Durante esta Semana Santa un chaval nuestro pasó unos días en Tabarca. Los parroquianos pidieron el jueves un voluntario para llevar el paso. Al producirse cierta descompensación entre la altura de los porteadores, hubo de encoger las piernas y no solo era para verlo sino que repercutió en el compás de la Dolorosa. El final de la estancia fue de lo más inesperado: por allí estaba Santiago Abascal, rodeado de fieles que le pedían autógrafos y selfis. El improvisado costalero reconoce que captó de inmediato el mensaje de la virgen.
Su sorpresa fue de aúpa por desconocer que Lidia Bedman, «influencer» de moda con más de 230.000 «folowers» a sus espaldas y mujer del menda lerenda, es alicantina. Yo también me quedé con la boca abierta al empaparme de una entrevista con la presidenta de la Red Española de Filosofía en la que Concha Roldán afirma que «cada vez hay más profesionales de nuestra disciplina que son de Vox». Si ya no va a poder refugiarse uno en la pequeña isla ni acercarse a la disciplina considerada por no pocos como la base del compendio de las ciencias modernas, qué nos queda. No, por Dios, mejor no saberlo.
Tampoco eran tantos los que habían reparado en la cuna de Macarena Olona de donde no se evaporó hasta licenciarse en Derecho por la uni de Alicante. En twitter se proclama española y «granaína» de adopción. A Moreno Bonilla no le hace ni pizca de gracia su presencia no vaya a ser que reactive a la izquierda. Qué cachondo. La prueba es la dirección de sus recaditos, incluído este: «Quiero recordar que gran parte de nuestra producción agrícola y ganadera es gracias a inmigrantes que contribuyen al bienestar de Andalucía», a lo que ella, más que lanzada, ha respondido: «Ahí va el guante, ¿está dispuesto Juanma a ser mi vicepresidente?». El empadronamiento exprés para poder aspirar a la Junta la ha llevado a ocultar y despreciar a las claras su lugar de origen. ¡Uf! Algo es algo.
Autor: fesquivel74
Que sea lo que Dios quiera
Tres días después del regocijo durante 15-J del 77 por recuperar el latido de las urnas auténticas y no de las jons tuvo lugar en Heliópolis la semifinal copera entre el Betis y el Español de entonces e hice la crónica para «Informaciones de Andalucía». El periódico no llegó al siguiente partido. La suerte alrededor de un certero presagio estaba echada.
Una semana después en el Vicente Calderón, tras 19 penaltis, Esnaola le paró el decisivo al Chopo. ¿Y..? Que esa temporada el campeón de Europa fue el Liverpool y que, víctima del recrudecimiento de la artrosis que padecía desde tiempo «molto longo», meses más tarde se despidió de este mundo Pablo VI, el prelado que finiquitó la misa tridentina y llevó a no pocos progres cándidos a las inmediaciones del altar con aires de folk creyéndose los de las pelambreras que eran el Che. Coincidiendo con la muerte de Juan Pablo II en 2005 ¿a que no saben qué equipos alzaron el trofeo de las competiciones mencionadas? Los mismos que visten y calzan, con los «reds» de Rafa Benítez dándole la vuelta de forma asombrosa a los tres goles que tenían al Milan de Ancelotti cantando el «¡Cam-peo-nes, cam-peo-nes!» en la media parte, mientras Wojtyla acababa de alcanzar el descanso eterno.
Otra vez estamos en condiciones de que se repita el estado de la cuestión. Imagino a la curia pasándole los antecedentes al pontífice, conocedora del ramalazo futbolero y de que su San Lorenzo de Almagro encima viste azulgrana. Todo esto me llevó a confiar en que, gracias a su intercesión por propio interés, el Valencia se impondría en La Cartuja. Pero o no lo alertaron o no se puso todo el empeño o definitivamente hay que convencerse de que, Bordalás, un poco diablillo sí que resulta.
