La visión de la jugada

Una de las maldiciones mundialistas más flagrantes fue la sufrida por Di Stéfano. Tras anotar seis goles en el Campeonato Sudamericano del 47, La Saeta Rubia -apodado de esta guisa en esa década por el periodista Roberto Neuberger– se le caía la baba pensando en la que podía armar tres años después en la gran cita de Brasil. Pero la Federación argentina cogió un empute por distintas cuestiones que tampoco eran para morirse y renunció. Le cogió el gusto y, como la siguiente Copa del Mundo le fue concedida a Suiza mejor que a ella lógicamente, se ausentó otra vez. Y qué voy a contarles, bueno era don Alfredo. Tramitó la nueva nacionalidad, debutó con la selección en un amistoso contra Países Bajos en el que hizo tres tantos y, bueno, España no se clasificó para Suecia 58. Con la camiseta roja hizo 23 de los suyos en 31 partidos, llegaba con tres años menos que Messi a su postrera posibilidad en Chile y en el último choque preparatorio se lesionó. Luego decían que tenía mal humor.

     El campeonato más largo al que asistimos en estos días demuestra que las estrellas intentan reservar unos buenos chutes de energía para percutir en la mirada de cientos de millones de seguidores. Ahí está la cantidad de dianas que los artilleros más sobresalientes se restriegan entre sí. Pero si eso que a Di Stéfano se le escamoteó hace subir como la espuma la consideración del acontecimiento, una de las circunstancias que más llama la atención es que se hayan reunido 102 futbolistas nacidos en Francia distribuidos entre trece selecciones. Ahí es nada. La actual subcampeona de la competición se nutre de talentos con raíces foráneas, aunque el colonialismo hizo tanta mella que da pie a que un buen porrón de aquellos territorios aproveche para repescar el sentimiento que significa representar la herencia cultural de padres y abuelos: La inclusión de verdaderos atletas provenientes prioritariamente del continente africano en plantillas de clubes potentes ha redistribuido la competitividad llevando a que las fuerzas estén más igualadas que nunca al menos en este terreno. Menos da una piedra.

     En medio de esta palpable realidad, con Lamine ahí como estandarte y todo quisque suspirando porque no deje de ser quien es, hay que ponerle mucha afición para colocar la prioridad nacional en primera línea de salida y que los de la formación anexa también la abanderen. ¿Hacia dónde miran, en qué mundo viven? ¿No se han percatado de que el guardameta de Japón es negro? El padre de Ghana; la madre, nipona y el chaval, que por cierto para un motón, nacido en Nueva York. ¿Saben quién ha sacado la mejor nota en la Pau de la Castilla y León donde ya se aplica la doctrina de marras? Pues una hija de inmigrantes chinos, que tuvo dificultades en Primaria con el español y que en la prueba de acceso a la universidad ha sacado un 10 en Lengua Castellana y Literatura. Sería para recurrir la nota. Venga fieras.

Hay que descubrirse

La madre falleció en el parto y la costumbre en la recóndita aldea de Fiaso, un lugar de Ghana en el quinto pino, consistía en que el recién nacido fuera ahogado. Su padre lo rescató en tiempo de descuento. El sitio se encontraba lo suficientemente alejado de todo como para que los críos no pudieran ni ir ni recibir pildorazos escolares por lo que, conforme crecían, cuidaban animales, si querían comer pescado se lanzaban al río, armaban sus propios juguetes y se introducían en la jungla a buscar plantas para curar enfermedades de los habitantes del área, en su caso alentado por el progenitor convertido en chamán del contorno. Al terminar la faena, cómo no jugaban al fútbol. Durante una de las sesiones un avión surcó las alturas, Ousman se quedó ojiplático, corrió desesperadamente, alcanzó el reducto donde el páter preparaba un brebaje, preguntó qué era eso que volaba, la respuesta que halló es que se trataba de un tipo de magia que hacían los blancos pero a él, que ya le daba vueltas a la mollera, no le cuadraba. De modo que le atravesó una idea que no le abandonaría. Y su historia durísima y hermosa la tienen al alcance desde hace nada en la gran pantalla de las salas comerciales. El nombre se veía venir: Viaje al país de los blancos.

