Estaba previsto que el IX Congreso Internacional de la Lengua Española se celebrara en Arequipa para mayor exaltación de Vargas Llosa pero últimamente no sé qué pasa que a Mario suelen cortarle el rollo. En este caso fue la disparatada intervención de Pedro del Castillo con la lectura de su decreto golpista la que dejó claro que aquello no estaba para recibir. Así que echaron un vistazo y consideraron opciones a la hora de discernir quién podría montar en tres meses lo que lleva tres años, quién tiene esa capacidad de síntesis, quién no malgasta tiempo ni palabras para hacerse entender. Y, claro, una ciudad que los fenicios bautizaron como Gadir; los romanos como Gades; los árabes, Qadis; los siguientes, Cádiz y a la que los parroquianos llaman «Cai» es que no tiene rival. Va al grano y ahorra lo que no hay en los escritos.
Vargas Llosa, impulsor de la edición en su país, no apareció por la Tacita y, para dar calor al certamen, los gaditanos cogieron a Felipe VI por banda, lo invitaron a tocar el cajón que se trajo desde Perú Paco de Lucía, aquel lo colocó entre las piernas y se sintió como un rey poniendo de relieve que en el diccionario falta la alusión al instrumento por si la rae quiere darse por enterada.
El foro más importante de reflexión sobre una lengua hablada por 500 millones de personas en el mundo se ha celebrado en tiempo récord y ya se ha clausurado. Qué mejor además que dar opción a los estudiosos de zambullirse en unas calles donde para enfatizar una afirmación se echa mano de una triple negación. O sea, «no ni ná». Y además no hay ningún sitio más preparado para hacerle frente al campeonísimo de los idiomas como es el inglés sin arrugarse y sí todo lo contrario. Valgan dos muestras. De la expresión «at looking doing» se ha extraído «al liquindoi» con tal de dejar claro que uno anda alerta, ojo avizor. Y «what’s your name» origina «guachisnai», que contiene no una sino dos acepciones: extranjero y un tipo corriente. Francamente quién da más.
Mes: marzo 2023
En estrecha comunión
El domingo Mazón ensalzó el modelo de Ayuso y puso la Comunidad de Madrid como ejemplo. Para que haya quien diga que el cambio horario no afecta.
La consecuencia inmediata de algo así es que no sé de qué hablar, si del modelazo o del jet-lag de andar por casa al que nos tienen sometidos nadie sabe bien para qué. Tengo dudas acerca de cuál es más dañino, aunque no muchas la verdad. Los efectos de la quiebra en la rutina suelen durar para el sueño y la levantada tres días como mucho, pero el alcance de que Isabel penetre en tu campo de acción trae consigo en cambio unas secuelas complicadas de asumir. Pienso en las parejas separadas que hicieron un esfuerzo tremendo por llevarlo civilizadamente y ahora que tanto ellas como sus círculos se sienten serenos resulta que, en el caso de que en junio coja el timón el pepé aderezado con fragancia chulapa, no volverán a encontrarse. Qué duro.
En su alocución, la «Dama de Hierro» para «The Times» o «la nueva Isabel la Católica» y la «Merine Le Pen en español» como fue bautizada en Alemania, aseguró que «me duele que la Comunidad Valenciana se haya apartado de su pujanza. Durante muchos años se veía desde fuera con orgullo, siempre en los medios por eventos internacionales y la construcción de grandes recintos, mientras que ahora ha cambiado para mal». Con el balón aún votando, a la primera que tuvo Ximo Puig no iba a dejar pasar la oportunidad y ha recordado que la alianza aquella entre Esperanza Aguirre, Camps y Matas «fue el eje de la corrupción y no de la prosperidad». Bueno eso tampoco A la magistratura sí que le ha dado trabajo.
De cualquier modo, el aspirante al Palau se cubrió las espaldas alegando que lo que le gusta a él son «todos los modelos de gobierno de los populares». Para no andarnos por la rama, el análisis de situación proporcionado por la jefa de Feijóo bien se habría merecido una peineta, pero no era presumible. En estrecha comunión con Vox, el gesto pertenece a ese modelo.
