Temperatura ambiente

Arranca el curso escolar y, camino de él, se supo que los padres del instituto Jaime II de Alicante criticaban la falta de aulas prefabricadas. Uno se echaba a la cara semejante demanda y costaba entenderlo. ¿Pero no llevamos años criticando su existencia? ¿Cómo es que ahora se reclama la instalación? Enseguida van a entenderlo. Es que retiraron los barracones antiguos con agujeros tras veinte años de provisionalidad, pero el par de receptáculos previstos para acoger a cerca de 150 chavales no se han instalado, por lo que es posible que el gimnasio sea reconvertido en aula magna. El centro se halla inserto en un plan de la administración para demoler el edificio actual y reconstruirlo por completo. No hace falta decir que, al enterarse, los progenitores de los alumnos de Primero de la Eso se encuentran medicados preventivamente.

     Para que al inicio del nuevo ciclo educativo no le falte de «ná», según anuncian los meteorólogos a los matriculados de todas las edades les aguarda unos calores de treinta y muchos grados aderezados a la hora de la salida con chubascos acompañados de tormenta y granizo que pueden ser localmente fuertes o muy fuertes. Como es bien sabido, la refrigeración en los recintos está a la orden del día. Del día de mañana, que es para el que sus pobladores están preparándose a base de bien. En lo que al profesorado respecta, mejor ni hablar porque empiezan las clases como las terminaron: con las heridas sin cerrar. No sería de extrañar que algún que otro responsable de la Administración dejase caer que peor sería tener que ejercer la tarea en Ceuta. Eso también es verdad.

      Las autoridades municipales dirán que hay gestión más allá de los coles. Llevan razón. Y aunque el pronóstico de los especialistas advierte que las temperaturas que nos hemos venido tragando este verano persistirán en las próximas semanas, la piscina descubierta del Tossal al alcance de la mano de no pocas escuelas e institutos, que solía permanecer operativa en septiembre, ha sido cerrada sin previo aviso ni la correspondiente explicación. Es la coherencia, que bulle que da gusto. No hay más que constatar que el «equipo bullebulle» ha puesto sobre el tapete la realización de un plan a veinte años vista cuando el cuidado de la urbe hoy en día da cosa. Como sabrán también es cierto que, cuatro años atrás, se aprobó la llamada Ordenanza de Convivencia Cívica por la que no se puede transitar sin camiseta al menos cubriendo el torso bajo multa de hasta 750 euros que no se ha llevado a efecto que se sepa. Pero, claro, tampoco van a ponerse estrictos teniendo a la ciudad en bragas.

Deja un comentario