     Uno de los elementos diferenciales de este caso con respecto a las desbandadas habituales es que la peripecia vital no está propiciada por guerras bestias o por la persistencia del hambre canina. En su entorno no le sobraba y tampoco le faltaba. Podía haber sido feliz arropado por los suyos, entre los que destacaba su gran amigo algo mayor que bien que lo cuidaba. Pero Ousman quería mejorar como cualquiera de los blancos del primer mundo que se muestran inconformistas y dan el salto a un destino que le ofrece mayores posibilidades. La diferencia entre unos y otros para poder darlo es sideral. El calvario que pasa durante cinco años atravesando ocho países africanos entre mafias meciendo la cuna se lo ahorro a ustedes. No quiero darles el día.

     Benjamin Kakraba, el joven e inexperto actor ghanés que interpreta al verdadero protagonista de la historia, está inmenso. Al llegar a Barcelona sin haber bajado nunca al metro muestra su asombro por todo lo que a nosotros nos pasa desapercibido lo que dota al personaje de un enorme realismo porque late en él lo que Ousman Umar habría sentido al tiempo que sobrehumanamente mantiene la esperanza en el futuro. Fui a verla porque Emma Vilarasau garantizaba la presencia de la ternura frente al temor y al desprecio que la estancia de estas criaturas despierta en parte de los parroquianos. La actriz encarna a Montse Roura que junto a Armando se convirtieron en familia adoptiva y le abrieron las puertas del cielo a quien hoy lidera un proyecto educativo en Ghana a través de una oenegé porque eso, que sepan lo que les aguarda si deciden meterse en esa historia o explorar otros caminos a través de la formación que ahora tienen a mano, es lo que puede contribuir a cambiar la realidad de su país. El de los negros.

La mundial

Colombia ha caído en manos de la plataforma Defensores de la Patria al frente de la cual figura El Tigre. Abelardo de la Espriella tuvo una epifanía en Italia según la cual debía lanzarse a la arena electoral para salvar a su país de las garras de la izquierda y lo ha salvado. Nueva irrupción de un abogado de paramilitares, futbolistas y famosos, es decir otro showman. Estamos que lo rompemos.

     En un grupo diferente de la mundial que hay liada resultaba excitante ver cómo los suyos andaban devorando Starmer y, al igual que ocurre en tantas demarcaciones, el único que no se enteraba de que estaba muerto era el premier. La frugalidad que exhiben los británicos por merendarse a sus líderes es digna de encomio y las consecuencias que ha traído el Brexit han supuesto un acicate. Y, como en todo lo demás, Trump anda encima. Antes de que el inquilino del 10 de Downing Street dijera esta boca es mía, el padre de todos los showmen confirmó que la dimisión cristalizaría al haber fracasado el menda gravemente. En los dolores de cabeza de Portugal la voz cantante la lleva Georgina quien se ha puesto como una leona ante la presunta, y tanto, descalificación de su chico por parte de un joven del vestuario donde se ha instalado a cuenta de poca cosa un ambientazo ibérico cien por cien. Habrá que ver de qué manera se recomponen si ganan la copa. Bajarán a Cristiano de la cruz hechos una piña.

     La impresión es que, pese al clima bélico, deportaciones e Ice sobrevolando el acontecimiento, a los colegiados no les influye y están dejando jugar más de lo habitual al menos en la fase inicial. No se puede olvidar de dónde venimos. En la primera de las citas de este tenor celebrada en Uruguay en 1930 y cuando los anfitriones se disponían a enfrentarse en la final a los argentinos, el árbitro belga Langenus exigió un barco y un seguro de vida para poder huir tras pitar el partido por la tensión que se mascaba en el ambiente. En las dos Españas la rivalidad más enconada gira en torno a los jueces de la competición. Una mayoría cree que no son suficientemente independientes. El cuadro de indicadores de la justicia de la UE de 2026 recoge que el 45% tiene una percepción negativa sobre el quehacer de sus señorías, mientras que al 40% le satisface. No es fácil navegar entre dos aguas. Lo que para una afición es una persecución flagrante para otra es aplicar con solvencia las reglas. Horas antes de que el Consejo General de ese poder expedientase a Juan Carlos Peinado por insinuar lo que insinuó en el imaginario plan de ayuda a Begoña para salir pitando, Jiménez Losantos difundió que «uno de los jueces que puede presumir de honor es Peinado». El magistrado está dispuesto a alcanzar la jubilación con todos los honores y ha dejado el barco preparado. Para Sánchez, claro.