Sugestionado, el titular que me echo a la cara reza: «El Vaticano cancela viajes al extranjero por la salud del papa». Lo veo asintiendo a que nuestra historia se desarrolla bajo la mirada de ese Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, «pero adorar, lo que se dice adorar, adoremos a Karim».
Sí, hora de estrenarse
Lo de la autoridad de Pekín contra el covid es de otro mundo. En torno a la aplicación estricta del confinamiento, se ha visto de todo. Ni un paso atrás pese a existir grandes reservas sobre que la política de «tolerancia cero» sea la más efectiva frente a ómicron y su récord. Se han registrado somanta de palos por parte de los vigilantes al salir vecinos del portal. En Shanghái, donde la economía está boquerón, las revueltas han sido finas filipinas. Madres que han dejado unos minutos a la criatura para hacer compra no han podido regresar porque en ese intervalo el edificio quedó sellado. En su día se decretó el test anal obligatorio para visitantes extranjeros, por lo que a la hora de llevar al personal de culo prevalece claramente la igualdad. Para que luego digan del régimen.
En contraste, lo nuestro y el relanzamiento de las fiestas populares con las que no hay quien pueda. Al consejero de Sanidad andaluz solo le faltó el clavel reventón en la boca para ir de caseta en caseta aunque nada se lo impedía salvo el jamoncito. Resultado en titulares: «La Feria y el fin de las mascarillas meten a la ciudad de lleno en la séptima ola». Los radares vienen semanas detectando que, aún sin faralaes, asistimos a un baile de plebe cercana repleto de lunares. Es una plaga de tinte griposo. El propio virus, que es el que es en Shanghai o en Triana, al observar la forma de hacerle frente verá que atesoramos casi tantas variantes como él exceptuando la del término medio no vaya a ser que nos diera por la virtud.
Tras meses de vaivenes, el caso es que ni había disfrutado del de antígenos ni de ná. Creía tener un reportaje cuando mi epidemiólogo de referencia, Oriol Mitjà, advierte que el 30% de la población podría contagiarse y son esos «mayores de 60 sin infectar los de mayor riesgo». Dicho y… Tos, fiebre, malestar, palo nasal y positivo que te crió. Mira que me lo tengo prescrito. Métete menos en las historias, tontolaba.
Secuela de la tempestad
Todo apunta a que el festín de borrascas ha concluído, pero la cuestión es que no llovía tanto por aquí desde el arranque del siglo XX. Como para acordarse.
Una de las consecuencias que ha traído consigo este registro es que todo el sur de Escandinavia, Escocia e Irlanda del Norte ha alcanzado en alguna que otra fase de la primavera el doble de horas de sol que nuestra costa, algo en verdad inimaginable sobretodo si, como nuestra hija, te has chupado seis años en Edimburgo. Nosotros le decíamos: «Pero si es precioso…». Y ella miraba con cara de perplejidad como replicándonos no estoy ciega. Lo único, efectivamente, es que pese a estar situada de manera confortable y haber dado allí con su verdadera vocación, creció en la tierra de la luz y, en la capital escocesa a orillas del fiordo del río Forth, que abran de esa guisa seis de los 365 es considerado un buen año. Así que, en cualquiera de sus infinitas tardes plomizas, la chavala hizo las maletas y no tuvo ya más consideración.
Joder, es que el tiempo te influye. Levanta el ánimo o lo apaga. Si estás bajillo, depende el paradero en el que amanezcas para que consigas remontar el vuelo o te tapes hasta la cabeza. Desde unos cuantos años atrás compañías turísticas de envergadura elaboran guías dirigida a viajeros que buscan el sol. La última que ha salido publicada con datos ofrecidos por World Weather Online reafirman los que han venido sucediéndose en las últimas décadas y señalan que, dentro de los destinos más soleados de Europa, Alicante está a la cabeza con 349 horas de luz al mes, Murcia es la tercera y Valencia la sexta con poco, pero algo menos, junto a otras ciudades españolas entre las diez primeras. Y, claro, eso es imbatible.
