Los días de vino y rosas

La inauguración de Terra Mítica data del jueves 27 de julio de 2000. Canal 9 la ofreció a lo largo de dos horas y pico. Uno de los narradores describió su experiencia previa: «En nada podrá visitar esta zona para sentirse un poco más faraón». Eso quien comprase entrada, imagínense el que promovió la historia. Mientras los invitados paseaban pudo escucharse la voz de otro comentarista: «Seguro que para millones de turistas el parque aumentará mucho más el atractivo de Benidorm». ¡Dios Santo! Nos hallábamos ante la puesta en marcha de un hito icónico de la época imperial en dura competencia con el de la Inspección Técnica de Vehículos. Pero, eso sí, todos han tenido su relevancia.

     Estamos en la recta final del trayecto donde, lejos de la eclosión del parque temático, hay temita. Nada menos que siete condenados en relación con las inspecciones de la iteuve y de parte del plan eólico, entre ellos el exjefe de Gabinete del expresidente de la Generalitat que admitió en el juicio prácticamente los mismos delitos a los que habrá de hacer frente el jefe, aunque de menor cuantía. Por su parte, el testaferro confeso del mismo que viste y calza admitió haber colaborado en el blanqueo de dinero perteneciente a este, amigo suyo de juventud. Sin embargo, el autor intelectual del parque y del erial niega que siete de los once millones y medio de euros decomisados le pertenezcan al rechazar que tuviese pasta a buen recaudo puesto que según él «nunca» ha dispuesto de fondos en el extranjero. Es un ejemplo y siempre lo fue con una acción política que es muy difícil no calificar de admirable, desinteresada, ajustada a derecho, rebosante de credibilidad y respetuosa con todo bicho viviente. Un cielo, la verdad.

     Y aunque en principio se anunció la posibilidad de que Juan Carlos y Sofíainauguraran en el verano aquel el complejo lúdico al final le tocó al Príncipe hacer los honores. También asistió Bárbara Rey. He ahí en lo que consistió la seña de identidad del despliegue trazado con sumo afán por Eduardito: en no dar puntada sin hilo.

Ataque de añoranza

Días atrás el dicharachero Alfonso Arús soltó: «Entre la retirada de Iniesta y la de Nadal no han pasado ni 48 horas. Un ruego a los grandes del deporte: no se retiren todos la misma semana porque no nos da la vida». El tiempo se detuvo cuando el balón no acababa de llegar adonde aguardaba dispuesto a engatillar el de Fuentealbilla para propiciar el mayor salto al unísono en paralelo a los registros del manacorí por el circuito legado para la posteridad. Andaba con este ataque de añoranza cuando el habitual saludo de «son las ocho de la mañana, las siete en Canarias» quien lo da es Gabilondo. Siempre atento, Iñaki vino a remarcarlo.

     La mayor parte de bayas del racimo de noticias lo ha descolgado tradicionalmente la radio de los impresos, pero la emisora es bajo quien nos guarecimos en los trayectos bien sean vitales o del género que se tercie. Aquel 11M también acababa de oírle dar la hora cuando empezaron a llegar las primeras señales preocupantes desde Atocha, tenía mal bajío y el recorrido hasta la redacción fue llenándose de espanto conforme notabas que el conductor del espacio iba torciendo el sello de su voz antes de conocerse la magnitud de la barbarie. Pese a militar en la sección de Deportes, el 23F estaba siguiendo la sesión de investidura de Calvo-Sotelo cuando escuché en directo la ráfaga de disparos que heló el corazón. Al poco fui al servicio y la micción se cortó en seco ante el temor de lo que podía venirse encima. Ahora ya no hace falta ningún intento de golpe para que te ocurra.

     Con este siglo de emisiones de la cadena en cuestión se me ha ido la cabeza a las veces que faltaba al cole por algún malestar y me quedaba escuchando fascinado «Matilde, Perico y Periquín», lo que redondeaba el domingo revelándole a mi padre nada más emerger de la siesta el equipo que sacaban los nuestros antes de irnos para el campo. Y fue la onda media la que nos trajo las novedades musicales, algunas de las cuales nos sacan del atolladero al rescatarlas. No es poca compañía.

