La batalla cultural

A Jesús Javier Prado los movimientos postreros sobre la atrocidad en Gaza lo pillaron enzarzado con un amigo progresista cuando «de golpe y porrazo fin de la discusión, y la progresía descolocada y en el diván del psicoanálisis, al ver cómo un anticristo es capaz de hacer parar el horror». Y pocos días después, lo de Juan del Val. Pobre amigo.

     En septiembre del 79 expiró el contrato que tenía, me quedé colgado de la brocha y el director me acreditó en la noche del Planeta para que al menos comiera caliente. José Manuel Lara, el gurú del invento, había vuelto a ingeniárselas para que todo quisque diera por ganador a Leopoldo Azancot y con menos números a Quiñones completando el frente andaluz contra el formado por Terenci & Porcel, reflejo de las dos almas del poderoso editor. Efectivamente se impuso Vázquez Montalbán a quien le entregó el premio Tarradellas, que lejos de atisbo indepe alguno su estatus era el de presidente preautonómico de donde el patio de butacas dedujo que el patriarca del Pedroso había apostado por el Estatut. No sobró marisco alguno ratificando esa máxima periodística que recalca la de langostinos que hay que comer para llevar el potaje a casa.

     Ningún país como el nuestro para abocar este juego a los límites del paroxismo. A mediados de los noventa Vargas Llosa y Cela recibieron buenos zurriagazos por aceptar el Planeta cuando no pocos puntales del sector admiten que la industria de la venta de libros se hace a base del premio del millón de euros y de los volúmenes de autoayuda. De los 323 originales presentados en el pórtico de la década de los ochenta a los 1.320 de la actual, según el cis fetén. La diferencia estriba en que por aquel entonces la competición se jugaba entre curritos del folio en blanco más o menos consagrados y hoy lo hace plebe de lo más variopinta en un ciclo inaugurado cómo no por un Boris finalista en 2007. Y si en una secuencia como la florecida en el país despunta un tertuliano chocantito, toda una facción es incapaz de digerir la guinda.

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