Camino por emprender

Me echo a la cara la revista de Iberia en la que se refleja el nudo de los múltiples destinos considerados receptores de congresos y Alicante no figura. Llegada esta demarcación al sur de la Comunitat, se la salta para detenerse en la Región que linda abajo. A diez mil pies de altura duele, pero lo peor es cuando llegas a tierra.

   Son unas cuantas las capitales de tamaño medio que, con apuestas en un sentido o en otro, han desarrollado un potencial considerable convirtiéndose en polos de atracción. Pongamos que hablo de Málaga, Oviedo, Vitoria, Pucela… Cada una ha plasmado proyectos que las han conducido a ser reconocidas y a reconocerse por haber emprendido desafíos a su alcance que, como puede constatarse desde el aire, las han situado en el mapa. De Acra Leuka no se distingue, en cambio, ni la postal. Su emblemático paseo es enterrado cada dos por tres entre un bosque de puestos de bisutería y de lo que se tercie, mientras que la oficina de turismo que ha de informar sobre los puntos de interés es levantada cual pirámide, aunque ahora nadie sepa qué hacer con el mamotreto. Y así desde los cartagineses y los romanos.

   El ayuntamiento de Madrid prevé que el congreso de la Sociedad Europea de Medicina Oncológica genere mayores ingresos que la Champions. El de Alicante asegura haber duplicado el número de los mismos, pero no revela la birria doblada. En Ronda, la revista, quien anuncia su parrilla es Cádiz, que lo está petando. Según especialistas, donde hay que ir a vender y ofrecer es, por ejemplo, a las sociedades médicas estatales más que a las ferias y, en lugar del edificio singular que nunca se levantó, optar por uno práctico. El Adda es un auditorio y, al no comercializar la otra vertiente, apenas cuenta para el asunto. Eso sí, el que se acerque a él comprobará que Beethoven está casi a la altura de su director, con lo que por ahí sí es fácil flipar.

   Las urbes que han encadenado planes de continuidad para su mejora estarán hoy atentas a que el camino emprendido no se tuerza. Mira, eso que nos ahorramos.

La puerta que da al mundo

Días atrás sonó el timbre. Requerimiento habemus para que la niña acuda como segundo vocal el próximo domingo. Dados los numerazos en los que las juntas electorales se han visto sumidas desde la cita anterior con implicados de todos los colores y condición, lo único que le hacía falta a la de zona era esta designación y, en lo que a los receptores de la misiva se refiere, ojú.

   La requerida anda atravesando el sudeste asiático a bordo de una mochila. Vietnam, Laos, Tailandia, varios meses de voluntariado en un centro de Myanmar, antigua Birmania, llamado Thabarwa, donde ha abrazado una realidad que jamás olvidará y que acababa de dejar. Cuando sonó el timbre pululaba en medio de la nada por Rihkhawdar, subida a una camioneta en la que hilar tres días de auto stop sobre caminos polvorientos antes de meterse, de no torcerse nada, 47 horas en un tren hacia Nueva Delhi. En tales condiciones, con enormes tramos en los que no había manera de conectarse, debía remitir documentos que acreditaran la inviabilidad de formar parte del tablero acondicionado para el 26M. La cosa tenía tal pinta que, como engendrador, pensé en entregarme.

    Una forma de matar el tiempo eterno de espera fue buscar alternativas y reparé en que eran elecciones… en India. Aquello es tan inmenso que la votación tiene lugar a lo largo de seis semanas en el millón cien mil centros electorales existentes para los 900 millones de censados, con urnas transportadas hasta algunos lugares en helicóptero, canoa o elefante, lo cual otorgaba mayor chance a la alternativa que bullía en la cabeza por si el visado y el billete de avión no llegaban en el plazo fijado. No hacía más que pensar en la de vías que emplean esas autoridades para que nadie pierda su derecho. Y siendo dos gatos, las nuestras se muestran incapaces de subsanar que a los españolitos les cueste un mundo votar fuera, por lo que, pese a la cantidad de mesas con las que iba a encontrarse al cruzar la frontera, descarté que pudieran convalidarle la tarea en una de ellas. Imposible. El indio nos gusta hacerlo a nuestro modo.

