Complejidad del tablero

Dos parejas fuimos a ver El plan al cine. ¿Recuerdan las salas? Siento
removerlo. Antonio de la Torre -cómo no-, Arévalo y un tal Chema del Barco, que hizo la pieza en teatro, dan vida al drama social. Tras el
despido masivo, se citan en casa del primero a la que acuden con unas
bolsas apañadas. Los planos cortos trasladan la desazón con salidas de
tono, amargor y ocurrencias y donde el departamento de recursos
humanos flota en el ambiente sin que acabe de desvelarse para qué han
quedado con otro grupo. El guión, sustentado en la gestualidad del
trío, mantiene en vilo hasta que la descarga final trae consigo gran
perturbación y solo entonces es cuando se coge de aquí y de allá hasta
componer el colosal puzzle. La recomendamos con fruición pero en pocos días cerraron las salas. Tremendo final, ya digo.
De ahí nos fuimos al «croqueta-fórum», dispuestos a destripar el
impacto y lo hicimos con ansia y emoción contenida el tiempo
necesario. En concreto, hasta que entró en escena Sánchez y acaparó la
atención, que es para lo que ha nacido. A quien tengo a la derecha le
resulta superior a sus fuerzas pero, para desgracia del presi, no
desde el rencor, sino argumentádolo. No soporta sus contradicciones ni
los ataques a la igualdad en el reparto, por lo que las sentadas con
Torra lo tienen que no se aguanta. Desde enfrente le arrojan el nombre
de Casado a lo que responde que le parece un buen delegado de clase
aunque, tras una encendida diatriba, admite que sí, que mejor
subdelegado.
Aquello no, no era el fin del mundo y, sí, estamos aquí hoy con los
mismos. El pensador y ensayista Noah Harari, autor de Sapiens. De
animales a dioses, lo ha escrito hace horas: «Nos enfrentamos a esta
crisis sin ningún líder mundial capaz de inspirar, organizar y
financiar una respuesta global coordinada». Como para preguntarle por
los nuestros… Y encima habría que estar pensando ya en todo lo que
hay que ajustar para llevar mayor sensatez al planeta, una vez
contenida la plaga que tenemos encima. Vaya, será por puzzles.

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