Perdonen que no me levante

Me siento y lo primero que me entra por los ojos es el anuncio de que
Rusia retira algunas de sus tropas desplegadas en las proximidades de
Ucrania. ¡Uf! Como para levantarse. Ni me muevo por si acaso.
Aunque cualquiera es el guapo que canta victoria, las múltiples
gestiones cruzadas y los encuentros mantenidos en el propio Kremlin
pueden haber hecho virar lo que desde el Pentágono se veía inminente.
La intervención española en la crisis está contribuyendo a mantener a
cada uno en su sitio como se pudo apreciar en las imágenes de la
reunión entre Putin y Macron, sentados a unos cuatro metros y donde
nuestra mano aportó gran firmeza y estabilidad. La espectacular mesa
en la que se vieron las caras procede de Alcàsser. Extrañamente,
Sánchez aún no se ha colgado ninguna medalla.
Puesto que el Pisuerga pasa por Valladolid, debe haberle pillado
disperso y con razón. Su candidato, que iba remontando según todos los indicios, ha perdido siete escaños por lo que cabe preguntarse desde
dónde venía. Abascal –que a este paso será el primero en rendir
pleitesía a la representante del mueble valenciano en la otra punta de
Europa– disparó a todo lo que se mueve en la celebración subrayando
que ellos están en la calle. Y lo están. En las instituciones montan
chous pero los fines de semana los utilizan para desplegar carpas en
tela de sitios, dar la vara y acercarse a los caladeros sin ambages
mientras que a competidores de todos los colores no se les ve el pelo.
Aprovechan cualquier excusa, eso sí, para despedazarse orgánicamente
asímismo que da gusto.
El entorno de la diva del chotis y Cayetana dejaron hueco en la
agenda para meterle el dedo en el ojo al jefecito de no alcanzarse el
objetivo y allá que fueron. De cara a la investidura castellano leonesa, el pepé tiene la posibilidad de cogerse a tres de grupos rivales y darles un master en la escuela Casero para enseñarles cómo hay que votar. Y reconozcamos que, con la estrategia impulsada, el futuro de Casado garantizado está de sobra. En Vox, claro.

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