De modo que, dado lo que hemos tenido en lo que llevamos de año, el 40% de las plazas del Imserso se han quedado sin vender. Igual una cierta cantidad de extraviados hayan tomado rumbo a Copenhague o Glasgow aprovechando el clima sui géneris que nos preside. Pegasus lo sabrá.
Como en el Rick’s Café
A mediados de los noventa, con la osadía propia de alguien provisto en su adeene del multitusos gen Naseiro, apretó el botón rojo desde la sala de mandos extirpándole a la Universidad de Alicante Medicina para entregársela a otra recién creada y que así tomase vuelo bajo su procaz auspicio. Hoy en día la Miguel Hernández se ha ganado un sitio y cuenta con múltiples argumentos para defender su razón de ser. De modo que, ante la decisión del Consell de que la UA recupere la facultad birlada y vuelva a impartir materias en sus aulas, la reacción del rector de la UMH ha sido lógica y, teniendo en cuenta su especialidad en el área de genética que estudia cómo los caracteres hereditarios se transmiten de generación en generación, ha clavado de plano lo ocurrido: «Se trata de una decisión política». Qué bien visto.
Cuando sacó el comunicado en el que vertía ese dignóstico creí que lo hacía con idea de constatar una realidad que a quienes han tenido responsabilidades en los campus que acoge la institución le parecería adecuada. Pero acaba de extenderse al respecto y asegura que el paso dado es «una locura porque no tienen ni edificio y andan diciendo que se van a poner a hacer obras». ¿¡Qué me está contando!? De mirar 26 años atrás igual se encuentra con un caso parecido. También recuerda a otro más famoso que protagoniza en «Casablanca» el capitán Renault donde en el Rick´s Café proclama «qué escándalo, qué escándalo, he descubierto que aquí se juega» antes de poner la mano, que es lo que sucederá por estos lares en cuanto el reparto presupuestario diga aquí estoy.
Más ha llamado la atención que estos puntos de discrepancia los haya expuesto exclusivamente a través de la radio interna del organismo académico en las horas en que se celebra el «Día de la libertad de prensa» disponiendo de cerrera de Periodismo. De cara a los estudiantes en este caso, tampoco parece un buen ejemplo.
Maldita mendicidad
Por gran parte del territorio europeo la mendicidad ha venido aumentando y ninguno de los planes para solucionarlo han dado resultado, salvo el que viene utilizando el gobierno finlandés y las corporaciones locales. El país de marras, que cuenta con cerca de seis millones de habitantes para una densidad poblacional bajita, es una de las economías tela de prósperas de la UE y registra niveles ínfimos de corrupción. Su primera ministra, la más joven del mundo en tal cargo, creció con el agobio de problemas financieros en casa y un padre dado a la bebida por lo que aquello acabó en separación matrimonial y ella fue criada por su madre y la novia de esta. ¡Estoy de Finlandia..!
Así que cuando se propuso reducir el número de los sin techo coincidiendo con el incremento de gente joven en no pocas urbes tanto continentales como británicas y constataron que el sistema de albergues no daba con la tecla convocó a un sociólogo, un médico, un político y un obispo quienes, tras darle vueltas, propusieron el programa «Housing first», o sea «Vivienda primero». Se trata de alojamientos individuales bajo un período de prueba con asistencia y asesoramiento necesarios. No todos los vecinos están porque estas unidades se implanten en su zona por lo que los ediles despliegan un diálogo contínuo. La inversión es potente, pero los resultados han sido espectaculares y ciudades punteras han adaptado el modelo. No sé, igual es por algo.
En Noruega, el gobierno de la derecha con los ultras hubo de retirar su propuesta para prohibir la mendicidad tras votar los centristas en contra ya que «hacerla punible no es aceptable». Pero para eso está Alicante. Tras la entrada en vigor de la ordenanza del tripartito regente, la poli multa con hasta 750 euros a quienes como una mujer con dificultades para incorporarse intentan reunir al raso unos pocos céntimos. No se puede sentir más orgullo.