Hostilidad abominable
Las estadísticas lo reflejan: las personas mayores van lanzadas. Me refiero a que cada vez se hacen con más porción en relación a las franjas de edad en danza, no a que adoren la fiebre del sábado noche.
Cuentan con una federación internacional que ha estado por esta tierra dada la concentración de abueletes por metro cuadrado y su presidente, Alain Koskas, psicólogo clínico, psicomotricista y gerontólogo ha advertido sobre algunas de las plagas que acecha al gremio entre las que destacan agresiones sexuales, maltrato financiero, telefónico, digital y hasta estafas a manos de comerciales a domicilio. Tras una descarga de tal consideración cuesta creer en gente que ayude a una viejecita a cruzar y, sin embargo, debe quedar. Cuando en Asia y África son considerados los poseedores de la sabiduría, se denuncia igualmente que en los centros formativos se utiliza poco la experiencia que acumulan, no se les escucha, llegan a pensar que han alcanzado la inutilidad y de ahí a la depre, dos pasos. De setentones en adelante los diez primeros minutos al verse están dedicados a las enfermedades. Supongo que en la federación internacional se mantendrá el rito.
El último premio Alfaguara se sumerge por estos derroteros: la hostilidad hacia la vejez por parte de una peña cada vez más longeva y la historia le ha quedado tragicómica, que es la manera fetén de encarar el tramo en cuestión. El autor lo enfatiza diciendo que «de no tener la fortuna de morir sin enterarme, por lo menos que sea a mi gusto». Dí que sí. También lo da quedar a desayunar con amigos que son de reirte sin parar y encaras el día con apetito. Ayer fue uno a costa de otro de la cuadrilla que disfruta con las sorpresas y que al cumplir los 15 de matrimonio urdió cenar en la Torre Eiffel y, a los 25, en el Harry’s Bar veneciano. Como anda al caer el aniversario indagamos y esta vez no ha tenido que preparar nada. Al día siguiente le han colocado la biopsia de próstata por lo que la noche previa ha de ponerse un enema. «¡Coño! -le dijimos-. Algo es algo».
El cuento de nunca acabar
Tamames pronunció su discurso con un gancho perfectamente descriptible tras haberse filtrado antes coincidiendo con una reaparición más de Alfonso Guerraa cuento de reeditarse su libro «La España en la que creo». Y, mientras camino de desenfundar la moción de censura el otrora miembro del Comité Ejecutivo del pecé se hartó de conceder entrevistas en las que resaltó el coraje del presidente del Gobierno cuando salió vivo en su partido, quien largó fiesta acerca de Sánchez fue el otro. Parece ser que el economista quiere aprovechar la experiencia proporcionada por Abascal para añadir un volumen más a su amplia colección. En el caso de que lo prologue un psicólogo de altura podría hasta tener su interés.
Arfonzo hizo el lanzamiento del suyo con afirmaciones que si me permiten paso a reproducir: «Pedro era partidario de abstenerse en la investidura de Rajoy para evitar la repetición de unas terceras elecciones que habrían sido letales. Me pidió un listado de medidas sociales que demandar al candidato a cambio de la abstención, me urgió llamándome a donde yo estaba de vacaciones y a las 24 horas me lo encontré vendiendo el famoso no es no. Es su especialidad: decir una cosa y la contraria sin que medie explicación alguna… Aliándose con quienes se ha aliado renunció al socialismo liberal en el que se ha apoyado el pesoe toda su historia para hacerlo sobre una mezcla de radicalismo y oportunismo populista». La fuga del sustituto de Casado sería comprensible si un propio hubiera ido a la tribuna a hacer sonar un artilugio con esta sentida dedicatoria del que fuera segundo de Felipe. Ahora bien, si llegado el otoño le salen las cuentas con Vox y en señal de agradecimiento este exige a don Ramón en el Ejecutivo, ¿dirá Feijóo que ya está bien de shows? Y fijo que insisten porque ultras tela, pero a la hora de clavarla ni golpe. De darlo también lo tendrían que protagonizar otros.