Nuestro tesoro

asta bien cumplidos los sesenta nunca había necesitado ir a un hospital, pero desde un par de años antes de la pandemia me he sacado un abono. Recalé de inicio en una especialidad enclavada en la cuarta planta y en la actualidad lo que más visito es el sótano tras haber pasado por el resto si sumamos las intervenciones a las que ha habido que someterse. En fin, qué quieren que les diga, una fiesta.

     Al igual que multitud de pacientes constituyo un buen termómetro a la hora de cogerle la temperatura a cómo se las maravilla el conglomerado sanitario para llevar a cabo una actividad que a todos nos interesa por la que cuenta que nos trae que la desarrollen en las mejores condiciones posibles. Algo empecé a sospechar sobre las verdades del barquero, veinte, veinticinco años atrás, la mañana en que fui a visitar al hospital más antiguo de la ciudad a un amigo oftalmólogo, referencia en esa rama que además se rompía de lo buena gente que era dentro de su comportamiento sosegado. Cuando vi las condiciones en que trabajaba el jefe del departamento se me cayeron los palos del sombrajo. El despacho, un cuchitril, con el inconveniente de que se trataba de alguien alto y robusto acorde a la estatura. Si al menos hubiese sido una persona menuda… Algo que la dirección del centro se plantearía a la hora de escoger a la persona indicada en vista del espacio disponible. Es una situación que cuesta de asimilar: qué porcentaje de recuperación tengo si a quien atiende me lo encuentro en peores condiciones que yo.

     Previo al máster este que he hecho en las últimas temporaditas, donde sí he recalado con cierta periodicidad ha sido por el centro de salud. Y ahí otro enigma es saber dónde va a encontrarse en esta ocasión el médico de familia. Cada vez está en un ala y, según épocas, no da tiempo a conocerlo porque una oferta vete a saber de dónde lo ha conducido a coger el petate. Y pese a la movida sólo los he tenido buenos. La que tengo desde hace nada acaba de echarme una reprimenda por no haber reaccionado como debía ante un imprevisto e inmediatamente me ha catapultado hacia dos plantas del hospital. En medio del vaivén me saltó un viernes/noche el número interminable que se gastan y contesté preguntándome qué podría ser a esas horas. Era quien me había tomado la tensión para advertirme que el enfermero asignado para el día previsto no podría verme porque tenía visitas domiciliarias. Es verdad que antes los viernes/noche de uno eran otra cosa, pero no pienso quejarme.

     Esta semana la consulta hospitalaria programada ha coincidido con la huelga de los galenos y, en los dos últimos análisis de sangre, con la de los laboratorios. Solo puedo decir que, con solo visitar un hospital, a los veinte años caía redondo y que, hoy en día al igual que para multitud de afiliados, toda la seguridad estriba en que no me suelten. Que me desmayo. 

El trago

La mañana ha sido agitada, me ha retrasado el plan previsto, me dirijo a deshora a recoger los periódicos y atravieso por medio de dos filas de veladores al aire libre en las que los clientes dan rienda suelta al aperitivo. A través de las gafas de sol me parece detectar el perfil de alguien a quien no pensaba ver allí, realizo un escorzo raro pero continúo convencido de que es él y seguro de quién es la persona que lo acompaña pese a haberla tenido de espalda. El quiosquero me suelta una historia de la que no me entero con la cabeza dando vueltas en otro sitio.

    Rescato los diarios que ese día se han vendido de manera especial gracias a la exposición en portada de las joyas almacenadas por Zapatero que han traído consigo una imputación judicial y vuelvo sobre mis pasos. Efectivamente se confirma que aún veo y que conservo algo de olfato: se trata de Macarena Montesinos y de Carlos Mazón. Los tres nos hacemos los tontos, aunque es obvio a quién es al que menos le cuesta puesto que viene haciéndoselo desde hace año y medio largo. Por lo que colijo no se dan un respiro. En ese instante la secretaria de su grupo en el Congreso es la que está dando doctrina como mentora del susodicho que es. Feijóo no ha querido saber nada de pisar esta tierra desde que sucedió lo que sucedió y no ve el momento aunque la escena con la que acabo de toparme corrobora la tesis de que los efectos del drama, del destrozo producido y del desparpajo exhibido por la cúpula de aquel Consell se van suavizando. Escuece porque los últimos registros conocidos del señorito a la hora de despejar el panorama para acudir a lo único que le importaba de la agenda el día de la tragedia debería levantar ronchas en el más calmado de los parroquianos, pero c´est la vie. 

