Al aire libre

Dentro de las diversas facetas creativas desplegadas por Juan Luis Mira, si se atiende a una sola de ellas es mínimo tridimensional. Este mes llevó al festival de Almagro esa broma teatral que es Todo Lope (o casi); a continuación cruzó el charco para plantarse en el certamen internacional de Artes Escénicas sobre la Diversidad de Lima con su texto Beca y Eva dicen que se quieren y, en el reciente fin de semana, repuso en la Casa de Máquinas de la plaza de Séneca Dentro de una hora, estrenada en Las Cigarreras el pasado 25 de mayo al cumplirse 80 años del bombardeo del Mercado Central por los Savoia italianos que provocaron más de 300 muertos, en su mayoría mujeres y niños. Es decir, todo menos una broma.

Representada en esta ocasión a la intemperie, la obra arranca con los protagonistas advirtiendo al público «dentro de una hora estaré muerto» y, sin mayor dilación la manecilla del reloj se retrasa 60 minutos justo a las 10,20 de la mañana de aquella negruzca primavera del 38, en el momento en que una muchacha de renombrada estirpe musical pone su voz de ángel en el concurso de Radio Alicante y de la que el sagaz crítico del El luchador traza la fisonomía a ciegas sin dar ni una en la tecla. El autor ha traído hasta la cálida noche de este julio el periodístico esfuerzo de reconstruir las vivencias de unos alicantinos que, a esa hora, desconocían que a tantos sueños y a tantas inquietudes les restaban un suspiro. Un suspiro en el que da tiempo a escribir una carta de amor; a probar las virtudes del licor preparado artesanalmente por ese amigo que se resiste a correr hacia el refugio porque de su casa no lo saca ningún bombardero cargado de infamia y a erizarse el pelo porque un cielo así de claro cualquiera sabe qué presagia.

Presagia dolor, silencio, olvido. Presagia que, con menos vidas truncadas, Guernika sea quien se convierta en emblema de la mano del pintor. Presagia que Franco y Queipo descansen convertidos en atracción y que, aún al aire libre, el estruendo de las 11,20 deje un trago seco de amargor.

Deja un comentario