El esplendor de lo exótico

Cómo están los juegos! Parecía que Nadal no iba a acudir y, desde la inauguración en la que se puso como una sopa, ha fichado todos los días en la oficina. En el que presumiblemente será su último enfrentamiento con Djokovic se condujo con una muslera en tanto que la compresión del serbio protegía la rodilla en lo que escenifica bien a las claras las huellas dejadas por tantas batallas libradas sobre todo tipo de superficie. Los máquinas también sufren.

     Estaba claro que su señoría iba a presentarse en palacio y para ello ordenó que la poli y los técnicos de los servicios informáticos de la Comunidad de Madrid de Madrid se desplazaran la víspera para instalar los dispositivos necesarios con los que grabar el encuentro con el malvado Sánchez. El instructor se muestra contrario a la restricción de los derechos televisivos a fin de fomentar que la cita jamás contada pueda verse en todos los canales habidos y por haber. Sin proverbial discreción que valga, guerra al ocultamiento. No obstante ha permitido que previamente se celebre el Consejo de Ministros y en ningún momento ha estado presente, para que luego digan. Michael Douglas, tras recibir una distinción de manos de «la roja que gobierna al flojo» del Borbón en palabras del alcalde de la muy leal y noble villa manchega de Camuñas, ha sido quien ha dicho que «Estados Unidos vive una crisis democrática». Pese a llevar un tiempo alejado de las cámaras no desenfoca la secuencia puesto que, al repasar el mapa allá y acá del Atlántico y zonas exóticas, alerta sobre el panorama que se cierne. Sí, Michael, debe ser una coproducción.

     Entrada la tarde, el interrogado por el juez dio un salto a Palma para completar una jornada olímpica con la tradicional visita al Jefe del Estado, mientras el magistrado volvió a su mesa de trabajo en la que repasar el baile de citaciones dentro de un caso de nunca acabar en base a las acusaciones de quienes acusan sintiendo honda satisfacción por el procedimiento empleado, encantado el buen hombre de haberse conocido.

A pesar de los pesares

Dos edificios y parcialmente un tercero se vinieron abajo el 5 de noviembre de 2018 en la calle Aubagne del centro de Marsella y trajo consigo la muerte de ocho personas con escasos recursos. La tragedia provocó una revuelta vecinal hastiada del desinterés municipal. Con esta página desgraciada de la historia local arranca la  película de Robert Guédiguian, autor de «La casa junto al mar» y «Gloria mundi», fiel desde los ochenta a un estilo que remueve al espectador con las fatiguitas por las que atraviesan quienes peor lo tienen. Esta última quizá sea la más redonda porque, sin faltar al compromiso con los desheredados, no terminas pegándote un tiro. Y teniendo en cuenta que el próximo 5 de noviembre son las elecciones estadounidenses ya nos lo daremos entonces.

     A su último trabajo el director marsellés le ha puesto «Que la fiesta continúe». Ni que decir tiene que la idea es anterior al Se acabó la Fiesta de la nueva caterva ultra en asomarse puesto que, como es bien sabido, la metodología de esta y grupúsculos similares basada en el corta y pega se cimenta en soltar veneno desde las redes o utilizar la acusación popular para que la autoridad judicial, por supuesto, se encargue de dejarlo todo requetebién peinado.

     La región de Provenza/Alpes/Costa Azul es secularmente conservadora por decirlo suave. Pero con todo, más aún que en el deterioro de los servicios públicos, Guédiguian se entretiene en trasladar el viaje a ninguna parte de las reuniones entre las formaciones de izquierda para consensuar un candidato con el que dar respuesta al desastre ocurrido. Aunque con las desavenencias retratadas parecía imposible, la realidad es que el alcalde de Los Republicanos tuvo que dimitir tras 25 años al mando y que la coalición entre socialdemócratas, verdes y activistas bajo el paraguas de Primavera Marsellesa se impuso. De ahí el título escogido para la cinta en reconocimiento a que, por mucho que cueste, dejarse la piel por los valores comunitarios y la solidaridad da a veces sus frutos. Tampoco se trata de abusar.

Entre conciertazos

Un mes atrás Muñoz Molina clamaba sobre el maltrato municipal que recibe la flora del Retiro cuando no toca y completaba la percepción de la ciudad que habita con el siguiente trazo: «Madrid es acogedora para los multimillonarios, los especuladores y los demagogos populistas, pero muy inhóspita para casi todas las formas de vida, desde los insectos y las aves hasta la inmensa mayoría de los seres humanos no protegidos por la cápsula del dinero… Hay viviendas cercanas al monstruoso estadio Bernabéu donde en las noches de concierto el suelo vibra y tiembla como un sótano berlinés de música electrónica». Difícil esgrimir que el escritor se deja llevar de la pasión por otros colores al haber puesto de manifiesto que «aquí solo merecen admiración los futbolistas o corruptos con éxito». O sea que muy proclive a la pelota o al pelotazo no se le ve.

