Cabalgo sobre la cinta que lleva el sugerente título que acabo de compartir. Es una más de las aportaciones que rebosan el muestrario compuesto por los descendientes pertinaces de la «nouvelle vague». En este caso, un cálido retrato en torno a las vicisitudes de una mujer con dos hijos mayorcitos a su cargo que ha recibido la detonación del «bye, bye» de su marido y se encuentra con que ha de completar esa página en blanco llamada futuro. La destinada a escribir las líneas de un horizonte incierto es Charlotte Gainsbourg, hija en la vida real de Serge que compuso para su madre Jane Birkin la seductora «Je t ́aime… moi non plus», padres de tronío que debieron contribuir a que la actriz se superara, provista de una raza que rocía con ese aura de autenticidad que sube la nota de cualquier guión al que se enfrente. La empatía hace que sufras y que te relajes cuando por fin ha visto la luz y, en mi caso, que la cabeza se pierda por otros derroteros de nuestro paisaje en los mismos años ochenta en los que transcurre la historia.
Ocurrió en el instante preciso en el que la cámara ilustró el amanecer con ráfagas de lugares simbólicos y se recreó en la apertura de un quiosco que extendió alas con la exposición de todo el mosaico de lectura disponible. Ese imán guardado bajo llaves en cuyo punto de atracción coincidían noctámbulos acérrimos y esforzados de la ruta laboral. Camino del café o de la fábrica los degustadores de novedades rebuscaban por dónde iban los tiros de los asuntos más próximos dejando para algún que otro momento el gustazo de sumergirse en las piezas favoritas que a diario ayudaban a abrir los ojos. Los problemas estaban encima, el mundo se encontraba lejos y descifrar enigmas de la mano de alguien de confianza con tiempo para madurar las teorías contraponiendo tus dudas creaban carácter. Hurgar en tanto misterio dejaba un aroma concentrado. Las películas hermosas también tienen fin.
Autor: fesquivel74
Sin cortarse lo más mínimo
Se ha desvelado la forma en la que el magnate de medios de comunicación Rupert Murdoch puso fin a su enlace con Jerry Hall, la exmodelo que tuvo cuatro hijos con Mick Jagger, coincidiendo con el arranque del juicio contra la Fox por dar en su parrilla a todas horas que a Trump le mangaron las elecciones. Las diligencias previas retratan las interioridades de la cadena y el modo artero de proceder del invento que es palabra de Dios para el contingente conservador estadounidense con 75 millones de abonados, que se dice pronto. El editor australiano ha utilizado en su defensa la tesis de que las afirmaciones descabelladas son igualmente noticia sin dejar de admitir que sus presentadores avalaban el bulo de las elecciones robadas. A estas alturas de la vida que pilota como le sale de ahí mismo a bordo de sus 92 tacos no pretenderá nadie que se corte un pelo. Es lo que ha venido a plasmar Vanity Fair con la publicación de los detalles acerca de cómo se produjo el punto y final del último embarque sentimental. El susodicho le mandó a su mujer un «e-mail» de once palabras pidiendo el divorcio. Si después de unos cuantos años de convivencia fue capaz de despedirla así cómo no lo hará con los empleados que quiera quitarse de encima. Aunque también es verdad que, en este aspecto, muchos avispados del sector no le van a la zaga.
El texto elegido por el ínclito para anunciar sus intenciones fue el que sigue: «Jerry, lamentablemente he decidido ponerle fin a nuestra relación». Ella, que se encontraba esperándolo en una de las propiedades del Reino Unido, no dio crédito en principio al correo recibido. Conociéndolo como lo conoce pensaría que se trataba de una «fake». A diferencia de su caso, el jurado reunido en Delaware lo que deberá determinar no son las consecuencias de las mentiras sino si fueron difundidas con dolo, es decir a sabiendas. La perplejidad llevó a Jerry Hall a comentar al círculo íntimo su sorpresa porque «en estos años de matrimonio, Rupert y yo nunca nos peleamos». Pues vaya casamiento.
