veinte mil euros, a lo que la gente que asiste a su exposición apunta: «¡Ah! Pues no fue mucho»; «has tenido suerte». ¡Una cistitis, ojo! Para mear y no echar gota. 

El Far West

Horas atrás me detuve en una columna de Daniel Gascón, escritor, guionista, director de la edición española de la mexicana «Letras libres», sobre Óscar Puente del que es ferviente seguidor lo cual supone una gran ventaja porque de ese modo nunca van a faltarle temas. En esta ocasión también le da «p’al pelo» a propósito de la ignominia con la que calificó el plácet del rey a posar con otro menda del activismo ultramontano que nos invade. Se trata de un tal Javier Negre y fue en Cali. A partir de ahí que si «un Ejecutivo que está manejando de manera desastrosa la violación de la integridad territorial y la crisis humanitaria posterior en Ceuta»; «que impide que el monarca viaje a la ciudad autónoma…» y todo bajo la rúbrica «del responsable de una gestión negligente que incluye la tragedia de Adamuz y su respuesta», además de incidir en el panorama ferroviario por todo el país. La siguiente muesca la deja en el rostro: «Aparte de esa pericia gestora, el ministro muestra una combinación de agresividad hacia los débiles y sumisión hacia su jefe: un admirable rasgo de carácter». En conclusión, «ya se sabe que todos estamos muy preocupados por la crispación y la polarización», lo que ya dejó patente dos años atrás en su revista. En fin, muy partidario del exalcalde de Pucela no parece.

     Óscar Puente es el más político de todos cuantos conforman el gabinete, lo cual tampoco es que sea muy difícil. Ahí andan Yolanda Díaz, Sara Aagesen, Milagros Tolón, Jordi Hereu, Isabel Rodríguez, Diana Morant… que por dar la cara muy a menudo sobre lo que llevan entre manos tampoco es que se caractericen. También está Óscar López, de la Función Pública y para la Transformación Digital, cuyo único objetivo en la vida es la presidenta madrileña con lo que hay que reconocer que, trabajito, tiene. Igual que su compañero de Transportes y Movilidad Sostenible, convertido por obra y gracia del presidente en altavoz de todo aquello que este ha de callar. Y por ahí campa el hombre, que le va a dar algo.

     Ya es que dispara a todo. Tras el sopapo a la monarquía le ha dado por comparar en la extenuada cuenta que maneja los carteles de las actuaciones en las fiestas vallisoletanas de su corporación y la actual consiguiendo que los de Carolina Durante le adviertan: «Estás tú para hablar». Todos pensaban que, al ritmo que se maneja, el jefe soltaría lastre en cualquier momento. Pero el momentazo que atraviesa el marido de Begoña acrecienta la necesidad de que alguien le cubra porque tampoco va a quedarse dos quincenas más en Lanzarote, digo yo. Dentro de la feria en la que se ha instalado, el escudero vio cómo su ex, magistrada ella, colgó un vídeo en el que acudía a una joyería con sortijas con tal de darles «otro aire» que no le trajeran recuerdos del pasado. Ya puesto, todo apunta a que Puente prefiere vérselas con Peinado que con quien imaginan.

Será por digestión

Se cumple un mes del desenlace del Mundial. La digestión se está haciendo a base de bien. Lo importante ha sido el subcampeonato porque con la victoria sobre Inglaterra se alcanzó el éxtasis. Es más, todo el mundo sabe que uno de los elementos que determinó lo ocurrido en el estadio de Nueva Jersey el 19 de julio fue la pitada monumental en semis que la multitud de seguidores del entonces vigente campeón dedicaron al himno de los malhechores de Malvinas. Esa fue la señal. La devoción del suizo italiano Infantino por el «God Save the King» o «Queen», según sea, es mayúscula. Los sentimientos pierden al presidente de la Fifa por lo que semejante desprecio no iba a tolerarlo. Y cientos de millones de personas así lo percibieron.