     El asunto me tiene embebido. Los residentes están de los nervios. Ante las quejas en cascada el club dijo que intentaría insonorizar el recinto, pero el Ayuntamiento admite que «todos los conciertos han superado el límite acústico y que la única acción posible es sancionar al finalizar». Es decir que el var no interviene si el equipo sonoro de Luis Miguel altera las reglas del juego y, en caso de infracciones graves, las multas van desde 601 a 12.000 euros, lo que tiene a Florentino tenso puesto que los cuatro que acaba de dar la eterna rival de Shakira han debido reportar a la entidad cerca de los veinte millones tras la ristra dejada por Taylor Swift. Efectivamente, todo un espectáculo.

     Una parte del vecindario, que esgrime afecciones de salud, airea que la zona es un torturódromo y anda recibiendo una bandada de agentes inmobiliarios por si quiere vender. Yo me lo pensaría. En vista del caudal de ingresos no hay que descartar que, al no estar en danza la Superliga, el porrón de partidos menores del fin de semana vaya a Valdebebas para dar paso al estallido musical con posición definida para el ansiado fichaje. Tras la exhibición en la Eurocopa, Mbappé, disc jockey.

El florecer de las semillas

Hace un mes David fue asesinado en Gata de Gorgos presuntamente a golpes con un bate de béisbol. En un primer instante la Guardia Civil detuvo a tres hombres de nacionalidad marroquí. Centenares de vecinos acudieron al entierro y la familia dijo: «Queremos que se haga justicia y lucharemos con todos los argumentos legales para que así sea. Nunca desde la violencia, nunca desde el odio a ninguna raza o religión». Este sentido pronunciamiento se cruzó con el de la entonces consellera de Justicia e Interior, puede que incluso más sentido, en el que quiso dejar constancia de que «a nadie se le escapa que se trata de un nuevo y cruento recordatorio de que nuestra seguridad y nuestras vidas están siendo sacrificadas en nombre de los caprichos multiculturales de la izquierda». Ahí queda eso. 

     Confío en que la primera reflexión que se le viniera a bastantes mortales fuese ¿¡en manos, Dios mío, de quién está desde hace un tiempecito dos departamentos de semejante trascendencia en nuestro gobierno más cercano!? ¿Es posible para cualquiera vivir tranquilo bajo un coco con esa mentalidad? Nada más despedirse del cargo, la Fiscalía ha abierto diligencias contra Elisa Núñez para investigarla por delito de odio. En el nuevo escenario esta persona de concordia se dio de baja en su formación con una dura carta al jefe de la misma al no compartir la ruptura ordenada por Abascal de los gabinetes autonómicos y denunciar, como segundo motivo, la «deriva radical» que viene llevando a cabo Vox «en materia de inmigración ilegal». Por coherencia que no quede.

     El presidente del Consell no ahorró elogios en el adiós a los componentes que han tenido que dejar sus funciones. Con el vice Barrera, naturalmente más que con nadie. Le prometió «hacer florecer algunas de las semillas por él plantadas que se queda a regarlas». Es tanta la aportación que el ahorro de agua está garantizado. Y no sería de extrañar que Mazón se planteara rescatar para algo a Elisa. Ha demostrado de sobra lo que es capaz de dar de sí.

La euforia desatada

Sale entrevistado el peluquero de quien ha sido proclamado mejor jugador joven en Alemania. Era el que faltaba tras haber visto al padre, al hermano pequeño, al barrio… cuando aún hay quienes lo llaman Yamil o Lamal o como se diga. El protagonista de la actualidad se presentó en Berlín y también arregló a Nico Williams en la víspera del gran día, con el dilema de si coger a Cucurella. El artista de peine y tijeras tiene 22 años, lo que asevera que la Generación Z está que lo rompe. Los jubilados saben de sobra que, de un modo u otro, moran destinados a hacérselo mirar.
     Margallo, entre ellos, anda por los platós tanto como las terelus. Y en primer lugar le hacen mirar hacia Estado Unidos, sobre lo que el comentarista no alberga dudas: «Esto que está pasando es muy importante y lo que ocurre en la Unión Europea, el corrimiento de la extrema derecha hacia una fuerza más radical, los cambios de alineación responden a la convicción de que va a ganar Trump». Los pelos, de punta. Necesitamos que nos echen una mano, como mínimo el peluquero. A continuación se produce un cambio de tercio que nos hace reconciliarnos con el espíritu festivo aún cuando la ocurrencia de Moratase fuese por los caminos de reivindicar «Gibraltar, español» con la muchachada pegando botes, por lo que cuestionan al exministro de Exteriores sobre cómo le suena: «Me encanta. Sobre todo que entiendan que las negociaciones que está llevando a cabo el Gobierno son una rendición en toda regla. No aprovechar el Brexit para introducir el concepto de la cosoberanía…». Es, sin duda, la idea que emanaba de los brincos en el escenario.
     Ha sido tanta la euforia que, en esta conquista, algunos han querido ver al igual que en el fin de la pandemia una salida a una época de entendimiento en la que el ambiente que ha impregnado a la peña permanezca inalterable. Es lo que trasladó el seleccionador en la celebración: «Este equipo es un ejemplo para el país. Unidos como estamos somos más fuertes. Que sigamos así». Ya hay que ser creyente.