     Para colmo el Papa se ha ido y la actualidad vuelve a ponerse rebosante de picardía. Ni la entrada en acción de la Roja consigue que se aparte la mirada de lo que nos trae fritos. A la misma hora que estaba citado el combinado nacional para empezar con la movida mundialista más larga de la historia convocó el juez Peinado a Begoña Gómez bajo advertencia de sacar mínimo le amarilla de no haber hecho caso. Su señoría está dispuesto a pasar a la historia en puertas de la jubilación y, digan lo que digan, coronándose se halla. Nadie puede sin embargo saber a ciencia cierta si Sánchez tendría cuerpo para ver el partido, el de fútbol me refiero lógicamente, porque del situado en Ferraz hace tiempo en vista el juego desplegado que debió desconectarse…o no A los responsables desde luego se les ha ido de las manos tanto en cuanto a táctica como a estrategia. La irrupción de Leire con ese desborde del que hace gala en zonas delicadísimas sin temor de Dios ha sido la guinda tras los miembros del plantel a la sombra y con el que fuese presidente pendiendo de un hilo. Te pones a mirar en la grada la cara de sus alicaídos adeptos y madre mía las cejas ni se las encuentras.

El rebote

Lo bueno de estar entrenado en llevar la contraria es que un día como hoy puedes arrancar hablando de la enebeá. Los Knicks lograron su último anillo en el 73 por lo que el ansia en los alrededores del Madison Square Garden rebosa el vaso. A Spike Lee le ofrecieron quinientos mil dólares por ceder su silla de pista en el cuarto choque de las finales ante los Spurs de San Antonio. Una vez en la cancha el cineasta confesó que no se lo había dicho a su mujer. Es de suponer que pensara en ello cuando la cosa avanzaba bajo la flagrante superioridad tejana en torno a los treinta puntos de ventaja. Pero ya se sabe que en baloncesto un cuarto o incluso un minuto es una eternidad. A falta de un segundo para la conclusión, un alero británico emprendió el vuelo desde el Atlántico y palmeó el tiro de tres de la estrella neoyorquina que puso la guinda a una remontada jamás vivida en lo que para los estadounidenses es el colofón del campeonato del mundo. El resto de países, continentes y torneos no cuentan.

     Nada más inaugurarse en México el de fútbol, Trump aprovechó y, entre el primer y el segundo resultado, anunció que se detenían los ataques tras haber asegurado horas antes que esa misma noche arremetería contra la república islámica con gran contundencia y proclamó un acuerdo pleno para poner fin a la ofensiva en la región, abrir el estrecho de Ormuz, que Irán se compromete a no fabricar lo que el galán ya le ha dicho que nanay, a eliminar sus concentraciones de uranio enriquecido medio señalando que el okey se firmará en suelo europeo sin especificar, algo que el régimen de los ayatolás negó a continuación de pe a pa. Como para esperar que esta disputa la aclare el var.

     Lo único que sabemos con certeza sobre qué nos aguarda alrededor de las citas que tienen lugar en Norteamérica es que el álbum de cromos de las selecciones ideado por Panini lo está petando. Desde la filial española de la empresa italiana se apunta que «nunca se había empezado de esta manera, sobre todo en España y Portugal. En Brasil siempre ha sido una locura, pero este año estamos produciendo 24 horas al día». Trump también produce lo suyo. Dentro de los acuerdos marco, el combinado irání tiene prohibido quedarse a dormir en su demarcación y, tras jugar, deberá trasladarse al país fronterizo del sur. Al árbitro somalí designado por la Fifa lo interrogaron once horas en el aeropuerto y lo devolvieron por donde vino, mientras que el ariete iraquí pasó el mismo trago aunque finalmente logró quedarse por lo que como dicen sí que debe ser bueno. Con los llegados de África y Asia así, uno tras otro. Y ahora va a por los paisanos. Sí, porque se presentó en el partido anterior y fue recibido con una pitada de aúpa en el Madison lo que inmediatamente obtuvo la consiguiente respuesta. Ya ha advertido la Administración que, ante la desbordante celebración que se presume como se le ocurra salir campeón medio siglo después, está moviendo las piezas para llevar a cabo un despliegue del Ice como nunca se ha visto en la Gran Manzana. De este modo tiene el igualmente seguidor de los Knicks el álbum de la actualidad. Hecho un cromo.