Pelea sin cuartel
Lo ha dejado caer el mismísimo Iván Redondo: «Si el pepé se hace con la Comunidad Valenciana, casi tiene pie y medio en la Moncloa. Pero si Ximo Puigse mantiene puede haber partido». Con lo que se avecina hasta el puente de la Inmaculada, es lo único que les quedaría por hacer a Sánchez y a Feijóo: vestirse de corto.
Mazón, no obstante, va bien servido. Ante los nítidos mensajitos que fueron llegando de arriba durante el recorrido inicial de precampaña no tuvo más remedio que aceptar la realidad: «Todo lo que no sea ganar y gobernar será un suspenso y no un sobresaliente». Ahí se ve que el psicólogo le había dicho que eliminara el notable y el aprobado. Que la gama de grises no existe para él en su debut. Y como era de prever no para. La otra noche me lo encontré en 13tv, que hay que tener cuerpo por mucho que te mentalices para ir de la mano con los que tendrías que ir de la mano. Es de esas cadenas en las que te hacen la pregunta y te dan la respuesta por el mismo precio. Ferreras se cree que anda muy lejos, pero le queda parecido.
Tras el diagnóstico proyectado por el que fuera director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno lo consecuente sería que, de haber seguido en el puesto, hubiese indicado a su asesorado que no le tirara el trasvase a la cara a quien puede ser decisivo cuando la Moncloa anda en juego. Pero estando o sin estar el intrépido Redondo cuenta con la ventaja de que Sánchez solo escucha a Sánchez a diferencia del contrincante de Mazón por mucho que él los ponga en el mismo cartel. Acaba de encontrarlo también en El mundo: «El presidente valenciano ha gobernado ocupando la centralidad y no suscita rechazo ni siquiera en la parte derecha del electorado. Allí tampoco existen fiebres políticas nacionales ni madrileñas».
Desde que aterrizó, la nueva apuesta gallega del pepé no se cansa de repetir a los suyos que le echen una mano. Dada su desenvoltura puede que una sea poco. Y si la clave reside aquí, pobre Mazón y en qué condiciones va a llegar a las Hogueras.
Entre meditaciones
Quentin Tarantino ha pasado por Barcelona para presentar ante cientos de seguidores arrebatados sus «Meditaciones de Cine». Acaba de cumplir sesenta tacos, ha dejado caer que con el próximo rodaje pondrá fin puesto que quiere darse de continuo a la escritura. Nunca he sido un loco de su filmografía, pero resulta que he visto toda. Y eso que cuando a mi primo Jesús la puerta del bus aquel le espachurró los dedos quien se desmayó fui yo.
El imaginero de «Pulp Fiction» se recreó durante la comparecencia en la niñez. Deslizó que su madre le permitió ver películas de adultos con estampas perturbadoras como escenas de violaciones y de torturas, aunque reconoció haberlas disfrutado. Sin embargo le traumatizó «Bambi». Admitió que no esperaba que fuera a pasar algo así. «No vi venir ni estaba preparado para que mataran a la madre del cervatillo ni para el incendio del bosque». Según él, ha destrozado a muchos niños durante décadas. Me rindo. Es un genio.
Otro aspecto que me ha ganado del encuentro mantenido es que los organizadores pidieron a los asistentes guardar los móviles en una funda precintada hasta el final del acto y, si estarían entregados al ídolo, que ni rechistaron. Medidas de choque habían de tomarse porque lo del chisme este es ya enfermizo. Dylan viene en nada y los conciertos estarán presididos por idéntica medida lo cual adquiere un rango superior dado que el poeta y músico de Minnesota no mira al público en las actuaciones. Una riada de madrugadores sí que andaban ansiosos por deleitarse con la imagen del Cristo al que canta Serrat. Y después de estar allí clavados ni se sabe, en cuanto apareció, no lo entiendo, en lugar de extasiarse con los andares del Señor al que llevan de lujo, un gran porcentaje alzó la mano grabando hasta que se fue e impidiendo la visión a buena parte del resto. Y sí, sentí la influencia de Tarantino. Les hubiera cortado el brazo.