A retomar el pulso..¡vamos!

Qué estrés, madre mía. Ha habido jornadas en las que buena parte de la plebe veía ansiosa venirse la noche sin saber si el partido de tenis se iba a echar encima del de fútbol. Esto reiterándose a lo largo de un par de semanas no es fácil de administrar y más contemplando cómo llueve por Londres, lo que ha obligado a interrumpir y aplazar no sé cuántas citas. Es tanto lo que cae en cada edición que uno llega a preguntarse si de la primera de Wimbledon en 1877 quedará aún alguna por solventar en una de las pistas más recónditas. Lo que casi nadie podía imaginar es que la selección comandada por un tipo discreto de misa diaria, con pinta de funcionario federativo de obediencia debida y modo de conducirse opuesto al dicharachero y malencarado de quien le precedió iba a practicar en el máximo torneo continental un juego que encandila en todos los países y, lo que es más difícil, que ha erradicado la polarización en el propio. A este paso no sé dónde vamos a llegar.
     Menos mal que en nada se retomará el pulso que nos caracteriza. Qué ganas de que vuelvan esas sesiones chachis en el Congreso que tan buen sabor de boca dejan en la afición y provocan unas ganas tremendas de dirigirse de nuevo a las urnas para que el espectáculo continúe. Ante los últimos acontecimientos registrados aquí y fuera se barrunta una subida de temperatura. Con todo lo que se les llena la boca de proclamar cuánto quieren a España, el ultra mayor del Reino ha decidido copar portadas en detrimento de Luis de la Fuente al ejecutar un sonoro Abascalazo. La realidad es que para los RodriLamineWilliams y demás no ha resultado sencillo hacerse notar. Antes y después de comparecer en Alemania, los choques de trenes entre el Supremo y el Constitucional baten récords y da la impresión que sus componentes andan con la vista puesta en superar las marcas olímpicas. Solo pensar en el panorama que aguarda da gustirrinín. Al fin se echa el telón de la Eurocopa. Ya está bien de suministrar opio del pueblo, que luego cuesta reconocerse.

Maneras de marcar el paso

Voy tranquilamente por el centro y veo venir de frente  a la secretaria general del pepé en el Congreso. Tranquilos, nos tenemos afecto desde hace la tira. Macarena Montesinos va del brazo de su madre con quien no he vuelto a coincidir desde que en octubre del 82 me abrió la puerta de su casa para hacer el perfil del patriarca de la tribu, uno de los fundadores de apé y cabeza de lista en las elecciones marcadas para pocos días después. Me da mucha alegría reencontrarme con la señora a la que hago constar lo fantástica que está y me responde sin inmutarse: «Cuando viniste a entrevistar a Juan Antonio me trataste de tu y ahora me hablas de usted». O lo que es lo mismo: has confundido el tratamiento las dos veces.
     La hija heredó la vocación del padre adobada con la dulce franqueza de la madre. Y de esa guisa ha escalado hasta la zona noble de la dirección feijoniana tras haber dejado su impronta en distintas tareas entre las que figura la Comisión de Control de Rteuveé donde no queda otra que batirse el cobre porque es bien sabido el celo con el que el Gobierno de turno acota la pulsaciones del Pirulí. Es una forma suave de significar cómo se estrangula la creatividad de un medio que teóricamente cuenta con todas las posibilidades a su alcance para marcar tendencia, pero que al final ha de someterse al único objetivo de los controladores de un color y de otro que es a ver quién estrangula mejor.
     Dirán ustedes: ¿Y esta digresión? Debe ser que anda Miguel Tellado en pantalla. En mi círculo íntimo Cuca tuvo la virtud de poner de acuerdo a dos personas de pensamiento contrario, puesto que incluso para la conservadora resulta superior a sus fuerzas. Con la portavocía del hombre llegado de Galicia en danza a ambos les salen ronchas y, tras exigir el envío de la Armada para sofocar a  los cayucos, ha certificado que su juego es de otra liga. Me perturba particularmente porque en buena parte de las intervenciones tiene a Macarena al lado asintiendo algunas de sus sutilezas. Y eso no está pagado con nada.