El original y las copias

Dada su falta de implantación territorial y la endeble estructura actual, donde Vox quiere lucirse es en la europeas y, solo con la lista, ya viene haciéndolo.

   La encabeza Jorge Buxadé quien, amén de ser con Abascal uña y carne, fue, en catalanas y generales de los 90, candidato de Falange. Dentro del mogollón a lidiar por las instituciones europeas, recibir sangre renovada siempre es de agradecer. Hermann Tertsch, integrante del elenco, ha rechazado desde su puesto de salida que se tilde de falangista a aquel. ¡Ay!, la derechita cobarde. Castiella, que fue el diplomático favorito del del valle al derribar muros tras acceder a la ocedeé y al efemeí y solicitar en el 62 la entrada en la Comunidad Europea, nunca renunció a sus creencias –jefazo de la FET y de las JONS– y se enfrentó a Carrero tanto en aspectos de la libertad religiosa como con el proceso de desconolización. En lugar de lo que está a punto de llegarle, Europa preferiría que desenterráramos también el afán por avanzar del extinto ministro de Exteriores.

   La diferencia la marca el recorrido vital de las criaturas. En el de Tertsch no es fácil hallar sentido de la medida. En su juventud fue miembro del Partido Comunista de Euskadi. Con posterioridad ingresó en El país, alcanzó reconocimiento en la cobertura del conflicto de los Balcanes y, tras obtener la subdirección, acabó mal y pasó por Telemadrid, abecé, El cascabel de 13tv y Libertad Digital hasta anunciar el mes pasado que se presenta por Vox. Siempre se ha dicho que, conforme vas cumpliendo, te moderas, por lo que parece claro que, a lo que se resiste, es a ser mayor. Nada más escucharlo busqué antídoto y me acerqué a departir con Diego Carcedo, que cubrió Vietnam, la Revolución de los Claveles, sobrevivió seis años a los informativos de teuveé y es autor de libros, alguno dedicado al Holocausto que niegan en el convoy al que se ha subido Tertsch. A punto de cumplir los 80, Carcedo ha vuelto a las raíces y, con poder trasladar desde el diario toda su visión, disfruta de lo lindo. Ya ven. El pobre, que se ha hecho mayor.

Alicante en estado puro

Barcala prefiere que su Pablo Casado no haga campaña por aquí; Sanguino supera a Pedro ­–el integrante de la ejecutiva de Jesucristo– en la de veces que niega al pesoe a fin de resaltar la independencia que atesora con lo que vende sin embargo ahora la marca y la candidata de Ciudadanos aprovecha el berenjenal para introducir que su formación no tendría empacho llegado el momento en pactar con quien haga falta de los dos. Es Alicante, amigos.

   Pero, por supuesto, un frenesí así no se improvisa. Ha ido fraguándose paso a paso. El último alcalde dio un escopetazo de los que se dejan sentir cargándose de la lista a un buen manojo de quienes han gobernado la ciudad en el tramo postrero, incluido el miembro del equipo que mejor podría intentar secar al principal oponente por el conocimiento que tiene del mismo, dado que el candidato socialista despista al más pintado. A María Dolores Padilla no le quedará más remedio que incorporarse al Principal, de donde acaba de salir quien fuera allí su partenaire por decirlo suavemente. No solo la alcaldía está en el aire, sino que cualquier interesado en la materia percibe que Mérida puede quedarse en nada para la fineza requerida por el ensamblaje que se avecina en la dirección del teatro.

   Si en vísperas del 26A ustedes se tropezaron con una serie de firmas del mundo de la cultura respaldando a Ximo Puig, es posible que en esta ocasión no se topen con tal refrendo, entre otras razones porque el pretendiente a la vara de mando municipal está convencido de que ese sector lo tiene más que decantado a su favor y, por lo tanto, prefiere centrarse en otra cosa, mariposa. No sé en qué está pensando el hombre, me extraña que no supiera por dónde discurriría esto dentro del entorno para él dispuesto tras haber salido con fórceps a la pelea y es posible que yo haya tenido mala suerte, pero no he encontrado ni un cartel con su imagen pegado por ahí. Es lo que tiene el trastero de Ángel Franco: que da mucho de sí.