La invocación

Sánchez se plantó en el Vaticano. Se veía venir. No es poco lo que hay que desembuchar con cuanto más recogimiento mejor. Tanto en esta visita como en la registrada cuatro años atrás se han repetido algunas de las cuestiones abordadas como la crisis migratoria entre ellas y por tanto la diferencia sustancial del encuentro ha residido quizá en la ausencia de Begoña. No puede estar la mujer en todos lados.

     Es posible que al pontífice le haya subido la tensión solo de pensar que pidiesen audiencia todos los protagonistas de la actualidad hispana con necesidad de confesar. Al papa Francisco deben habérsele puesto los pelos de punta ante la posibilidad de que pidieran audiencia Tellado&Montesinosportando el cartelito de socialistas asesinados tras retorcerse en la bancada. Macarena tendría que pensar hasta dónde es conveniente llevar el seguidismo al jefe si prefiere no dejar de encontrarse católica. De ese modo, jefe, es como era conocido Ábalos por la troupe de la que se rodeó obligando al Gobierno a salir en cascada a fin de quitarse el muerto de encima. Ahora el ex por antonomasia da tumbos camino del suplicio defendiéndose a base de generalidades desde un programa sustentado en la coña, la que empleó Rocío Monasterio al largarse de Vox tras descubrir que en su interior no se practica la democracia. ¡Qué barbaridad!

     Para el obispo de Roma este desfile sería solo el aperitivo. Queda lo gordo. Su compatriota Julián Álvarez ha tenido que huir de casa porque es en la que Bárbara Rey se infló de hacerle fotos al menda lerenda y el fichaje del Atleti tiene aquello atiborrado de cámaras. Luego se preguntarán que por qué es El Pupas. Con tal de evitar responder sobre las andanzas del campechano, la dupla cómica González&Guerra se ha limitado a decir que «no es serio» y lo han clavado. Como no van a desclasificarse los papeles para saber quiénes somos y de dónde venimos, a ver si Gonzo logra contactar con Armada. Tiene a tiro a quien puede invocar su espíritu. Igual al sucesor de San Pedro le pica ya la curiosidad.

Con todas las bendiciones

Prensa Ibérica está implantada en gran parte de las comunidades habidas y por haber. Además cuenta con cabeceras de las más longevas de esta nuestra escenografía: Faro de Vigo y El Correo de Andalucía. Este último, que celebra su 125 aniversario, fue fundado por el cardenal Spínola. Ya en el XX, a finales de los sesenta otro clérigo, el cura Javierre, le dio un golpe de timón haciéndolo combativo hasta más allá de donde se podía dando paso a que en el 70 Chinarro, otro sacerdote, inaugurase la sección Mundo Laboral donde batallas de sindicatos clandestinos encontraron altavoz. Spínola, que como joven abogado asesoró gratuitamente a demandantes de clase trabajadora, estaría orgulloso. Íñigo Domínguez, uno de los sabuesos que más polvareda ha levantado investigando casos de abusos sexuales en la Iglesia -siempre por medio- cuenta con un espacio sobre noticias llamativas en «A vivir que son dos días» con el nombre de Prensa Ibérica que a estas alturas es de donde emanan la mayoría de casos que desfilan. De no habérselo puesto habría tenido que cambiárselo.

     Con motivo del aniversario he vuelto a toparme con Holgado Mejías. Fue subdirector, entrevistador de culto y el que cogió por banda a «Isidoro» a su vuelta de Suresnes hace ahora medio siglo. Ambos acabaron en comisaría, aunque con el que tuvieron más consideración fue con el que un día podía llegar a gobernar, mientras que el peligroso era el otro de ahí que quienes tomaban café a su lado en la barra del bar solían ser de la secreta.

      Hasta el último mono tuvo movida. Mi novia me dijo que junto al chalé de sus padres llenaban la piscina con camiones cuba pese a las restricciones por sequía. El concejal se las vio y deseó para salvar el cuello y Mari Carmen estuvo a punto de ser deportada. Redacciones de diarios de provincia son escuelas, graneros y a sus 92 tacos Juan Holgado dice que, de nacer hoy, volvería a ser periodista. Es lo malo de quienes veneran el oficio. Que, por mucho tiempo que pase, no escarmientan.