     Ya se mostraron signos clarificadores de por dónde iban los tiros semanas antes del inicio del campeonato. Sin ir más lejos en el anuncio de la lista de los internacionales en el que el seleccionador sentenciaba que no era suya sino de todos los españoles con jubilados, currantes y chavales desvelando sus nombres y con Felipe VI poniendo la rúbrica sobre el césped. Se trata de la típica idea propia de los creativos argentinos que siempre han clavado la bandera y se han llevado las mayores distinciones en los festivales del ramo y que, en esta ocasión, lo que discurrieron no daba ni para concurrir. Es un ejemplo flagrante de las maniobras orquestadas en la oscuridad que querían sacar a la albiceleste como fuera de la renovación del título. Quien no sea capaz de verlo es porque no quiere.

     Dentro de los análisis posteriores a la final algunos de la televisión francesa incidieron en lo aburrida que había resultado. Aburrida sinónimo de monótona porque solo jugaba un equipo. En circunstancias adversas extremas como hubo de afrontarla quien ya saben, sabedor de que no tenía nada que hacer, era impensable aguardar otra cosa. En la de Catar, el combinado galo echó un pulso majestuoso para llevarse la contienda y eso hizo que hasta los telespectadores neutrales vibrasen con el espectáculo. Ni siquiera es cierto que en el transcurso de la del 26 la leña fuera el arma preponderante. Violento fue Holanda en Sudáfrica y llamó la atención por el estilo que se le suponía, pero con la filosofía canchera por estandarte no hay sorpresa que valga. El árbitro fue otro misil en la línea de flotación por lo que da igual que la pelota anduviese siempre en posesión de los mismos porque, aunque hubiesen jugado en chanclas, la suerte estaba echada. Sí, Argentina es el país con más psicólogos por habitantes del mundo, según la OMS, y Buenos Aires concentra una parte grandísima de los terapeutas en acción. De verdad, unos campeones; pacientes, el resto.

La difícil travesía

Cuando se venía encima el verano nos acercamos a una agencia de viajes para solicitar información en torno a cruceros fluviales, en concreto los que discurren por Danubio y Rin. Tampoco pretendimos ser muy originales.

     Lo queríamos para bien entrado el otoño. Visto en perspectiva tuvimos suerte porque la persona que nos atendió no era la más entusiasta y ese distanciamiento que observó nos condujo a no contratarlo sobre la marcha. Igual estaba queriendo decirnos algo, pero no podía. El caso es que aquí tengo delante los pliegos con el número de expediente, el localizador, el tipo de cabina y demás al tiempo que días atrás salta el rebote de más de cien españoles quienes, debido a los bajos niveles de agua en el primero de los ríos mencionados, vieron cómo amenazaba la posibilidad de tener que hacer 1.500 kilómetros en autocar sin que la compañía, que es la misma de nuestro presupuesto, avisara al respecto pese a que en julio los parámetros para la navegación en condiciones eran ya un cante. Algo debían saber los involucrados en organizar estas travesías y un rosario de estancias más porque el azote de calor generalizado había llevado a que en Budapest, estrella del recorrido, los hoteles alertaban a los clientes sobre probables cortes de electricidad y monumentos y puentes pasaron días y días sin iluminarse. En fin, tipo eclipse, otro que tal baila.

     Quedaba el Rin con un trayecto seductor allá donde los haya. Desde Maguncia, la tierra de Gutenberg para empezar, pasando por Estrasburgo y Colonia y terminando en Amsterdam. Se hace la boca agua. Y entonces una publicación suiza avisa que el gran río está a punto de quedar dividido en dos por la sequía y que al sur de Colonia las embarcaciones habrán de optar por afluentes como el Mosela y el Meno entre otros. Cualquiera es el guapo que se dirige a quienes te han vendido el paquete para plantear una rebaja por haber tenido que abandonar la vía principal, eje del invento. Y eso no es todo. Una semana atrás la bajada extrema del nivel habitual ha dejado al descubierto restos como antiguas estructuras de muelles de la época del Imperio romano, puertos fluviales sumergidos durante siglos, monedas antiguas, restos de conflictos bélicos…Que igual, al volver a casa, te encuentras con que te lo cobran porque la contemplación de estas apariciones no estaba incluida en el programa apoquinado. Como es de prever, siempre nos quedará Tabarca.

Entre prendas

Ferran Torres como es natural está de moda y en la gira post Mundial que se ha hecho por Estados Unidos ha aprovechado para exhibir sus prendas favoritas. El Iniesta del 26 no le quita ojo a las grandes marcas y, en cuanto a la vestimenta deportiva informal, ha dejado clara su apuesta por Under Armour. Tras una trayectoria repleta de sobresaltos está que no pierde ocasión.

