Ferran Torres como es natural está de moda y en la gira post Mundial que se ha hecho por Estados Unidos ha aprovechado para exhibir sus prendas favoritas. El Iniesta del 26 no le quita ojo a las grandes marcas y, en cuanto a la vestimenta deportiva informal, ha dejado clara su apuesta por Under Armour. Tras una trayectoria repleta de sobresaltos está que no pierde ocasión.
Al creador de la empresa que ha arrebatado al delantero en la forma de componerse, originario de Maryland, le chocó bien joven que sus camisas se empaparan de sudor bajo el jersey en tanto que los pantalones cortos de compresión desgastados se mantenían secos durante los entrenamientos y se le metió en la cabeza crear una camiseta que absorbiese la humedad a partir de tela sintética. Ni que decir tiene que el negocio dio sus primeros pasos desde el sótano de casa de su abuela. Si en ese país un triunfador no arranca así pierde gancho salvo Trump que no tiene abuela. Después de que varios equipos punteros del fútbol americano calzasen sus inventos a satisfacción, el gran espaldarazo llegó con el contrato para realizar dos películas de Oliver Stone en el umbral del nuevo siglo. Y ahora mantiene al autor del gol de oro más atado que el Barça, dónde va a parar.
Dado dónde vino Ferran al mundo, el presidente del Consell también se propuso echarle el guante nombrándolo embajador turístico. Y el punta respondió con una finta impropia del gremio: Sí, pero no cobrará por convertirse en imagen de la tierra. Julio Iglesias, al que un accidente truncó su presunta carrera como guardameta del Madrid, se embolsó seis millones de euros por promocionar la Comunidad ya que no pudo aspirar al premio Zamora. El promotor de la iniciativa aseguró en las Cortes valencianas que de eso nada, monada, pero el cantante sandunguero confirmó la dimensión de la mordida al juez antes de que el caso se diese por cerrado al haber prescrito y después de que el cabeza del Ivex, José María Tabares, se fugase tras ser condenado por otro asunto y se estableciera en Japón donde es posible que aún siga. Se ve que Ferran no quiere tantas emociones juntas.
La enésima pirueta -por ser finos- fabricada por Zaplana solo ha sido superada, y de lejos, por su cachorro Mazón durante la exhibición que compuso a todos los efectos el día de la dana. Eso sí que trajo consigo un eclipse. Esperemos que nada lo supere.