El nutrido repertorio

Para intentar que el baluarte del recién nacido independentismo ultra no siga comiéndole la tostada, la ingeniería de Junts pretende hilvanar una sarta de mensajes con los que alertar sobre la inmigración a los acordes de «la supervivencia de la catalanidad está en riesgo». Hasta ahora lo soltaban sobre todo en la intimidad.

     Da igual que en un informe del Defensor del Pueblo se recoja que los flujos migratorios son esenciales para compensar el declive de la fuerza laboral nativa. Importa un pito que un estudio del Banco de España  precise que se necesitarán 24 millones de inmigrantes para mantener la relación entre trabajadores y pensionistas. Se desprecia por parte de esta camarilla que el territorio al que dicen defender esté construido también por compatriotas manque les pese, llegados de latitudes jodidas que con su mano de obra contribuyeron a que sea una de las zonas más ricas e industrializadas. Pero qué más da, firmado desde Waterloo con amor.

     Eso sí, tampoco vamos a hacernos los estrechos. No cuentan con la exclusividad. Hace demasiado tiempo que cada uno va a lo suyo, con mando en plaza para el capitán general. La presentadora de informativos Helena Rosanoescribe: «Cuando se anunció el compromiso con Letizia muchos auguraron el principio del fin de la monarquía. Separada, sin linaje… un despropósito. Pasma que periodistas con años de profesión se atrevieran a hacer semejante pronóstico con todo lo que había escondido en la alfombra del entonces todavía rey». Como que ha vuelto el destape.

     Y, entre tanto, el Gobierno se agarra a la silla al pactar con Bildu la reforma de la ley mordaza propiciando que «Huracán» Tellado entre a saco para señalar lo «secuestrada» que anda la legislatura. Este es el friso bajo el que nos movemos, no hay más que hablar. Aunque siempre queda un asomo de esperanza. El que dibujó el refinado Borja Sémper: «El Real Madrid es la España que necesitamos y la que nosotros traeremos». Y así le habremos dado la vuelta a la historia. Tendremos el régimen del equipo.

Qué poco dura lo bueno

Radiotelevisión Española arrancó 2024 trayéndose a su experta corresponsal en las entrañas de Europa para presentar y darle otro empaque al telediario nocturno. La primera edición del 15 de enero se extendió cerca de una hora. Marta Carazo expresó su intención de ofrecer contexto a los asuntos primordiales de actualidad, por lo que durante el debut introdujo un paréntesis para el análisis bajo el epígrafe de «Superaño electoral» al que accedieron caminando tan ricamente Ana Bosch y Lorenzo Milá exponentes de una plantilla que enriquecen el medio y a la que se le saca el jugo que se les saca de higos a brevas. La conductora del espacio situó la acción en los cuatro mil millones de personas llamadas a votar en este curso, desde Estados Unidos pasando por la India, Méjico y Venezuela -¡uy, Dios mío!-, Sudáfrica… «todo ello dentro de un entorno geopolítico inestable». Fue media hora de disección sobre lo que estaba por venir, tan inestable que, efectivamente, a día de hoy se han reducido incluso los titulares del sumario para dar paso corriendo al que viene detrás armando bulla.

     Es el sino del ente cuando cuenta con todos los resortes al alcance para ser referencia. Dentro de «La noche en 24 horas» tiene lugar un debate cohesionado por Fortes en el que se escucha al de enfrente, se madura la respuesta y se matiza la controversia frente al habitual de las cadenas comerciales donde los contertulios tienen claro que repetirán soldada si gritando más sube el share. De ahí que, para mi mujer, Xavi sea como de la familia hasta el punto que de toparnos con algo sobre su padre, militar de la UMD, o acerca de la escritora de su hermana hay que verlo.

     De nuevo la corporación de marras ha caído en un agujero negro y ha sido el periodista mencionado quien ha dicho que «hay que ser muy miserable» para filtrar las preguntas de las oposiciones a las que se presentaban cinco mil aspirantes tras lo que bastantes de ellos sienten que «están riéndose de nosotros». Es lo que ocurre cuando se apuesta todo a la revuelta.

