Pruebas de fuego

Donde se ponga el atletismo, la natación, el judo, los gimnastas… que se quite el fútbol en el traqueteo olímpico. Es tanta su omnipresencia que el hecho de que otras disciplinas tomen el relevo del interés general cada cuatro años resulta sano mentalmente. Pero en este caso la final de los Fermín and company tiene su aquel. No hay más que recordar que el precedente de una cita decisiva con los mismos contrincantes en el entonces Parque de los Príncipes se remonta a junio del 84 con el doloroso gol de Platini a Arconada. Allí quedaron hecho trizas los reflejos inmensos y la contrastada seguridad del guardameta cuando el infortunio se hizo carne en el disparo tontorrón y nació Arcomanta. Creo que es el trance idóneo para que el Comité que embarca a nuestros representantes le dé la oportunidad de resarcirse estando allí presente junto a los jóvenes sucesores sin que haya necesidad, eso sí, de que juegue. No hay más remedio que recordar además que el actual Stade de France, en Saint-Denis, lo inauguraron ambas selecciones acabando el grupo de Clemente con un gol desfavorable de Zidane a Zubizarreta. Dado que al incansable ingenio deForges le dio por completar el cuadro bautizándolo como Zubimaleta y a su colega como Alestanco, tampoco es necesario invitar a todos.

   Y más cuando anda en disputa un choque enconado que puede ensombrecer todo. Llarena ya aguarda que se produzca la infiltración de Puigdemont y mantiene la orden de detención vivita y coleando. Los mossos, que actuarían como policía judicial, preparan un catenaccio para echarle el guante antes de que se pasee por Barcelona. Mientras tanto el magistrado Aguirre rechaza aplicar la amnistía a investigados por la trama rusa y sostiene que en los pasos llevados a cabo han aparecido indicios de prevaricación, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias. La composición de lugar del waterleño es que eerrecé no podrá votar a Illa si lo mandan a la cárcel. Nada, que el menda quiere como sea una medalla.

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