El nuevo viejo mundo

Me permito el lujo de estar diez días al otro lado del charco desconectado de la actualidad. Eso sí, el domingo acudo a la Quinta Avenida a palpar el Desfile de la Hispanidad, algo que solo puede conseguir el ejemplar que habita la Casa Blanca. Los centros regionales van a lo suyo y hacen caso omiso del brontosaurio. No debe haber mayor desprecio que no hacer aprecio. Los periodistas latinoamericanos sí que enarbolan en una pancarta que comunicar lo que pasa es una obligación. Aunque los vi por la 54, ignoro si llegaron a casa. Cuatro calles antes, Saint Patrick´s preside majestuosa. El órgano del coro, hecho por una firma de San Luis en el 28, sonó en la víspera a música celestial por medio de sus cuatro mil tubos. De allí sale uno creyendo, ya sea en el Altísimo o en Kilgen & Son, los constructores del instrumento. Durante la procesión de sevillanas, jotas y tangos, en la catedral ondean dos banderas, la americana y la española. Lo siento por Puigdemont & Torra pero, a pesar del campañón, allí no hay debate.

Para los aborígenes que ocuparon las tierras de los indios, los españoles no son hispanos. Cada vez nos sitúan más en Europa. Y, desde el Soho a Chelsea, ya resulta cool responder que sí que, de spanish, «un poquito». Nuestra presencia va más allá de los trajes típicos. Profesionales de primera se cuelan por todas las ramas. La treintañera Ana Berenguer anda al frente de un equipo de 800 personas como responsable de presupuestos del ayuntamiento de Nueva York. Y le está tocando afrontar la página de los Hudson Yards en el West Side, el mayor desarrollo inmobiliario privado de la historia estadounidense. Cuando te creías que no podían levantarse más torres, nace una nueva era.

La programación cultural del Instituto Cervantes es otra muestra de que la mentalidad abierta e innovadora es posible si se trabaja, claro. Y, lejos del ruido interno, se está haciendo. Lo malo es que, al volver,  las porfías bizantinas por esas banderías partidistas e insustanciales permanecen. Hace falta que aún desfilen algunos más.

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