Dios salve a Europa

Si el tiempo reglamentario del Brexit se habrá estirado como un chicle que, en nada, los británicos deberán afrontar la gran ironía de votar en las elecciones para dotar de mimbres propios a la Eurocámara. Y, paralelamente, no uno sino dos de sus equipos más señeros se proclamarán reyes de Europa. Que si no quieres caldo, toma tazas.

   Tras lo ocurrido en Anfield, el laborista seguidor del Arsenal, Corbyn, le soltó a May en el área de castigo de Westminster que, al igual que ha demostrado el equipo de Klopp, aprendiese a jugar los pulsos continentales y, el fervor de las hinchadas es tal, que el otrora ambiguo Jeremy se muestra cada vez más propenso a que se repita la consulta. A este lado del canal, únicamente lo supera Casado que llegó a calificar de «injusta» la eliminación blaugrana sin dejar de apelar al espíritu de los reds para remontar en la segunda parte que tendrá lugar como saben dentro de unos domingos. Sólo le queda al infante de Aznar decir que apoya un referéndum ya saben dónde, pero esta vez bien hecho. Es que, al ritmo constorsionista que emplea, es difícil otear dónde ha dejado el oremus.

   En la temporada 56-57, el United se rebeló contra la Federación Inglesa que se oponía a que participara en la recién estrenada Copa de Europa y el equipo de Manchester lo hizo. En la siguiente, el órgano federativo se negó a retrasarle el lance doméstico contra el Wolverhampton, ya ven, por lo que hubo de alquilar un vuelo privado para volver de Belgrado y, con un tiempo infernal, el avión se estrelló en Munich. Heridas, desconfianzas, humos imperialistas complicados de sortear. Y hoy en día la seducción europeísta no es que ponga precisamente a cien. El propio Borrell dio un sartenazo a todos, incluido su jefe y candidato al destacar «la sorpresa porque en la campaña del 28A no se hablara de Europa ni una vez». No descarten que renuncie al acta porque él mismo admitió no entender muchos de los mecanismos europeos. La improvisación, los elementos sorpresa, la pasión desenfrenada y la incertidumbre hasta el instante final están muy bien. Pero en el furbo, joder.

Parece que no escarmientan

Ha sido el propio Casado quien ha dicho que el haberse despeñado así viene de atrás. Se refiere a que los simpatizantes a los que se les fue agriando el rictus no tuvieron oportunidad de hacerle ver de nuevo a Rajoy lo contento que andaban al adelantárseles el bribón de Sánchez con la moción. En la Comunitat Valenciana, el quirúrgico objeto de deseo de los escocidos del pepé por las prácticas de un cogollito nada despreciable de timoneles propició hace cuatro años el cambio de signo. Sin embargo, los cabecillas actuales han vuelto a recibir otro escarmiento y hay voces en su seno que alertan sobre riesgos de fugas. La pregunta se impone: ¿se han vuelto masocas?

   No, no habría que descartarlo. Tras la reciente decisión judicial de sentar a Paco Camps en el banquillo, con Brugal dale que te pego y una nueva reactivación del caso Blasco, la campaña en la que entramos se le pone de durse a los ex del mando en plaza. Aunque a veces parezca que no, la gente se fija. Y ha visto cómo en las acometidas cruciales hacia las recientes autonómicas, uno de los mantras en los que la factoría Bonig superó a su competidor naranja fue en que no solo se quedaba en apuntar contra la conselleria de Transparencia sino que, en su caso, demandaba la eliminación de la Agencia Antifraude. No sé, una vez constituidos, yo diría que debían ser los más interesados en reforzar a organismos de este tenor para evitar que las desviaciones y los abusos que los tienen donde los tienen se reiteren. Pero ya ven. Es difícil saber en qué país viven.

   Para más inri, el titular del invento ha dicho que abandona la primera fila en uno de esos gestos que, por inusual, deja al público… con el elemento añadido de que Alcaraz tiene el don de actuar de pegamento de la izquierda. Y tampoco olvidemos que su cuajo le permitió dar sopas con ondas a Solbes y a Trillo en un debate de chapó. Lo malo para sus contricantes de bancada es que se trata de un capillita y ahora tendrá más tiempo para ahondar en los templos. Que Dios los pille confesados.

