Pobre Bayern

Fue en abril de 2006 cuando un centro de Jesús Navas lo empaló sin
parar Antonio Puerta de un zurdado con el exterior que abrió a la
familia del Sánchez Pizjuán el tomo de una dimensión desconocida.
Jamás ha habido ni habrá un ambiente así. Fue tan especial que el rival y los miles de seguidores que lo acompañaron transformaron la
frustración en un vínculo que es hoy algo más que un hermanamiento.
Sí, el Schalke es el primero que manda un abrazo cada aniversario por
el luto del chaval que lo eliminó y, en la fase final de la Europm Ligui celebrada en sus dominios y alrededores, fue la grada de animación más próxima con una campaña de dirigentes y aficionados:
«#GlückAufSevilla». Qué no se respiraría en aquella noche que Poulsen, pivote visitante y danés aparentemente frío, dijo junto a su mujer que él de allí no se movía y lo cumplió. También es verdad que era jueves de Feria.
De los mineros salió Neuer, capitán de la selección germana; hacia
el Ruhr se escoró Raúl González al decir adiós a la Cibeles y, de la
misma cuenca, vino Rakitic a convertirse en un andaluz de libro. Bien,
pues este equipo abrió la Bundesliga ante el campeón que le endosó
ocho. El Bayern se presenta en el Puskas Arena tras veintidós partidos
seguidos ganados y con una colección suprema de títulos a las órdenes
de un entrenador que, con apariencia de provisional, ha llevado a los
muniqueses a cotas que el exquisito Pep nunca alcanzó.
Miles de corazones tomaron Eindhoven al mes siguiente pensando que no se repitiría y la historia no ha parado. El Sevilla hará frente
desde sus últimos veintiún choques sin perder, aunque las casas de
apuestas apenas si le dan posibilidades. En mi sempiterno pesimismo,
nunca he precisado de ellas y, sin embargo, con este hombre que
tiraron de la selección y del Madrid y al que Monchi rescató de la
melancolía, la consistencia del equipo es tal que fui capaz de enviar
el siguiente mensaje al primogénito: «Ocho al Schalke. Pobre Bayern,
la que le va a caer el jueves». Lo que ya no sabría precisarles es la cifra.

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