La intervención

¡Cómo andará el Congreso para que el Papa intervenga! En la misma rueda de salutaciones el invitado de honor ya se hizo un cálculo. Eduard Pujol y la sin par Miriam Nogueras retuvieron al pontífice trasladándole que en la visita a Barcelona sería un acto de respeto que se expresara en catalán, al tiempo que uno se lo decía en italiano y la otra en inglés para que no quedase dudas de la consideración que se gastan con la tierra que los acoge. León XIV captó el mensaje, se remitió al XVI, destacó la influencia de España en el resto del orbe a través del influjo de la Escuela de Salamanca donde, con Francisco de Vitoria a la cabeza, un grupo de profesores y teólogos sentaron las bases del derecho internacional, indicaron los límites morales del poder hasta sentar las bases por las que la dignidad, la justicia y el bien común fuesen la medida de las relaciones sociales, tanto a nivel nacional como internacional. Se extendió lo suyo en la significación de la escuela sacando a colación a Santa Teresa y a Cervantes hasta acabar en Unamuno lo que debió pillar a Puente y a Rufíán planteándose al unísono «¿y ahora por dónde salgo yo en el tuit». Algún que otro parlamentario sensato de Podemos estaría pensando qué hago por aquí dando vueltas al edificio de las Cortes hasta que el americano acabe su homilía, mientras que a Abascal se le veía aplaudir a fuego lento en la confianza de que, llegado el momento, quien disertaba se quitara la máscara y surgiese Donald Trump de la mano de la IA, desalmada con la encíclica papal. Por contra, la tarde previa Antonio Banderas hizo un alegato con firma en el que sacó Málaga a relucir para lo que en su caso no necesita milagro alguno. Llamativo, que no sorprendente, resultó el encendido aplauso final de la portavoz de Vox Pepa Millán teniendo en cuenta que el obispo de Roma había crucificado de los pies a la cabeza, por delante y por detrás la prioridad nacional de sus entrañas. También es cierto que la ovación en el hemiciclo resultó mucho más cálida y extensa que la obtenida por Robert Francis Prevost en la sede de la Conferencia Episcopal. Como para que hubiese venido Francisco. Su sucesor despidió el trabajado discurso invitando a sus señorías de todos los colores a alzar la mirada porque «España puede ofrecer mucho en este camino. Cuenta con una lengua que une continentes; una tradición cultural, jurídica y espiritual que ha sabido poner en diálogo fe y razón, derecho y conciencia, unidad y pluralidad. Que España continúe siendo tierra de encuentro, cultura, solidaridad y esperanza». Horas después, dirección al Mundial, la selección cerró el mini ciclo amistoso contra Perú en el estadio de Puebla, un recinto que lleva el nombre de Cuauhtémoc, águila que desciende, primo de Moctezuma, undécimo y último Huey Tlatoani independiente de Imperio Mexica desde 1520, un año antes de la toma de la ciudad estado por Hernán Cortés, que acabó destruida, su mandamás asesinado y con la cabeza, según Salvador de Madariaga, en el escudo del conquistador al que el Papa no hizo mención. Tampoco puede estar en todo por Dios.



Las piedras en el camino

Cuando vi que el auditorio de Cox hervía dándole el respaldo a Enrique Riquelme lo que no podía imaginar es que el ínclito no iba a estar allí en carne y hueso, sino que con lo que sus paisanos pensaban volcarse era con sus intervenciones en El hormiguero. No solo lo llevaron a cabo los cojenses allí presentes sino que uno de ellos, en concreto Domingo Murcia, al terminar el acto admitió ser del Barça pero que «en caso de salir presidente él me haría del Madrid». De suceder es lo único que le hace falta a Pablo Motos: un milagro. Madre de Dios.

     Florentino mostró nuevamente con su reacción que en este campo ya no es ni sombra de lo que era, se ve que se tomó a mal la cancha recibida por su oponente, rehusó ir al programa, compró el primer anuncio tras el mismo en el que certificó que Mou está de camino y la patada se la dio acudiendo en su lugar al de Iker Jiménez. Que el padre de los galácticos se exhiba y entre al trapo es un fenómeno paranormal aunque en esta ocasión no se había integrado en Cuarto Milenio, sino en un espacio de actualidad en el que el habitual conductor de pseudociencias, ufología, esoterismo y demás se rodea de especialistas en sacarle los ojos al malvado Sánchez del mismo modo que en La 1 responsables de la turné diaria se dedican a limpiarle la sangre. Cómo será la cosa que cada vez me encuentro con más gente adicta a las citas culturales que ofrece La 2. Así estamos.