A bordo del festival
Ustedes no darán crédito, pero Eurovisión asoma la patita. Falta un mes apenas. Hay gente que ya cuenta los días.
Yo no y, sin embargo, aquí estoy dejándome llevar un año más por las apuestas que circulan. En cuanto la cita se calienta el bombardeo se torna incesante y es difícil abstraerse. Tampoco es cuestión de ponerse estirado cuando lo fastidioso son otras cuestiones. Entre hablar sobre los pronósticos del 13M o de las encuestas de cara al 28 con el derbi entre bloques no hay dudas. Pese a los días señalados de los que venimos, que se flagelen otros.
Lo siento pero hay una clara favorita que es Suecia y que de tocar el cielo alcanzaría la cima junto a las siete victorias de Irlanda. Todos los ojos se clavan en Loreen, ganadora del certamen en el 12, quien con una composición de similar factura desparrama un combinado de pop, dance y trance junto a una puesta en escena de impacto. A continuación coge fuerza como opción predilecta entre los jurados internacionales y un apoyo considerable de los votos del público Finlandia con el rapero Käärijä que fíjense si ensalzará la piña colada en el himno compuesto que el título escogido es «Cha cha cha» y lo más grande es que al parecer, cuando terminas de empinar el codo, se dice así en finés.
También andan dos austriacas petándolo en las redes con tono pegadizo para zurrar al machismo en el sector musical. Y Ucrania e Israel junto a Mae Mullerseleccionada internamente por la «bibicí» en la que la cadena británica tiene altas expectativas para enterrar a Gary Lineker. La revolica, no al comentarista.
Y queda Blanca Paloma cuyo flamenquito es ensalzado aquí, en territorio nacional. Si pese al poderío tampoco se obtiene recompensa no habría que descartar que, dado el rumbo escogido para seleccionar a quien se pretende que nos represente, alguien proponga que sea Massiel quien venga a sacarnos de este «impasse».
Dejémonos de historias
Me ha chocado enterarme de que Adolfo Domínguez es un creyente de la mili. Así lo ha confesado su hija Adriana, actual presidenta de la compañía: «En verano nos ponía a sus tres hijas a hacer dibujo, piano y natación y él supervisaba luego. Nos decía que, como éramos chicas, no íbamos a hacer la mili y le daba pena porque creía que había ciertas enseñanzas que nos íbamos a perder. Eso sí, hizo construir en la finca una plataforma de cinco metros de altura de la que pendían cuerdas y palos, nos hacía subir y bajar y decía que si hay una guerra y os tenéis que tirar de una cuerda desde un helicóptero no podréis alegar que no sabéis». Ahora comprendo de dónde vino lo de «la arruga es bella»: debió pasar el servicio militar arrastrándose todo el día.
Dentro de los capítulos positivos que pudo tener aquella odisea uno de los más reiterados es posible que sea el de las amistades allí fraguadas. Yo siempre preferí buscarlas alejadas del cuartel puesto que uno de los deseos más ardientes fue librarme de acudir. Recuerdo que nada más entrar en plantilla el segundo pensamiento que me inundó tras el alegrón fue el de la angustia por el desafío de encontrar el momento propicio para comentarle al director que la tenía pendiente. Menudo marrón cuando las prórrogas no daban más de sí. El milagro lo obró en el último instante la llegada del primogénito. Me dio igual que berreara.
Dos novedades han alimentado la tendencia del diseñador de moda puesta al descubierto. Aquí dentro, el anuncio de que la princesa Leonor iniciará tres años de formación militar y, fuera, la afirmación del ministro de Defensa alemán, el socialdemócrata Boris Pistorius, confesando que «como ciudadano, y como político, diría que fue un error suspender el servicio militar». A que vuelve… Vueltas están dándole. Creí que la historia iba a ser superada por la formación de fuerzas armadas muy profesionales capacitadas para duras misiones. Pero vaya con el espíritu recluta. Caramba, no se arruga.
