El marido de la alcaldesa

A los catorce meses de descubrirse que se había vacunado contra el
covid antes de tocarle y en espera de si la decisión judicial sentencia a él y su mujer la regidora de Els Poblets por ir de listos, el alcalde de El Verger, Ximo Coll, se ha dado por vencido. Otra cosa es cómo lo ha exteriorizado. Por situarnos, recuerda a esas escenas que registran cualquier partidito de Liga. ¿Ustedes han visto a algún jugador al que le señalen una falta sea la que sea y que asienta? Les rogaría que me lo envíen contra reembolso. ¿O lo que les suena es que, nada más hacerla, levante los brazos encongiéndose de hombros aunque el que esté tirado se haya quedado para el arrastre? Pues eso: a Ximo lo han enviado al vestuario hacia donde se ha ido exigiendo explicaciones porque, por Dios, él no ha hecho nada. Como Casemiro, vamos.
Y, bueno, presenta su dimisión pero caliente es poco. En la antesala del desenlace, dos de sus concejales renunciaron a las delegaciones de mayor entidad y, después de que el marido de la todavía edil en el pueblo de al lado hubiese sido suspendido de militancia tiempo atrás por el embrollo de marras, dejaron caer que en las próximas encabezaría una lista independiente. Así que no solo se ha despedido sino que se va pavoneándose de que no se presentará ni aunque se lo supliquen. «Ahora que el pesepevé busque a ver si encuentra a alguien que tenga mi vocación de servicio público… Eso sí, olvidan que me quedé a 70 votos de la mayoría absoluta», ha asegurado en un gran acto de contrición. Y no digamos de humildad.
Cuando acaban de cumplirse dos años desde que el confinamiento
vino a visitarnos por lo que casi se convierte en algo irremediable
consignar las páginas de cuanto hemos pasado quienes podemos contarlo, en versión del exburgomaestre de una localidad de la Marina Alta en la que pesa lo suyo el tanto por ciento de población alemana, rumana… con lo que él se queda es con la de vecinos que se han puesto a llorar nada más encontrárselo. Y tanto. Es que no debe ser fácil contenerse.

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