Los presentes

Tras seis años continuados de recuperación laboral, la pandemia ha
roto tendencia y el añito provisiona la lista del paro con setecientos
y pico mil de adheridos más. No solo eso sino que la web del Servicio
Público de Empleo Estatal, a través de la que se solicitan las
prestaciones, también se ha quedado colgada. Quién da más.
No se preocupe por eso, que hay donde elegir. Los ingresos por
covid han vuelto a desbordar hospitales, algunos de los cuales han
comenzado a colocar –¡valiente colocaciones..!– camas incluso en los
gimnasios mientras que sobre este y otros negocios sobrevuela la
amenaza de clausura. Yo mismo, que soy un fijo de la piscina y que es
el único espacio interior ajeno por el que deambulo, vengo
absteniéndome y sin embargo no he faltado al centro de salud donde la
cola, por cierto, es permanente. El modo de pasar consulta con tu
médico de cabecera debe formar ya parte de Cuarto Milenio. En esta
ocasión me acerco con la precaución correspondiente pero provisto de
cita previa por lo que se me permite acceder sin más. Entro dispuesto
a ponerme la vacuna; la de la gripe no se pongan tensos. La
administración de la fórmula para secar al bicho lograda en tiempo
récord viene despachándose con tal agilidad que da tiempo a
entrenarse. En otros países habilitaron zonas en áreas de salud para,
sin bajar del coche, hacerte gratis la peceerre recibiendo enseguida
el resultado mientras aquí lo que queda a mano siempre es la privada.
Como tras el pinchazo de la última vez me quedó mal cuerpo, la
enfermera me invita a pasear veinte minutos por los alredores. Antes
de darme a la fuga llamo a mi hermana para que controle el estado a
distancia y me cuenta la que se ha armado en un centro comercial con
Paquirrín y otros famosetes de la fábrica de Tele 5 haciendo de magos.
Ves imágenes y no das crédito a que cientos y cientos se agolpen
perdiendo el culo por rendir pleitesía a esta plebe enmedio de la que
hay liada.
Joder, majestades, no sé quiénes nos han dejado todo esto, pero no
vean para desenvolverlo.

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