El rebote interior

Por si hay alguien a quien aún no le ha llegado, en puertas del Eurobasket 2011 en Lituania, el diputado raso Pedro Sánchez, con acta tras la renuncia de Solbes al no haber obtenido escaño, tuiteó: «Espero que ganemos, aunque no soy fan de Scariolo y ahí es donde fallamos: en el entrenador». Tranquilos que no lo dejó ahí y, como anuncio de lo que hoy sabemos que es seña de identidad, siguió a su bola.

   Ya con la competición en danza, el que fuera jugador –de baloncesto, me refiero ahora– en el Ramiro de Maeztu remarcó: «Disfrutando de un buen partido. ¡Estos franceses son duros, eh! Pero ganaremos… a pesar de Scariolo». El equipo salió campeón al igual que lo había hecho dos años antes con ese técnico a la cabeza. ¿Y a que no se imaginan quién tomó el relevo al verano siguiente durante los Juegos de Londres donde la selección se alzó con la plata? Pablo Iglesias, por supuesto, con una analogía digna de diván: «A Rusia se le gana con el leninismo de Aíto, no con el eurocomunismo de Scariolo». Cuando, nada más terminar la última final con el oro colgado del cuello, la periodista alicantina le preguntó a éste qué sentía tras conquistar la enebeá con los Raptors y el Mundial con La Roja, dijo a bote pronto: «Que solo puedo empeorar». En cambio, los dos que lo denostaron, no tienen porqué y tampoco hay de qué sorprenderse. En España siempre se ha jugado así.

   A los campeones le esperaban el ferviente admirador del seleccionador y antes la reina, a la que habrían visto por vídeo poner tibio a un escolta que no la avisó, tropezó y «¡Casi me mato!». Pensarían: da gusto volver a casa. No lo saben bien. Las recepciones, homenajes y ofertas se han convertido en verdaderas emboscadas del En funciones a sus sufridores votantes; del de Podemos al monarca; de la portavoz Cayetana a los de su cercana estirpe pero sin alcanzarla ni de lejos y de un extraviado Rivera a los fantasmas que le acechan. Todo un repertorio inigualable que vaticina un resultado glorioso. Muy lejos, admitámoslo, de las posibilidades de Scariolo.

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