Un descarado
En cuartos hubo de vérselas con ese canadiense de más de 1,90, fibroso, tutelado por el tío de Rafa, ganador en citas precedentes que salió desplegando un tenis de exquisita factura a base de tal poderío que me dije: se lo va a merendar. De padre togolés profe raqueta en mano y de madre norteamericana y maestra, Félix Auger-Aliassime acabó cazando moscas.
Lo siguiente, claro, fueron semis frente a otro de la nueva hornada buena parte de los cuales como el danés Rune son de una corrección suma. A mi McEnroe le deben salir ronchas viendo los modales. Sinner es el italiano con menos pinta de italiano que me he echado a la cara. Lo cierto es que nació a nada de Austria, en el Tirol donde los padres regentaban un pequeño refugio y en cuyas pistas el crío se convirtió en campeón de slalom. Pero las bajadas duran minuto y medio y él quería cinco sets. En esta ocasión hubo dos y, en la recta final, un punto inverosímil, de marcianitos que acabó con un globo desde el quinto pino de su oponente sobre la misma línea hacia donde se dirigió Jannik echando en falta los esquíes desesperadamente. Al terminar se acordó así del rival: «Si he mejorado, en parte es gracias a él». John no pudo resistirlo.
Y de remate, el que faltaba: Medvedev. Es el otro ruso que está peleado con el mundo y esta vez debía dirimir hegemonía ante alguien nacido en El Palmar. Cómo sería la cosa que a Daniil no le dio ni para enfrentarse con la grada. Alcaraz, que en el previo estuvo como la chata en no pocas fases, no concedió alto el fuego alguno. La exhibición de este murciano de dinamita resultó de tal magnitud que la primera dejada casi en los estertores que el moscovita respondió con otra levantó al público con una ovación casi tan difícil de conseguir como el trofeo mismo. Queens le va a Carlos donde Charlize Theronle acompañó el fin de semana hasta quedar prendada. No sé qué va a ser lo siguiente.
En nombre del apego
Estoy afeitándome y doy un respingo. He visto en el espejo a mi padre hacer los gestos con los que me embobaba cuando esparcía con la brocha el jabón sobre la cara. Cada vez me sacan más cosas del viejo, ahora que voy de boca hacia ello.
El origen se remonta al tranvía, allá por el año 43, una vez que se le fueron los ojos se decidió a preguntarle cómo se llamaba y ella respondió con el primer nombre que se le vino a la cabeza. Bien podría habérsele ocurrido BarbaraStanwyck porque por entonces recibió tres nominaciones y porque eran clavaditas. Uno vivía en el margen derecho de la antigua calzada romana, otro en el izquierdo y tuvo que indagar tramo arriba, tramo abajo de una vía guapa hasta lograr identificarla. Y ya no se separaron si contamos los doce años de noviazgo propios de la época.
Con su porte de galán estudió lo básico y metió el cuello en cuanto pudo. En la familia eran siete y bajo techo cabrían a cinco metros cuadrados por cabeza, aunque dentro del recinto donde el progenitor era chófer de un afamado galeno disfrutaban de un jardín que era gloria bendita. Aquello lo cambió por un tercero izquierda y su correspondiente hipoteca en un paraje por explorar lindando con los barrios que hoy en día encabezan el índice de los más pobres del país. No sé cómo se las aviaron, pero nunca sentimos con una dentro y otro fuera que andábamos al filo de lo imposible pese a que el despeñadero asomase por las esquinas.
Salía de casa a las ocho y volvía trece horas después. Me propuse ingenuamente que no me ocurriría lo mismo. A lomos del «pluri» fue dándonos lo más grande: seguridad en nosotros mismos. No le hacía falta ponerse bravo para ser estricto. Al apreciar su semblante el mensaje se captaba a la primera. Era una gozada verlo con amigos en plena faena. Se fue demasiado pronto y aún siento en el alma las novedades sin compartir. Creo que sabía que lo adoraba, aunque ignoro si llegué a decirle cuánto. Nunca he hablado tanto con mi padre como después de su muerte.