     Al creador de la empresa que ha arrebatado al delantero en la forma de componerse, originario de Maryland, le chocó bien joven que sus camisas se empaparan de sudor bajo el jersey en tanto que los pantalones cortos de compresión desgastados se mantenían secos durante los entrenamientos y se le metió en la cabeza crear una camiseta que absorbiese la humedad a partir de tela sintética. Ni que decir tiene que el negocio dio sus primeros pasos desde el sótano de casa de su abuela. Si en ese país un triunfador no arranca así pierde gancho salvo Trump que no tiene abuela. Después de que varios equipos punteros del fútbol americano calzasen sus inventos a satisfacción, el gran espaldarazo llegó con el contrato para realizar dos películas de Oliver Stone en el umbral del nuevo siglo. Y ahora mantiene al autor del gol de oro más atado que el Barça, dónde va a parar.

     Dado dónde vino Ferran al mundo, el presidente del Consell también se propuso echarle el guante nombrándolo embajador turístico. Y el punta respondió con una finta impropia del gremio: Sí, pero no cobrará por convertirse en imagen de la tierra. Julio Iglesias, al que un accidente truncó su presunta carrera como guardameta del Madrid, se embolsó seis millones de euros por promocionar la Comunidad ya que no pudo aspirar al premio Zamora. El promotor de la iniciativa aseguró en las Cortes valencianas que de eso nada, monada, pero el cantante sandunguero confirmó la dimensión de la mordida al juez antes de que el caso se diese por cerrado al haber prescrito y después de que el cabeza del Ivex, José María Tabares, se fugase tras ser condenado por otro asunto y se estableciera en Japón donde es posible que aún siga. Se ve que Ferran no quiere tantas emociones juntas.

     La enésima pirueta -por ser finos- fabricada por Zaplana solo ha sido superada, y de lejos, por su cachorro Mazón durante la exhibición que compuso a todos los efectos el día de la dana. Eso sí que trajo consigo un eclipse. Esperemos que nada lo supere.

En medio de la selva

Un juzgado de la estadounidense Santa Fe ha condenado a Meta, la aplicación que sirve como matriz a las plataformas más usadas del mundo como feisbuk, instagram, guasa y messenger, a soltar 567 millones de dólares al maximizar la interacción de los usuarios hasta poner en riesgo la seguridad de los mismos exponiéndolos incluso a la explotación de depredadores sexuales. La multa irá destinada a la creación de un fondo de reparación de la salud mental de los afectados, además de establecer límites temporales para quienes se asoman en esas edades, restricciones a las notificaciones y afinar el sistema de comprobación de las denuncias de abusos. Algunos países han empezado a prohibir el acceso de las criaturas, Indonesia ha metido en el saco a TikTok y a youtube y Von der Leyen anda para variar con el borrador a cuestas. Distraídos estamos.

      El caso es que, tras el duro día proveniente de una noche en la que pegué un brinco sobre el colchón convencido de asfixiarme bajo esta temperatura tan ideal a la que venimos asistiendo, no tenía el cuerpo para meterme a buscar una peli que quién sabe si iba a llevarme a un mundo de simbolismos abstractos o de tramas de física, sueños y realidades paralelas, así que me di a TikTok. La ventaja es que ya no soy ningún niño, pero bueno eso no significa que no disponga uno de su corazoncito y de que se encuentre vulnerable. Como soy neófito en la materia me echo en sus brazos sin saber con lo que iba a encontrarme, pero no se hace esperar. Madre mía la que se me vino encima.

     De las primeras que aparecen en pantalla de entre la pila de imágenes que no dan un respiro es la de Serrat, acompañada de una voz en off que recita: «Una oleada de profunda melancolía acaba de invadir el universo de la música tras conocerse una noticia sumamente desgarradora. La hija del legendario cantautor ha salido ante los medios con los ojos empañados en llanto para validar este durísimo momento familiar. La noticia se propagó inmediatamente por las plataformas digitales despertando una inmensa angustia. Cómo asimilar que el poeta que nos mostró que se hace camino al andar se encuentra enfrentando una de sus batallas más complejas. Diversas personalidades de la cultura han comenzado a unirse en una sola voz pidiendo mucha fuerza y luz en estas horas tan grises. Mientras sus seres queridos intentan procesar este amargo y difícil capítulo, nos unimos con total empatía al sincero deseo de que la paz y el consuelo abracen el corazón de toda su familia». Pego un salto a las cabeceras tradicionales y con lo más reciente que me encuentro es con que el noi anda por Viana entre viñedos y pájaros. Pero como el perturbador algoritmo ha notado el interés me sirve sucesivos relatos de las agonías que están sufriendo Raphael, María Magadalena, o sea Ángela Carrasco, y Palito Ortega. Aquí no hay quien se salve.