Hacerse entender
Estaba previsto que el IX Congreso Internacional de la Lengua Española se celebrara en Arequipa para mayor exaltación de Vargas Llosa pero últimamente no sé qué pasa que a Mario suelen cortarle el rollo. En este caso fue la disparatada intervención de Pedro del Castillo con la lectura de su decreto golpista la que dejó claro que aquello no estaba para recibir. Así que echaron un vistazo y consideraron opciones a la hora de discernir quién podría montar en tres meses lo que lleva tres años, quién tiene esa capacidad de síntesis, quién no malgasta tiempo ni palabras para hacerse entender. Y, claro, una ciudad que los fenicios bautizaron como Gadir; los romanos como Gades; los árabes, Qadis; los siguientes, Cádiz y a la que los parroquianos llaman «Cai» es que no tiene rival. Va al grano y ahorra lo que no hay en los escritos.
Vargas Llosa, impulsor de la edición en su país, no apareció por la Tacita y, para dar calor al certamen, los gaditanos cogieron a Felipe VI por banda, lo invitaron a tocar el cajón que se trajo desde Perú Paco de Lucía, aquel lo colocó entre las piernas y se sintió como un rey poniendo de relieve que en el diccionario falta la alusión al instrumento por si la rae quiere darse por enterada.
El foro más importante de reflexión sobre una lengua hablada por 500 millones de personas en el mundo se ha celebrado en tiempo récord y ya se ha clausurado. Qué mejor además que dar opción a los estudiosos de zambullirse en unas calles donde para enfatizar una afirmación se echa mano de una triple negación. O sea, «no ni ná». Y además no hay ningún sitio más preparado para hacerle frente al campeonísimo de los idiomas como es el inglés sin arrugarse y sí todo lo contrario. Valgan dos muestras. De la expresión «at looking doing» se ha extraído «al liquindoi» con tal de dejar claro que uno anda alerta, ojo avizor. Y «what’s your name» origina «guachisnai», que contiene no una sino dos acepciones: extranjero y un tipo corriente. Francamente quién da más.
En estrecha comunión
El domingo Mazón ensalzó el modelo de Ayuso y puso la Comunidad de Madrid como ejemplo. Para que haya quien diga que el cambio horario no afecta.
La consecuencia inmediata de algo así es que no sé de qué hablar, si del modelazo o del jet-lag de andar por casa al que nos tienen sometidos nadie sabe bien para qué. Tengo dudas acerca de cuál es más dañino, aunque no muchas la verdad. Los efectos de la quiebra en la rutina suelen durar para el sueño y la levantada tres días como mucho, pero el alcance de que Isabel penetre en tu campo de acción trae consigo en cambio unas secuelas complicadas de asumir. Pienso en las parejas separadas que hicieron un esfuerzo tremendo por llevarlo civilizadamente y ahora que tanto ellas como sus círculos se sienten serenos resulta que, en el caso de que en junio coja el timón el pepé aderezado con fragancia chulapa, no volverán a encontrarse. Qué duro.
En su alocución, la «Dama de Hierro» para «The Times» o «la nueva Isabel la Católica» y la «Merine Le Pen en español» como fue bautizada en Alemania, aseguró que «me duele que la Comunidad Valenciana se haya apartado de su pujanza. Durante muchos años se veía desde fuera con orgullo, siempre en los medios por eventos internacionales y la construcción de grandes recintos, mientras que ahora ha cambiado para mal». Con el balón aún votando, a la primera que tuvo Ximo Puig no iba a dejar pasar la oportunidad y ha recordado que la alianza aquella entre Esperanza Aguirre, Camps y Matas «fue el eje de la corrupción y no de la prosperidad». Bueno eso tampoco A la magistratura sí que le ha dado trabajo.
De cualquier modo, el aspirante al Palau se cubrió las espaldas alegando que lo que le gusta a él son «todos los modelos de gobierno de los populares». Para no andarnos por la rama, el análisis de situación proporcionado por la jefa de Feijóo bien se habría merecido una peineta, pero no era presumible. En estrecha comunión con Vox, el gesto pertenece a ese modelo.
