Con el dedo en la llaga

Alcanzo la altura de la farmacia en plena votación de la ley de amnistía en el Congreso. Sin abrir la boca le digo a una parte de sus señorías que acumulo las suficientes goteras como para no necesitar que metan el dedo en la llaga aún más. Con la medicación para la arritmia, la amenaza de la coagulación, el colesterol, la inflamación de la próstata, la tensión… ya me doy por satisfecho. Habrá que seguir tirando con sesiones del tenor de las vividas en las últimas horas desde la Carrera de San Jerónimo. ¡Puf! No queda otra. Aunque de continuar por este camino habrá consecuencias irreparables. El gasto sanitario será el que no sobreviva.
     A la tropa de Abascal le sobran las cámaras, las legislativas me refiero. Representan una incomodidad. Si estuvieran repletas de procuradores en Cortes, todavía. En el fondo, de ahí los gritos de «traidor/ traidora». Es la rabia por tener que respirar junto a indeseables, que encima llevan las riendas. Quién nos ha visto y quién nos ve. Es tanto lo que deben aguantar que a veces los pobres se pasan de frenada. En este caso, un ejemplar espetó «¡sudaca!» a un diputado de la coalición de Gobierno. Puesto que la motosierra anda suelta podría aprovechar.
     La polarización ha cogido bríos y se ha plantado en Roland Garros. Djokovicintentaba llegar a una bola y, en plena disputa, alguien soltó desde la grada en español «Ahí te quiero ver» y el serbio se puso bueno. La medida de la organización ha sido suprimir el alcohol y eso que el precio era disuasorio. En la Cámara Baja, sin embargo, está tirado. Al equipo de Feijóo este aspecto no le afecta. Ante la acometida ultra y, dado que los tienen en adopción en parte de la geografía gracias al subidón de un año atrás, no movió un músculo. Creo, de cualquier modo, que no es conveniente que al jefe de filas se le seque la garganta porque, aunque se imponga el 9-J,  al día siguiente el marido de Begoña es capaz de disolver, convocar para julio y colocarse de abanderado en los Juegos sin pestañear. Disculpen la visión. Son los fármacos.

Deja un comentario