Casa en llamas

Agarro el título que ha puesto en cartel el inquieto Dani de la Orden. En la cinta una mujer elimina cualquier obstáculo que salga al paso por dramático que sea con tal de reunir al disperso núcleo familiar en la vivienda de los veranos dorados ahora que la soledad la ahoga. Los hijos no tardan en desenfundar su egoísmo y el ex el rastro de capullez que lo envuelve. Como psicóloga, la pareja de este aprecia el cristo y propone un juego en plan terapia: que cierren los ojos, se ubiquen en el lugar predilecto para relajarse y que cuando los aceche un voraz incendio piensen en quién les gustaría que apareciese para salvarlos. Por la reacción que muestran al abrirlos, ahí no se salva nadie.
     El mismo día que fuimos a verla se produjo la reunión en Alicante de la ejecutiva local del pesoe que sigue dando que hablar. El guión de la peli resulta irregular; el de la sesión en Ca Franco mantiene una regularidad meticulosa desde el pasado siglo que ha conducido a la agrupación a alcanzar las mayores cotas de la miseria en gran parte de las citas electorales con candidatos de distinta clase y condición. El último suceso acaecido en la sede ha traído como consecuencia un intercambio de lindezas entre el secundario adjunto al jefe y la portavoz municipal que se siente no ya abandonada, sino tiroteada por los suyos. Desde la ejecutiva de Diana Morant han llamado la atención a esta diciéndole que parece no saber con quién se está metiendo.
     Uno de los puntos de fricción fue que los gestores del chiringuito han impuesto turnos a la hora de controlar a quién dan las llaves como para esperar que abran el partido a la sociedad. Los contestatarios intentaron saber a qué se dedican los fondos y, pese a la fuerte tensión en medio de las llamas, lo que obtuvieron cuando acababan de analizarse los resultados de las europeas un mes más tarde fue la propuesta fuera del orden del día de trazar una hoja de ruta de cara a las municipales de 2027. Aún en situaciones extremas siempre es positivo no perder el sentido del humor.

Lo que está en juego

Si el país andará polarizado que lo que enciende la llama de la selección son los extremos. Qué juego dan los puñeteros.
     El camino a recorrer se antoja complicado, no hay que jurarlo. La competencia en las citas decisivas que se dibujan en el horizonte se ha disparado. Los rivales se las traen. El conjunto emergente de Alternativa para Alemania ambiciona liderar su propio grupo en el Parlamento de Estrasburgo para lo que se propone romper el cordón sanitario que los aleja de alcanzar el ordeno y mando a base de echar mano del delantero tanque, una especie en peligro de extinción con la que pretende reverdecer viejos laureles yendo a por todas. Que no le hablen del tiquiitaca. Eso es de maricomplejines y no es momento de titubeos. Rusia fue vetada en el torneo, pero Putin sonríe ante la cantidad de afines subidos a la cresta de la ola que lo guardan en sus oraciones. Los contrincantes lloran su aflicción. No lo digo por Cristiano que solo se enternece por él, hablo del dúo Mbappé&Macron dado que en la primera vuelta se ha visto superado por la derecha y por la izquierda. La Marsellesa puede quebrarse con la potencia que transmiten sus acordes. Quién nos lo iba a decir. E Italia, en fin. La única pieza que pita y de qué modo es Meloni. El resto de la escuadra seleccionada para partirse la cara solo es un gusto verlo cuando van de traje. Antes de plantarse en el terreno de juego y dar la réplica, qué porte exhiben los «ragazzos».
     La Eurocosa que hay entre manos está que arde. Es mucho lo que se produce más allá de las fronteras pero contamos con artillería para dar y tomar. Van cayendo goles de todos los colores. Uno de los últimos, el que concierne aPuigdemont es de los más vistosos. En caso de que se le ocurra volver será placado puesto que lo suyo tira más a rugby con la de melés que arrastra. Quien debe estar cazando moscas es Illa. Primero la pandemia y ahora otra maldición. Luego dicen que es que no sonríe. De todo lo que existe montado, a ver qué final nos aguarda. Solo queda que Milei haga en Berlín el saque de honor.