Galaxias de lo más frikis
Me he chupado la premiadísima «Todo a la vez en todas partes» y aquí sigo, que no es poco.
He dicho tienes que verla y me he dejado llevar. Tampoco era fácil lograr meterse uno en las de «Arte y ensayo» pero de allí al menos salías con el diploma de progre cultivado. De esto a saber con qué sale la generación Z y por eso la inmensa mayoría del círculo cercano no quiere ni loca volver a ser joven. Es su turno. Que se las apañen ellos.
Como casi siempre, el pasmo viene dado por las interpretaciones de los entendidos. Alguien que las hace en páginas ilustradas pone uno de los acentos para encumbrarla en que «explica de manera clara el conflicto emocional de los emigrantes». Hombre, clara, clara… cuando lo que conlleva vivir alejado de tu tierra es algo trillado en la gran pantalla desde el principio de los tiempos. Y no. Quien lo escribe no es Boyero porque no es que se abstenga como tantos de acceder al metaverso, al multiverso o al alfaverso es que desde hace la intemerata le dejan tapers en el congelador y hasta ayer mismo ha sido incapaz de poner en marcha el microondas. Me gusta su estilo, aunque lo que habrá comido facilita la mala leche.
La cinta ganadora tuvo un presupuesto raquítico para aquellos lares, se rodó en menos de seis semanas y el equipo de efectos especiales -que es el quid- estuvo compuesto por solo siete novatos que a saber si alcanzó el salario mínimo. Yo le preguntaría a Tamames sobre la consideración con los currantes de los genios de nuevas tecnologías, no tanto por el economista que encarna sino por la cantidad de mundos a través de los que ha discurrido. La «bibicí» ha sido referente en este para saber dónde estábamos y sin embargo deja a las claras qué tal anda de impracticable el terreno de juego al infligirse un autogol nada menos que frente a uno de los mejores rematadores de la historia. ¡Y antes de Negreira! Como para no creérselo.
Menudo invento
Camino de los 25 años de existencia, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes ha abierto dos ventanas para que de ellas se extraiga el manantial creativo deAntonio Machado y Miguel Hernández. Con la perspectiva que viene ofreciendo una aportación cultural de este calado y en el papel de entrañable maestro de ceremonias, García Montero ha sido rotundo al señalar que «se ha convertido en un medio esencial de la tecnología para acercarnos a las humanidades». Después de que los especialistas radiografiaran a conciencia a semejantes poetas, el ministro Iceta anduvo salado al agradecer la invitación y preguntarse «qué hago yo aquí». Lo que pasa es que, al estar calentito el 8M, aquello sonó a otra cosa, mariposa. A que nadie más indicado que él para sugerir que, efectivamente, el gobierno baila.
¡Ay, los gobiernos! Los de aquí, los de allí y los de acullá. Uno de los que tuvimos encima resultó determinante para que este portal infinito que hoy todo quisque festeja fuese una realidad. Fue el comandado por aquel exalcalde de Benidorm que cercenó el proyecto de campus científico, cuya necesidad para ser vanguardia se hartó de predicar el entonces rector Pedreño. En cuanto pudo, el hombre salió pitando y, como el rojo peligroso que era, se lo «apropió» Botín y lo patrocinó con cuantos proyectos dieran vueltas en esa cabecita loca. Tiempo más tarde, el cercenador, que ya andaba por Madrid en cargo de postín ponderó ante el banquero las virtudes de quien este había puesto al frente de sus portales. Ante tan escaso temor de Dios, hasta el Niño Jesús debió incorporarse en el suyo por si las moscas.
Ya durante el X aniversario, Vargas Llosa se mostró conmovido tras testar que el invento no solo penetraba en las grandes urbes sino en pueblos perdidos de los Andes y la Amazonia. También cuentan que se detectaron conexiones nocturnas desde El Vaticano a «La lozana andaluza» donde el clérigo autor de la obra relata sus andanzas por prostíbulos de Roma. El servicio, pues, no puede ser más completo.
