Cuando Ximo Puig empezó de auxiliar de redacción cobraba más que su hijo décadas después, al darle a este por zambullirse en lo mismo. No solo ganaba más sino que hoy tiene las cabeceras y el resto de áreas de servicio de la Comunidad Valenciana pendientes de un titular que, pese a tratarse del profesional que es, no acaba de encajarle. Es que a veces no vean cómo se resisten, lo que posteriormente no garantiza el tino ni que uno no vaya a tirarse de los pelos una vez publicado.
Por aquel entonces, el director envió al joven prometedor a visitar algún que otro diario para contrastar de qué forma se afrontaba el paso de tipografía a offset con tal de aplicarlo del mejor modo posible. La transmisión de noticias ha pasado a ser instantánea; la velocidad, supersónica. No obstante, el joven prometedor se convirtió en presidente de la Generalitat y, entre sus prerrogativas, figura la posibilidad de tomarse un tiempo. Y en eso está, dándole vueltas y más vueltas a si retratarse en abril de la mano de Sánchez o si acudir a la comunión con Mónica en mayo tal como fija el calendario marcado. Ni yendo de marinerito tendría este mareo.
Sí, porque, pese a su templaza, no sabe para dónde tirar. A veintimuchos de febrero, la carta de navegación señala que el pesoe sería el más votado, y subiendo, y que sin embargo gobernaría la megaderecha, escenario ideal para que la izquierda mueva el culo con tal de impedir que se reedite el susanazo. Pero, ¿cómo estará el
oráculo a finales de marzo o cuando las procesiones tomen la calle? A su vez, Oltra tira de la sisa del jefe del Consell para que no se adelante mientras, en su fuero interno, este no debe dejar de darle vueltas a que, de no cambiar el paso, quien podría entre otros tirar de él con fuerza sería la plebe con la que cuenta en Alicante donde, por no haber, no hay ni que desenterrar a Franco. Eso sí, si al final el resultado fuera desolador y pensara hasta en abandonar esta práctica, siempre le quedaría la posibilidad a Ximo de regresar a su antiguo oficio. Como para no darle vueltas.