Una sonrisa sobrecogedora

Mi tía Anita era de Ceuta. Siempre hablaba de su tierra con adoración. En las temporadas que pasé más próximo a ella nunca llegó a coger el barco para volver sobre sus pasos que inexorablemente quedaron atrás. El imán de su recuerdo me ha llevado a seguir con mayor afán y enorme pesar las secuencias vividas en torno al puerto y a la ladera del Hacho. Habrá que remontarse como casi siempre a los romanos y avistar los siete montes de la región con sus pertinentes montículos simétricos al estilo de siete hermanos para colegir que de «septem» se llegó al topónimo en cuestión. Desbordamiento de hermanos en complicada hermandad con la situación que les rodea.

     En medio del pertinaz aroma a desastre emerge a las primeras de cambio la figura de Faten Ben Omar el Azizi, una chavala de 20 años, enfundada en la elástica a rayas del Moghreb Atlético de Tetuán, promesa en su género al que tanto había costado abrirse paso en Marruecos, intentando cruzar a nado hasta la ciudad autónoma para poder sacar cabeza lejos de un entorno bajo una una situación desasosegante las fuertes corrientes impidieron que lo consiguiera y, tras ser rescatado, el cadáver recibió sepultura en el cementerio en el que trabajaba desde cría, incluso antes de haber alcanzado la edad permitida. La tragedia no se queda ahí. La madre, después de dar alaridos de dolor recogidas por las redes, relató que horas antes de que su hija se lanzara al agua llegó el aviso de que le habían otorgado el visado en el consulado para viajar a España y cumplir sus sueños acariciando un futuro que donde vino al mundo no veía por ningún lado.

     Para honrar la memoria, el club, su equipo, puso en circulación una imagen distribuida por todos los confines en la que irradia una preciosa sonrisa que sobrecoge tras conocer el final de su aventura, muy similar a la que habitualmente solía irradiar la expresión de mi tía. ¡Cuántas historias sesgadas de criaturas que a dentelladas quieren alcanzar el sueño de intentar ser ellos! Y merodeando sus cuerpos sin reparar en ellos, ¡cuánto aprovechado que acude raudo y veloz al lugar del sufrimiento o que sermonea desde su torre de marfil sin tener ni pajolera idea a ver si le renta la catástrofe! Con su pan se lo coman. 

Las andanzas

Ha llegado a los cines «La última ronda en Venecia», pieza de un timonel semidesconocido que se ha llevado la tira de reconocimientos en los últimos David de Donatello, la fiesta transalpina del séptimo arte. Cuando tras media hora larga de proyección, con las filas a rebosar, aquello no había Dios que entendiera hacia dónde se dirigía me dije: tú verás. Pero no, los espectadores aguantaron el tirón sin que uno solo levantase el vuelo con esas ganas que se mascaban de enfilar la puerta y se imbuyeron camino del desenlace cuando los desnortados vividores y el acompañante que se agenciaron dejan en torno al torrente de excentricidades un entramado de relaciones que salen al paso poniendo en evidencia la diferencia entre los de arriba y los de abajo, incluidos los manejos de las corruptelas. La gente que, a día de hoy, no se espanta por nada.

      La mujer esa con mucho poder en Madrid, y no digamos ya en Chamberí, salió como siempre a decir que la persiguen cuando se descubrió que los paganos del territorio que tiene asignado se habían dejado una pasta en un pedazo de ático para acoger una serie de visitas y demás en tanto se realizan unas obras en la sede con mando en plaza, sita en la Real Casa de Correos. Todo rayano en el subterfugio y tan complicado de entender que ya van a poner en venta el invento al igual que hizo el maromo de la señora con el dúplex que habitan en los alrededores poco después de hacerse con la transacción oculta que ha sido reventada. La apoteosis del suceso coincidió con la declaración de fe de los correligionarios en el Ayuntamiento de Alicante que se dieron prisa al advertir que el Consistorio renuncia al derecho de compra sobre los pisos de Les Naus no vayan a pensar, digo yo, que estaba pensado hacer intercambios habitacionales con el desdichado ático y paraderos varios. En fin, se producen secuencias por diferentes localizaciones en las que más que un partido parece una inmobiliaria.