Hay familias y familias

Formando parte de ese páramo formidable que es el valle del Esgueva, Villaco está a tiro de piedra de Pesquera y de Peñafiel y cuenta con 83 habitantes. En un movimiento de última hora, el pepé de los giros insospechados y diarios ha metido deprisa y corriendo en la lista del pequeño municipio a Trillo Figueroa. Muchos dirán en este momento: no puede ser. Bueno, se trata de Pablo, ¿¡eh!?

   Verán, les cuento. Pablo Trillo Figueroa es delegado territorial en Valladolid de la Junta de Castilla y León. En principio formaba parte de la nómina de Castromembibre pero, al concurrir en esta localidad tres formaciones, apenas tenía posibilidades de salir elegido por lo que presentó su renuncia. En Villaco los populares ya cuentan con la alcaldía al ser la suya la única candidatura completa registrada, por lo que el hombre se garantizaría de ese modo una plaza como concejal para el trance de querer sentar sus reales en la Dipu. El caso es que su abandono de Castromembibre no se corrigió y el sonoro nombre ha aparecido por error publicado en las dos relaciones definitivas hechas públicas por el boletín de la provincia. Cuando un Trillo entra en acción es muy difícil controlar el patio.

   Pablo fue imputado porque en febrero de 2006, al poco de asumir la Secretaría General de la Consejería de Economía de la Junta, el departamento concedió al menos la titularidad de dos parques eólicos al grupo Collosa al que Federico, ahora sí, facturó 354.560 euracos como asesor que era de la corporación el entonces diputado por Alicante. El pago fue admitido, pero el insigne letrado del Consejo de Estado defendió su legalidad. Lo que ha hecho a lo largo de su carrera en nombre de la legalidad habría que analizarlo en profundidad, pero es posible que sus maniobras no las supere ni el contumaz Villarejo. Muy diplomático no es que haya sido.

   El rango relevante del exministro de Defensa proviene del sinfín de salsas, perejil incluído. Ahora bien, a otra escala, lo último del hermano también tiene su gracia.

Salidas posibles

Proclamaba Millás que la plebe demostró un grado de responsabilidad muy superior al que los concurrentes exhibieron durante la campaña yendo a votar en masa con tal de desactivar ese artefacto que es Vox, pero que el vínculo entre los representantes y los reprensentados está prácticamente roto o unido apenas por tres o cuatro hilos. La prueba es que el escenario opuesto tuvo lugar en Benizar, perteneciente al municipio de Moratalla, con una población cercana al millar de habitantes, cuyos vecinos hicieron un llamamiento a dejar las urnas vacías por el abandono que sufren y alcanzaron el 98 por ciento de abstención. Eso es una victoria y lo demás es cuento.

  Resulta que tienen los accesos hechos unos zorros. Parte de ellos pertenecen a la Región de Murcia y otros son competencia de Castilla la Mancha. En el entorno abundan los manantiales, un porrón de fuentes y no digamos de arroyos por lo que es un lugar divino para los senderistas a sabiendas de que se pueden topar con paisajes nevados pero, al tratarse del culo del mundo para las dos administraciones, por el camino rural de Socovos los accidentes se prodigan y las ambulancias tardan en aparecer lo que no hay en los escritos. El llamamiento de los vecinos a ausentarse a su pesar del colegio electoral ha obtenido un enorme predicamento entre aquellos a los que les ha llegado la peripecia a través de los informativos. Merecen que nos presentemos por allí en caravana para ver si, de una vez, se dejan caer los que faltan.

   En octubre pasado, antes de salir a la luz el último caso estremecedor, Casado dijo en referencia a la legalización de la eutanasia que se trata de «un problema que en España no existe». Con la piedad que derrocha, demasiado apoyo ha obtenido el hombre. Y en la senda de esta cuestión, ¿cuántas de las que «no existen» dormirán aún el sueño de los justos sin que se les ofrezca salida alguna a los más vulnerables? A este paso llegará un día en el que hagamos lo que tenemos que hacer. Empadronarnos en Benizar, efectivamente.