Páginas sangrientas
El 25 de febrero, al día siguiente de desencadenarse la invasión de Ucrania, un alto mando para la Seguridad Corporativa de Gazprom, la compañía gasística que tiene a Schröder entre otros en el disparadero, apareció muerto a las afueras de San Petersburgo y, junto al cuerpo, una nota de suicidio de Tyulyakov con motivos nada claros. Leonid Shulman, otro directivo de la empresa, fue encontrado en el baño de una vivienda en la región de Leningrado donde no faltaba la consiguiente misiva. Da cosa seguir escribiendo.
Disculpen, pero vamos allá. Al oligarca ruso con raíces ucranianas, Mikhail Watford, lo hallaron ahorcado en el garaje de su lujoso domicilio del condado de Surrey al sudeste de Inglaterra. Esto no es nada, lo crudo viene ahora. Desde hace unos días, agárrense, se investiga lo sucedido simultáneamente en España y Rusia. Serguéi Protosenya y Valdislav Avayev, magnates y empresarios del gas, habrían asesinado a sus familias antes de quitarse la vida. En la urbanización de Lloret de Mar donde residía el primero se descubrieron los cuerpos de mujer e hija y del que fuera vicepresidente del gigante Novatek, con un patrimonio de unos 400 millones de euros, colgado en una barandilla del jardín de la finca junto a cuchillo y hacha ensangrentados. Un calco a las consecuencias de lo registrado en el apartamento de Moscú, sólo que con heridas de bala los tres cadáveres y, el de él, pistola en mano. No se lo van a creer pero el 24 de marzo los crímenes sacudieron la vivienda de los Melnikov. Anexionado al consabido suicidio posterior al crimen de esposa y dos críos, también se habla de disputa con un exsocio del multimillonario sin descartar que lo sucedido en el distrito federal del Volga fuese obra de un sicario.
Si algo unía a estos potentados era al parecer la oposición al drama bélico que nos tiene en vilo. En fin, lo único que le hace falta a Netflix es la competencia de Putin.
Allons enfants de la patrie
Me despierto sobrecogido y mojadísimo. En sudor, claro. He soñado que, ante los desafíos que amontona Europa, se había profundizado en el espacio Schengen y que la primera medida era que los que tenemos familia en primer grado podíamos votar en la segunda vuelta de las presidenciales. No daba crédito. Si elegir entre los de aquí ya es un martirio, ponte ahora a cavilar sobre qué haces con el dúo Pimpinela. ¡Vaya nochecita!
El problema de emparentar con aborígenes y alternar cada vez con más gente del entorno es que los clichés se van por la alcantarilla. Si por hacerme el interesante y tender puentes el primer día de conocerlos llego a decir que para mí París es el no va más, me hacen la cruz pese a la laicidad suprema que reza en el artículo uno de la Constitución. Y lo cierto es que amo París como la ama su alcaldesa gaditana que por eso y por obra y gracia del impulso que supone su partido casi ni la han votado a la ribera del Sena. También es verdad que de tener un Miguel Ángel Rodríguez en la sala de operaciones otro gallo cantaría. Y si toca retorcerle el cuello al gallo se le retuerce. No hay más que hablar.
En el diminuto pueblo del sur de esta parte de la Galia rural donde viven nuestros nietos gemelos ha ganado ella y, por supuesto, solo hay algo que a los votantes de izquierdas de la zona le produce mayor tirria que la capital: Macron. No son pocos los que señalan que contra Le Pen enarbola la ecología y que, con Melenchon enfrente, habría tirado de no pocas consignas de la propia Marine. En fin, un monstruo que, al igual que Rubi con los saudíes, no tiene empacho en aliarse con el emir de Qatar para que Mbappé siga en el peseyé pese a ser del Olympique. Puesto que las últimas finales la vienen jugando el centro/derecha contra la tela marinera extrema, le da igual ocho que ochenta. Y, en caso de que algo se descuadrara, sabe que siempre puede recurrir a Piqué.