Toda una odisea

Años atrás los jubilados debían irse tan ricamente con el Imserso. Hoy el desafío es conseguir plaza. En medio de la avalancha se montan auténticos dispositivos desde los que hijos y nietos acuden al rescate a bordo de la terminal electrónica. Aun así hay muchas posibilidades de que se queden colgados portátiles y abuelos.

     Un conocido, que hasta ahora había despreciado el sistema vacacional que pone en danza a cientos de miles de pensionistas, se dirigió por primera vez a una agencia tras renunciar a sus fundamentos y haberse inscrito. Su pareja y él habían puesto los ojos en Menorca y, de no poder ser, Ibiza o Tenerife. Finalmente se van a Fuerteventura. Fue el último que pilló cacho en Canarias. De ese modo se marchó con la tranquilidad de que pensando en próximas convocatorias más lejos ya no puede tocarle salvo que recuperásemos el Aaiún, lo cual no habría que descartar teniendo en cuenta la de vaivenes diplomáticos que tenemos gestionando.

     El caso es que ella está encantada con el destino forzoso que han pillado. Le parece muy exótico. Recorriendo por la pantalla unas vistas aéreas ha dado con una playa para flipar a la que se accede a través de un camino que no tiene fin compuesto por un paisaje lunar. También ha dispuesto que han coger el ferry para ir a isla de Lobos y al Parque Nacional de Timanfaya, «un espectáculo de cráteres rojos y coladas de lava que refleja el arder de la tierra y su fuerza incontrolable donde puede apreciarse una de las mayores actividades de vulcanismo del mundo», según los folletos. Él lleva cuatro días encerrado imponiéndose en la materia para encontrar una salida a sus nulas ganas de aventuras. De momento sabe que el nombre le viene de que el viento por el que se caracteriza no es moco de pavo de ahí que sea paraíso del surf, el windsurf y el kitesurf, sin olvidar el kayak y el rafting, entre otros. Se han abierto apuestas para dar en el blanco de las actividades por las que se decantará siempre que, antes de despegar en noviembre, lo saquen de la habitación.

Los contumaces

Vox no ha perdido ni un segundo y, antes incluso de clausurarse el verano, registró una proposición no de ley en las Corts con la que insta a declarar Bien de Interés Cultural la Cruz de los Caídos enclavada en pleno corazón de la capital alicantina. Desde que entró a formar parte de la escenografía patria no ha dejado de partirse el pecho por salvar la simbología de marras, esparcida por la Piel de Toro, enalteciéndola y exigiendo protección para ella. Cierto es que en alguno de los municipios anteriores alcaldes asimilaron el monumento a todos los caídos, pero a las mesnadas de Santiago Abascal lo que les interesa es ondear reminiscencias. Aborrecen, por supuesto, que se busquen los vestigios de los perdedores sacrificados en las cunetas ya que lo importante es mantener en lugares preeminentes tales monolitos, que sí disponen por su concepción de un alma al que honrar.

     Menos mal que existen. No se me ocurre qué sería de la ciudadanía sin sus desvelos por las cuestiones que de veras quitan el sueño al más pintado. Cuando no andan al quite de que los bienes de interés cultural adquieran el verdadero empaque que merecen fijan la meta en proponer el predominio para determinadas zonas de la lengua predominante y, de paso, que la que ha sido desconsiderada se abandone hasta su réquiem. No paran. Es un paquete de buenas intenciones lo que llevan entre manos. Y cuando muerden un lance con el que epatar no lo sueltan, contumaces hasta la extenuación.

      Claro que tanto afán tiene sus contrapartidas y a diatribas en torno a la escasez de acceso a la vivienda, falta de recursos en coles y centros de salud o déficits en los transportes no llegan. Afortunadamente se trata de aspectos secundarios del ansiado bienestar. Y luego, si a tiro de piedra de la Cruz de los Caídos un gachó quema la furgoneta convencido de que su mujer está dentro, en eso tampoco es preciso inmiscuirse porque algún motivo tendría Y, si no, ahí están ellos para defender todo cuanto merece la pena conservar.