      Costó seguir la peripecia cinematográfica en curso al estar sumido en el duelo por el adiós de Manolo Solo. Con títulos más pegadizos y taquilleros a sus espaldas escojo para envolverme por orden de aparición «Cerrar los ojos», de Erice. En ella se eleva junto a Dean Martin en «Río Bravo» a los acordes de My rifle, my pony and me: «Voy a colgar mi sombrero en la extremidad de un árbol…Alrededor de la curva ella estará esperando/ Por mi rifle, mi pony y yo». Y a continuación la acogedora «Una quinta portuguesa» en la que este andaluz propenso a la melancolía se dota de una identidad ajena para recomponer su extravío aún a sabiendas de haber sido rockero antes que fraile. Con la de estampas que nos crujen a diestro y siniestro es un respiro contar con tipos que a base de una buena dosis de sencillez transmiten franqueza aunque sea desde la ficción. Nos deja la recompensa completa. 

El repaso

Doy un respingo al saltarme a los ojos la condena a tres años de cárcel de una exedil de Los Verdes por amañar el contrato de los chiringuitos en Orihuela. ¿¡También los ecologistas rociando estiércol sobre una villa repleta de monumentalidad!? Hasta esta irrupción en el catálogo, el azul oscuro es el tono que había dejado perdido el mapa. Negro azulado, en realidad un tono de azul tan profundo que raya en la oscuridad total del negro. Entre este y el azul noche que imita la falta de luz en el firmamento nocturno. En fin desde la década iniciada en el 87 hasta no hace tanto, un continuo eclipse de sol y de luna.

     Para darle mayor internacionalidad al asunto, la ahora condenada es de origen alemán. Martina Scheurer Wagner facilitó al empresario Thomas Herteux Wolfgang, empurado igualmente, los datos guapos del futuro concurso en Orihuela Costa componiendo una versión muy particular de la «Cabalgata de las valquirias». Para que a la maraña no le faltase aditamento alguno, la arreglista formaba parte de un tripartito con pesoe más los antecesores de Ciudadanos y con quienes han escrito la historia con renglones torcidos disfrutando del despliegue amateur desde los bancos de la oposición. Casi no hace falta decir que la empresa condenada continúa siendo la adjudicataria de los principales lotes de chiringuitos bajo la regencia del matrimonio entre el pepé y Vox. En fin, el cuento de nunca acabar.

     Y es duro que una ciudad con la riqueza patrimonial que conserva en cualquier vereda urbana, con una dosis creativa a prueba de bombas y con un mimo de la huerta que no se lo salta un galgo se halle sometida a esta descomposición perenne. No es sorprendente pues que uno de sus hijos más ilustres, incardinado en el polo opuesto del modo de vida, sea mancillado en cuanto se presenta la ocasión. Una descarga se dirige a la casa museo con el fin de dejar sin cobertura la ayuda para honrar la fuente de inspiración y la siguiente enfoca el recorrido cultural que abarca la senda del poeta. Es tal la extorsión que se genera y tan pobre el discernimiento del que hacen gala quienes la aplican que son incapaces de discernir que, cuanto más a fondo se emplean, más engrandecen la figura de Miguel. Pobres.

     ¿Continuarán los nuevos consentidos con los manejos de la estirpe? ¿Buscarán bajo las piedras sacar provecho de las arcas públicas para obtener mirra aunque sea? ¿Arrastrarán a la ciénaga el paraje que vio esforzarse a muchos linajes humildes para que la tierra no dejase de dar sus frutos? Ellos sabrán qué más están dispuestos a arrumbar tras tanto decoro como se ha ido vertiendo por los desagües. Con el poeta da igual lo que intenten. Su honestidad y humildad lo mantienen incorrupto. Como aventuró, vientos del pueblo le llevan.