     La visita del Papa cambiará la programación. Sí, porque Feijóo aventuró en Telecinco que una de las consecuencias de una eventual moción de censura exitosa sería que el malvado dejase de tener como tiene El Pirulí a su antojo y, ya como presi provisional tras una hipotética votación para llevarle a La Moncloa, relevar a los directivos al frente de los medios públicos, además de meterle mano a otras esferas entre las que citó a la Fiscalía General y al Cis. Igual se encontraría con escollos. Sin ir más lejos el Reglamento Europeo de Libertad de Medios blinda la permanencia del actual mandamás y del consejo de administración de erreteuveé hasta finales de 2030 de forma que, en caso de gobernar algún día, tendrá que tragarse la composición actual la legislatura completa prácticamente o poner fin al mandato mediante una reforma legal que supondría la violación de la legislación europea. Ya lo hizo Orbán. Doctores tiene la Iglesia.

     Otra piedra para el ex de la Xunta gallega en su camino de peregrinación que se le está haciendo largo es que León XIV es sanchista y tiene previsto desplazarse hasta Canarias para poner el foco en la sensibilidad necesaria con los migrantes que llegan jugándose la vida para apoyarlos en la dura travesía terrestre frente a la prioridad nacional. Lo malo para el eterno aspirante es que si pone énfasis en la prioridad y la selección gana el Mundial, la consiguiente euforia tampoco le renta. Pero bueno, siempre podrá  contar con que Cuarto Milenio salga al rescate.

Cuando el mar sana

El día 1 se descorrió la cortina de la temporada oficial de baño con socorristas y a la playa del Postiguet acudió de la mano de Cocemfe, la organización no gubernamental que vela por los derechos de personas con discapacidad, un grupo de criaturas no con pretensión de bañarse sino para protestar porque su turno, el de la condiciones que precisan si quieren acceder hasta el mar propiamente dicho, no comienza con suerte hasta principios de julio. Sentados algunos en sillas de ruedas veían dirigirse al resto de la humanidad hasta la orilla, mientras en sus camisetas podía leerse: «Nos dejan en modo espera».

     ¿Para qué se reservan estacionamientos en la zona más próxima? ¿Para dejarlos aparcados? Como la gran mayoría no nos enfrentamos a estas barreras, carecemos de conciencia. Una buena parte de las películas que vemos se olvidan y, sin embargo, hay una muy reciente que dudo que a alguien se le difumine lo esencial con el paso de los días. Se trata de Sorda. El hallazgo concebido por Eva Libertad tiene la virtud de meter al espectador en un mundo que le es ajeno y que, en la crianza de su hija, la protagonista resuelve que no está hecho para ella. Y eso que la pareja se parte el lomo para que los desencuentros que conlleva la situación se superen a base de sensibilidad y esfuerzo. Aquí, fuera de la pantalla, entre los que tienen la responsabilidad de poner los medios en tiempo y forma para que a quienes más les cuesta no se queden atrás, nadie se parte el lomo. Y si existe hay que buscarlo con lupa. Porque lo justo no es ya que la temporada de baño arranque a la vez, lo deseable sería que desde tiempo ha se hubiese trabajado en ampliar poco a poco el calendario de aquellos que mayores dificultades de accesibilidad encuentran y a los que, por lógica, mejor les viene contar con personal cualificado de apoyo para poder plantarse en la orilla sin agobio, fuera de temporada alta y del hormiguero que esta comporta. Pero eso ya es pedir peras al olmo.

     Lo resaltaba Erika Jerez, una de las damnificadas durante su estación de penitencia, en medio de la que está cayendo que ha logrado que el verano se adelante encima un mes: «El mar supone recuperarme a mí misma, psicológicamente un mundo. Físicamente me ayuda a estirar musculatura y recuperar la sensación de verticalidad de la que no disfruto en el resto de mi vida…La playa nos ayuda a sentirnos parte de la comunidad al cien por cien; nuestra discapacidad desaparece por un momento». Es ni más ni menos que el valor social del servicio que se presta. Claro, alcalde, como Les Naus. No sé si así va a entenderlo.