Una luz cegadora

Entre la discrepancia por los formatos de los encuentros Gobierno y Generalitat y la reunión del famoso Consejo de Ministros, con público pasamontañero desperdigado por las afueras poniendo en vilo a los mossos, Polònia, el espacio humorístico de tevetrés, parodia los cortes de carretera al estilo La, La, Land y Televisión Española coloca en medio de ambas sesiones de fuerte carga política el programa capitaneado por Mari Cruz Soriano, que responde al nombre de Gigantes. El gigante que protagoniza en pantalla el tránsito del 20 al 21 D es AlbertBoadella, tontos. Si a Torra la elección de Tarradellas para rebautizar el aeropuerto de Barcelona le ha hecho una gracia perfectamente descriptible dado que aunque sea difícil de entender representan en realidad lo opuesto, no hace falta ser un lince para imaginar cómo debió sentarle la otra aparición. La charla de la renacida presentadora transcurre en la casa que posee el bufón en el Ampurdán desde hace tres décadas y que, a raiz de erigirse en una de las cabezas visibles frente a la deriva nacionalista, viene sufriendo sus sacudidas. Tiene una nieta chinita del músico, la hija es veterinaria en Ciudad Real, el último suele estar de gira al llevar la iluminación de espectáculos y los tres han tenido que romper las relaciones que mantenían con fils del poble al ser satanizados a través de las redes por osar decir lo que piensan sobre lo que ocurre. Lo que pasa es que no es sencillo tildar al padre de las criaturas de facha, alguien al que metieron en la cárcel por poner al estamento militar ante el espejo; que, junto al resto de Els Joglars, fue perseguido por ultras –de centro derecha, hoy– tras poner en cuestión el rito eucarístico y que sí, que cometió el error de ser, si no el pionero, uno de los pocos que, desde primera hora y aún en el interior, puso en el foco lo que se le venía encima a esa tierra bajo la égida Pujol & Ferrusola. Y aunque resulta arduo enterrar sus múltiples montajes que han paseado la marca Cataluña por el mundo, llevan años intentándolo. Qué difícil va a ser iluminar aquello.

Deja un comentario