Valiente percal
En medio del desbarajuste por el encaje de la asignatura en la Eso y el tufillo despreciativo que la reforma educativa destilla hacia ella me ha dado por la Filosofía. La feria de comisionistas que percute en el redondel también juega. Lo malo es que como ha coincidido con la entrada en barrena de mi equipo me he tirado de cabeza a Schopenhauer, ese virtuoso de la desilusión según el cual vivimos en el peor de los mundos y no existe mayor frustración que creer que esto puede cambiar. Mirando la clasificación bajo el influjo de sus postulados llego al convencimiento de que, para peor, puede variar. Y tanto.
En opinión de la catedrática de Estética y Teoría de las Artes, Pérez Carreño, la materia en cuestión concentra el desinterés tanto del Gobierno como de la población: «El ejercicio del pensamiento crítico trae al pairo». Educadores que inyectan estos compuestos vitamínicos en torno a lo que debe ser el modo de vida del alumno defienden la inclusión de un porrón de horas lectivas en las que enseñar conceptos éticos guapos para los zagales. Pero de la actualidad tampoco se desprende que haya desviaciones en los comportamientos, ¿verdad? No sé, quizá sea exagerado.
Así lo entiende Diego San José, guionista de series y pelis populares, al que pillo al vuelo un comentario por las ondas: «Estamos dándole vueltas a lo de la Filosofía y no enfocamos bien el debate. En lo que hay que pensar es en las que formen a jóvenes con futuro certero. No se entiende que no haya una obligatoria en Segundo de la Eso para formar a buenos comisionistas. Un comisionista sí que es marca España. Tu te llevas a uno a la gala de los Oscar y tal vez no lo gana pero se vuelve con una contrata para ser el proveedor textil de alfombras rojas, renegocia la concesión del catering dandósela a un concuñado y le sobra tiempo para colocarle un empaste, una endodoncia o lo que sea a Chris Rock». Me lo ha quitado de la boca.
El cielo puede esperar
Creo que Antonio Resines cae bien. Bueno, aquí no se puede dar nada por sentado. Con decirles que hay gente a la que no le gusta el jamón…
A mí me atrapó cuando Fernando Trueba lo soltó de reportero gráfico en «Ópera prima» persiguiendo como perro de presa las fantasías propias de toda una generación que surgía de la inopia para zambullirse de cabeza en un mundo de relaciones y quimeras difícil de atrapar y, sobre todo, de llegar a la mismísima cama. Desde esa primera aventura el gachó ha participado en cerca de 130 títulos a los que hay que sumar catorce años de «Los Serrano», ahora que se habla de retomar la serie a lo que él replica que si ya fue inaudito el final cualquiera es el guapo que reinicia aquéllo.
El popular actor ha vuelto, no de la uci, sino del más allá donde se sentó a la mesa con Hitler, Mussolini y Franco, el sueño de Santiago Abascal, y no es justo que el otro disfrute de esas visiones divinas y no él al que dentro de su credo las vacunas se la traen al pairo. Según cuenta el farandulero, excitado como retorna tras escapar del calvario, la reunión se fraguó para intentar que Herr no invadiese Polonia comentándole de entrada «hombre, Adolfo, a ver…», que es infinitamente más de lo que le ha trasladado Il Duce «voxero» a su admirado Vladimir para que de una vez por todas se deje de hostias en Ucrania.
El ganador del Goya a mejor protagonista por «La buena estrella» y reciente medalla de oro al Mérito en las Bellas Artes es paciente por angina de pecho y también de un cáncer colorrectal superado, porta una prótesis en la rodilla, tiene cambiada la cadera entera, afrontó una rotura de fémur y la cuarta, quinta y sexta lumbares las lleva apuntaladas, todo eso antes de la atrofia muscular del 85% que arrastra hoy nada más salir del coma. No es mal guión en absoluto para tirarse a hacer comedia y venga comedia. Hombre, algo empujará.