En el Olimpo de los cabales
En esta ocasión ni Garci ni Trueba ni Pedro ni Amenábar ni Bardem ni Penélope ni ninguna nueva aparición opta a hacerse con un Óscar en el Dolby Theatre. El premio lo ha recibido en Los Ángeles Pau Gasol al conseguir que su «16» ondee en la cúpula del pabellón donde permanecerá sin que nadie vuelva a ponerse el dorsal junto a los de Wilt Chamberlain, Abdul-Jabbar, Magic Johnson y Kobe Bryant formando parte así del Olimpo de estrellas de uno de los equipos más importantes del mundo. Quien mejor apreciaría una gesta de este calibre sería Fernando Martín, el primero en intentarlo cuando que uno de los nuestros tuviera opción de alcanzar siquiera la titularidad en cualquiera de aquellos conjuntos se antojaba poco menos que sobrenatural. De ahí que, visto desde aquí, el reconocimiento al mayor de los hermanos sea algo muy sencillo de situar: es la hostia.
Para conmemorarlo me zampo el broche frente a los Celtics en 2010 que dos años antes se lo habían arrebatado. A día de hoy ambos equipos figuran destacados con 17 anillos cada uno en sus vitrinas. Los cinco últimos minutos del partido cumbre en la franquicia para el españolito homenajeado son para verlos. Todo un festival de triples, acciones de fantasía, amagos de miocardio y fallos, uno de los cuales enmendó el pívot de Sant Boi haciéndose con un rebote decisivo que sumar a los 17 anteriores y a los 19 puntos que metió. Fue la primera vez en la historia que los de Boston sucumbieron en un séptimo partido.
Unas horas a su lado te hacen ver ante quién estás. Alguien que remarca el valor de equipo, para el que jugar a las órdenes de Phil Jackson fue un honor ya que además de insuflarle fe en él le alentó a leer y a meditar y cuyo ego es marcadamente inexistente volcado como anda en ideas de lo más solidarias. Con todo eso en la mochila es lógico que no quepa por la puerta.
Menú a base de ingenio
He vuelto a pasarlo bomba con Nora Ephron, fallecida en 2012 tras despedirse a través de «No me acuerdo de nada» que hasta hace poco no estaba al alcance de quienes el inglés no es lo suyo. La todoterreno tuvo dos hijos y un tormentoso divorcio del que le costó desligarse con Bernstein, el guapete del dúo capaz de rascar en lo que se coció en el complejo Watergate. Los de mi quinta llegamos al c ampo de batalla con esa historia calentita en una mano Tom Wolfe en la otra dispuestos a comernos el mundo después de cubrir por supuesto las fiestas patronales.
A los tres años de dejar Nixon la Casa Blanca, Carl se cayó del «Post» y la gran editora que fue Katharine Graham ni siquiera lo invitó al 70 aniversario de la cabecera. Nora se sacudió el plato de mal gusto con «Se acabó al pastel» donde en su papel se mete Meryl Streep y, en el del maromo a despellejar, Jack Nicholson. El nudo gordiano queda plasmado en un encuentro con amigos en el que ella acredita que sí, que se puede convivir con alguien y no conocerlo en absoluto estrellándole la tarta en la cara antes de pedirle las llaves del coche que este entrega sin rechistar con gesto de cordero degollado. Para hacerlo realista del todo, la peli no funcionó.
No obstante la novela fue un pelotazo que le posibilitó comprar una casa. El siguiente debía llegar en el capítulo «Mi vida como heredera». Su tío expiró y la fortuna llamaba a la puerta. Sin saber si figuraba en el testamento abandonó el guión que tanta tabarra venía dándole y a las cuatro hermanas les dio tiempo a mosquearse entre ellas. Como el reparto fue de dos perras gordas, no le quedó más remedio que retomar lo que estaba escribiendo y de ahí salió «Cuando Harry encontró a Sally» que le cambió el percal. Porque estaba muerto que si no el tío le pide su parte.
Si con Garganta Profunda estalla la voz de alarma ante los abusos y se enraiza una forma de destripar cuanto ocurre, hacerse acompañar de Nora sirve para deleitarse con los vaivenes de la vida hasta el punto de que alguien como Nicholson dé cosita.