Hostilidad abominable
Las estadísticas lo reflejan: las personas mayores van lanzadas. Me refiero a que cada vez se hacen con más porción en relación a las franjas de edad en danza, no a que adoren la fiebre del sábado noche.
Cuentan con una federación internacional que ha estado por esta tierra dada la concentración de abueletes por metro cuadrado y su presidente, Alain Koskas, psicólogo clínico, psicomotricista y gerontólogo ha advertido sobre algunas de las plagas que acecha al gremio entre las que destacan agresiones sexuales, maltrato financiero, telefónico, digital y hasta estafas a manos de comerciales a domicilio. Tras una descarga de tal consideración cuesta creer en gente que ayude a una viejecita a cruzar y, sin embargo, debe quedar. Cuando en Asia y África son considerados los poseedores de la sabiduría, se denuncia igualmente que en los centros formativos se utiliza poco la experiencia que acumulan, no se les escucha, llegan a pensar que han alcanzado la inutilidad y de ahí a la depre, dos pasos. De setentones en adelante los diez primeros minutos al verse están dedicados a las enfermedades. Supongo que en la federación internacional se mantendrá el rito.
El último premio Alfaguara se sumerge por estos derroteros: la hostilidad hacia la vejez por parte de una peña cada vez más longeva y la historia le ha quedado tragicómica, que es la manera fetén de encarar el tramo en cuestión. El autor lo enfatiza diciendo que «de no tener la fortuna de morir sin enterarme, por lo menos que sea a mi gusto». Dí que sí. También lo da quedar a desayunar con amigos que son de reirte sin parar y encaras el día con apetito. Ayer fue uno a costa de otro de la cuadrilla que disfruta con las sorpresas y que al cumplir los 15 de matrimonio urdió cenar en la Torre Eiffel y, a los 25, en el Harry’s Bar veneciano. Como anda al caer el aniversario indagamos y esta vez no ha tenido que preparar nada. Al día siguiente le han colocado la biopsia de próstata por lo que la noche previa ha de ponerse un enema. «¡Coño! -le dijimos-. Algo es algo».
El cuento de nunca acabar
Tamames pronunció su discurso con un gancho perfectamente descriptible tras haberse filtrado antes coincidiendo con una reaparición más de Alfonso Guerraa cuento de reeditarse su libro «La España en la que creo». Y, mientras camino de desenfundar la moción de censura el otrora miembro del Comité Ejecutivo del pecé se hartó de conceder entrevistas en las que resaltó el coraje del presidente del Gobierno cuando salió vivo en su partido, quien largó fiesta acerca de Sánchez fue el otro. Parece ser que el economista quiere aprovechar la experiencia proporcionada por Abascal para añadir un volumen más a su amplia colección. En el caso de que lo prologue un psicólogo de altura podría hasta tener su interés.
Arfonzo hizo el lanzamiento del suyo con afirmaciones que si me permiten paso a reproducir: «Pedro era partidario de abstenerse en la investidura de Rajoy para evitar la repetición de unas terceras elecciones que habrían sido letales. Me pidió un listado de medidas sociales que demandar al candidato a cambio de la abstención, me urgió llamándome a donde yo estaba de vacaciones y a las 24 horas me lo encontré vendiendo el famoso no es no. Es su especialidad: decir una cosa y la contraria sin que medie explicación alguna… Aliándose con quienes se ha aliado renunció al socialismo liberal en el que se ha apoyado el pesoe toda su historia para hacerlo sobre una mezcla de radicalismo y oportunismo populista». La fuga del sustituto de Casado sería comprensible si un propio hubiera ido a la tribuna a hacer sonar un artilugio con esta sentida dedicatoria del que fuera segundo de Felipe. Ahora bien, si llegado el otoño le salen las cuentas con Vox y en señal de agradecimiento este exige a don Ramón en el Ejecutivo, ¿dirá Feijóo que ya está bien de shows? Y fijo que insisten porque ultras tela, pero a la hora de clavarla ni golpe. De darlo también lo tendrían que protagonizar otros.