Los pasos del otro calvario

Una cantidad considerable de cámaras se agolpa en el entorno de la mesa presidencial. El revuelo por la llegada del compareciente hace que los fotógrafos tomen posiciones. Imagino que ni en los mejores sueños previos al fatídico 29-O se pasó por la cabeza de Mazón que su presencia en Madrid concitaría una expectación de tal calibre. Pero por mucho que se afanase en mantener el tipo no está ante un buen sueño. Ignoro si alguna vez se arrepintió de no haber asumido su responsabilidad y haber presentado la dimisión como Dios manda por el desastre propiciado tras pedir perdón a las víctimas en primer término y al sinfín de afectados que somos todos para recluirse en casa, rumiar lo ocurrido y, a la espera las citaciones pertinentes, apechugar con las consecuencias.
     No, no tiene pinta de que el proceder cabal respaldado por la inmensa mayoría de ciudadanos a los que aún se debe entrara en sus registros y no les digo ya que tomase cuerpo de naturaleza. No, tal como se filtró en su día, el máximo responsable de la Generalitat optó por la indicación que al parecer le hizo el mandamás en la sombra de la formación conminándolo a que ni se le ocurriera poner pies en Polvorosa. No solo Aznar, Feijóo se ha esforzado en respaldar la continuidad hasta que la reacción de los afectados en vivo y en directo le explotó en la cara.
     Y ahora ahí anda en funciones, con quienes le alentaron a seguir en la cruzada contra la razón distanciados y a buen recaudo, exclusivamente atento al sesgo que toma la Justicia empeñada en poner sobre la mesa las omisiones cometidas durante la angustia, con el más que presunto encartado extendiéndose en lo pendiente que estuvo de lo que sucedía en las horas cruciales, aunque apostillando que en los treinta y tantos minutos desde el parking no oyó el móvil porque lo llevaba en la mochila. Dentro del camino elegido, Mazón se sometió durante la comisión de investigación al escarnio de sus señorías. Solo es una estación más del vía crucis. En el horizonte aguarda la sentencia.

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