La escapadita

Acude Sánchez con Begoña a los cines Verdi para ver un drama basado en hechos reales. Apoyado en su inclinación epistolar también podía haberse decantado por una comedia romántica, pero escasean es cierto. Los cuidadores del presi han querido enfatizar normalidad cuando lo menos habitual que se despacha es que ambos se dirijan entre semana a la fila correspondiente como una pareja cualquiera. No ha faltado por supuesto la difusión de cuidadas imágenes, tanto que el operario cliquea la entradas sin poner gesto alguno de sorpresa cuando acceden por el hall desierto a la proyección de una historia que está siendo de las que más vienen recaudando. Ni que decir tiene que han llovido filípicas de todos los colores entre las que podría calificarse de más suave la que da por seguro que fijo que «habéis entrado con la peli empezada para no ser abucheados». A saber cuánto cobran los asesores tal como está el patio por idear una escapada de final previsible.

     El desenlace de la legislatura es una tómbola, tom-tom, tómbola. «La dignidad no es algo abstracto -ahí va el ensayista-, es la lucha por el agua, luz, Correos, sanidad y educación pública. Salgo emocionado de ver El 47, un homenaje maravilloso a la España plural y trabajadora que construyeron nuestros padres, madres, abuelos y abuelas». Tiene mucho cuidado en no señalar. A diferencia de él, ha tenido que ser el actor que comanda la revuelta en su tierra el que explote: «Hay que hablar de los otros catalanes, construyeron Cataluña con sus manos, literalmente». Los de Junts, por ejemplo, cuentan con fórmulas para dejar patente que no están por la labor de dar pábulo a monsergas y así han tumbado la ley de alquiler de temporada en medio de la zozobra en cuanto a acceso a la vivienda se refiere con tal de hacerse valer. También es verdad que te detienes en observar con detalle al grupo y no hay más que propietarios. El oscuro objeto de deseo de Llarena y al que no le pierde ojo hoy es inquilino. Con el mando a distancia le basta y le sobra al galán.

El largometraje

Pongo la radio y me asalta que se ha producido un intento de asesinato de Trump. Me quedo a cuadros. Efectivamente vivimos en el Día de la Marmota.

     Una vez que se desvele el resultado de las elecciones del 5 de noviembre no va a ser sencillo analizar lo que ha pasado y por qué. Se requerirá un compendio de tesis doctorales para escudriñar en el laberinto, salvo que la inteligencia artificial le eche arrestos y lo clave en un periquete. Cuando nos quedamos de piedra con el que disparó y se cargaron en julio durante un acto al aire libre coincidiendo con los síntomas de senectud que venía televisando Biden dijimos no hay partido, se va a salir de la tabla. Ahora ya la repetición de la jugada reduce la intensidad del impacto y, por si fuera poco, durante un reciente mitin en Las Vegas le llevaron al candidato republicano el apoyo de una figura del reguetón y, antes de que esta apareciera por el estrado, el propio expresi lo presentó como la superestrella latina Nicky Jam: «¿Conoces a Nicky? ¡Está buenísima!» Y mira por donde Nicky es un tío.

     El hombre armado que se pertrechó a unos 400 metros del objetivo en el campo de golf cuenta con un arsenal de antecedentes y anda entregado a la causa ucraniana de modo insano. Tanto que en sus alegatos por redes también puso al presidente y a Kamala en la diana por no hacer lo suficiente. Pero esto al otro le da igual y le ha servido para señalar que la retórica de aquellos está provocando que «me disparen cuando soy yo quien va a salvar al país». Francotiradores al margen, la encarnizada polarización allí viene con música. Taylor Swift ha puesto al patio de su género en ebullición por la ocurrencia de las huestes trumpistas de frivolizar en torno a la maternidad con eso de las «mujeres sin hijos con gatos» y tiene a los machirulos contentos. El aspirante anaranjado ha escrito que la odia y su amiguete Elon Musk ha borrado un tuit en el que preguntaba por qué nadie atenta contra Biden y Harris. La peña anda fuera de sí. A ver si pierde Trump y lo dejan tranquilo.