Tembleque descomunal

Me sumerjo en los cara a cara que protagonizaron dos seres antagónicos como William F. Buckley y Gore Vidal durante las convenciones de los republicanos y los demócratas en el 68, que dieron lugar al género del debate hecho espectáculo. Al mes del asesinato de Luther King tras el de Bob Kennedy, los pensadores seleccionados, que no podían ni verse, ofrecieron sin embargo ante los pasmados televidentes un curso de cimentadores de ideas. En medio del caos al que se enfrentaba el país, el conservador Buckley vaticinó que la cuestión del orden público sería determinante y así fue. Aquellas elecciones resultaron las más parecidas a las últimas en las que Trump echó mano de la «mayoría silenciosa», término del que se apropió Nixon para alcanzar su objetivo. Ni que decir tiene que, desde entonces, el espectáculo se ha impuesto por goleada al fondo de armario, pero en fin, tampoco vamos a ponernos tiquismiquis.

   De hecho un cliente del gimnasio le preguntó a otro por un amigo común y se oyó en todo el recinto: «He quedado con él para ir a ver a Abascal. ¿Te vienes?». Ignoro si iría pero los cinco mil enfervorizados escucharon de boca de aquel pedir la eliminación de las autonomías en un recinto que forma parte precisamente de uno de los emblemas alzados por la España descentralizada. Lo gentil no tiene por qué formar parte de los auténticos atributos.

   Habrá que ver adónde ha ido a situarse en realidad el considerado voto oculto, ahora que estamos a punto de desenterrar aquello de lo que nos jactábamos que había quedado bajo tierra para los restos. Pues agárrense porque va a salir tan campante de las catacumbas y tiene en el patio temblando a unos por sus convicciones y a otros por la competencia que les ha salido en los que son carne de su carne. Los neurocientíficos se han apresurado a advertir que, para votar, las emociones procesan más rápido que los argumentos y especialistas de otras ramas han señalado que la «energía del futuro» no es otra que el sol. Ya. Pero como salga por Antequera…

En medio del supermercado

De buena mañana me asomé con precauciones a la tele no fuera a ser que estuviera aún Ábalos desentrañándonos qué es lo que ha ocurrido. Sin ser uno de los actores previstos, el supervisor de campaña de Ferraz consumió a la postre más minutos que el moderador del primer asalto. Iván Redondo, el gurú que lleva Sánchez en el coche para elegir los productos a utilizar en el supermercado electoral, ha compuesto la masa madre disgregando al candidato del resto de aspirantes e invistiéndolo de un aire presidencial que lo distancia en parte de aquellos que están pendientes de quién les toca más la fibra para decidirse. De ahí que rechinara ver a Ábalos contando qué le ha parecido el trance. Es como si al acabar la contienda más esperada, en lugar de salir Zizou a decir qué tal concurre Chendo por mucho que sea el delegado de la formación.

   Suena jocoso pero esto ha cambiado tanto que ni eso puede tomarse a broma. En Ucrania, país al borde de un ataque, el cómico más popular de la caja tonta felicitó 2019 a la audiencia, anunció que se presentaba para liderar al país y, a los cuatro meses, ha dejado al que había a la altura del betún. Aquí los mejor situados dado que te aparecen por cualquier lado serían Sobera y Broncano. Aunque luego están las peculiaridades y las nuestras incluyen que millones de telespectadores pasasen el fin de semana siguiendo a Pantoja camino de ¡Viva Honduras! que diría el otro, antes de conocerse que se hartó de llorar en el avión. Hay quien ha querido ver en la requisitoria de Iglesias a su socio la que le hacía Julián Muñoz a Isabel: «Gitana, ¿tú me quieres?». A lo que ella, tras hacerse de rogar, contestó: «Más que a nada».

   Mientras que internautas de diarios catalanes de tronío votan que Rivera es el que más ha brillado, un elector se cortó el dedo en India tras meter erróneamente la papeleta de la oposición y a Casado lo ha dejado el creador del logo de la gaviota al irse con Vox. Ausencia de Abascal en los debates con la que habrá que ver si menguan o, pónganse a cubierto, los dispara.