En el nombre de la destreza

Camino de los 63 tacos se resistió en julio de 2015 al nuevo reto
profesional que acababan de proponerle, pero dejar pasar barcos
cargados de formidables desafíos no forma parte de su adeene. Así que
aceptó abordarlo. Y, aunque se invistió de Autoridad portuaria sobre
finales de septiembre, el agosto aquel se lo pasó buceando sin parar
hasta escrutar el último extracto del libro de navegación que
convendría aplicar por lo que a la toma de posesión se presentó con la
hoja de ruta ya enjaretada. Este es el personaje que han conocido a
base bien los diferentes despachos en los que ha llevado el timón.
Ojo, pero Juan Antonio Gisbert no solo se ha puesto al frente de
trasatlánticos sino que también ha impartido clases y ha escrito
artículos completando durante varias temporadas una serie en la que
tomó el pulso a las recetas económicas administradas y avisó de lo que
podía venírsenos encima destacando la seriedad y el rigor que
espolvoreó en una tarea a la que se aplicó con la misma determinación que si fuese la que debía darle sentido a su existencia. De ahí que
resultara tan doloroso para él asistir desde la barrera a la forma en que sus continuadores maniobraron al frente de la Cam hasta abocarla al siniestro total, cuando bajo sus directrices alcanzó las mayores cotas de rendimiento, provocándole el «cajericidio» un rictus de desazón que, cada vez que retornan esas páginas, lo remueven por dentro.
No se puede olvidar que donde ha puesto el acento a lo largo de su extensa trayectoria ejecutiva ha sido en armar equipos de fiar,
convertidos en exponentes marca de la casa. De esos en los que disentir con sustancia se considera prueba de lealtad. Es la ventaja de tener la cabeza sobre los hombros y aplicar al cometido en ruta meticulosidad y esmero gracias al empleo de decisiones sólidamente contrastadas. Los investigadores tienen a mano probar la «gisbertina» como antídoto para combatir cualquier asomo de extravío e incoherencia. No hay más que examinar Alicante para apreciar lo bien que vendría.

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