El florecer de las semillas

Hace un mes David fue asesinado en Gata de Gorgos presuntamente a golpes con un bate de béisbol. En un primer instante la Guardia Civil detuvo a tres hombres de nacionalidad marroquí. Centenares de vecinos acudieron al entierro y la familia dijo: «Queremos que se haga justicia y lucharemos con todos los argumentos legales para que así sea. Nunca desde la violencia, nunca desde el odio a ninguna raza o religión». Este sentido pronunciamiento se cruzó con el de la entonces consellera de Justicia e Interior, puede que incluso más sentido, en el que quiso dejar constancia de que «a nadie se le escapa que se trata de un nuevo y cruento recordatorio de que nuestra seguridad y nuestras vidas están siendo sacrificadas en nombre de los caprichos multiculturales de la izquierda». Ahí queda eso. 

     Confío en que la primera reflexión que se le viniera a bastantes mortales fuese ¿¡en manos, Dios mío, de quién está desde hace un tiempecito dos departamentos de semejante trascendencia en nuestro gobierno más cercano!? ¿Es posible para cualquiera vivir tranquilo bajo un coco con esa mentalidad? Nada más despedirse del cargo, la Fiscalía ha abierto diligencias contra Elisa Núñez para investigarla por delito de odio. En el nuevo escenario esta persona de concordia se dio de baja en su formación con una dura carta al jefe de la misma al no compartir la ruptura ordenada por Abascal de los gabinetes autonómicos y denunciar, como segundo motivo, la «deriva radical» que viene llevando a cabo Vox «en materia de inmigración ilegal». Por coherencia que no quede.

     El presidente del Consell no ahorró elogios en el adiós a los componentes que han tenido que dejar sus funciones. Con el vice Barrera, naturalmente más que con nadie. Le prometió «hacer florecer algunas de las semillas por él plantadas que se queda a regarlas». Es tanta la aportación que el ahorro de agua está garantizado. Y no sería de extrañar que Mazón se planteara rescatar para algo a Elisa. Ha demostrado de sobra lo que es capaz de dar de sí.

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